sábado, 30 de junio de 2018

Chicas de New York

Viernes a Domingos en Teatro Ludé ( Montevideo 842 )








Libro de Hernán Bonsergent, Dirección Musical de Federico Demichelli y Dirección General de Ariel Ciocco y Hernán Bonsergent.

Comedia musical que se presenta en el renovado y bello Ludé, trayendo la historia de las famosas Mary, Betty, Peggy y Julie, las famosas rubias de New York, que quedaron inmortalizadas en la recordada canción del gran Carlos Gardel.

Aquí con un atractivo libro de Bonsergent, las rubias, se transformarán en chicas para el título y llegarán en 1930  a Buenos Aires, viajando en barco desde una New York, que en esos momentos estaba soportando una crisis financiera de proporciones.








Además de la crisis, el motivo, más importante para afrontar este viaje, es que Julie recibe la noticia que su padre, al que no conoce, aún está vivo. Averiguando se entera que está en Buenos Aires, al mando de un negocio, que es su única posesión valiosa en esta vida.

Sus inseparables amigas, no la quieren dejar sola en la travesía y aprovechando que la situación en Estados Unidos no es nada buena, deciden que probar suerte con este viaje, que tal vez les abra algunas puertas,

Cuando llegan a Buenos Aires, descubrirán que el negocio que maneja Rubén, el padre de Julie, es un cabaret de mala muerte, localizado en La Boca, llamado El Envión.
Sin conocer a nadie en la ciudad, deciden aceptar la propuesta de Emanuel, el viejo mozo del cabaret, que les propone trabajar como camareras, solo por el alojamiento y la comida, plata les aclara no hay.








De esa manera Julie, podrá acercarse a su padre y las chicas newyorkinas, entusiasmadas con la oportunidad, de hacerse conocidas, pensarán en montar algún show, como los que hacían en NY, para impresionar a los clientes y comenzar a hacerse un nombre, en la noche porteña.

Hasta aquí contaremos, dejaremos que el espectador cuando vea la obra, descubra el resto. Habrá situaciones graciosas, románticas y muchos malentendidos, como buena comedia de enredos. La historia es simple, pero sabe transmitr muy bien las emociones y permite que los momentos musicales sean los grandes protagonistas de la noche.

El género musical, es siempre muy exigente, en cuanto a recursos necesarios para poder ser montado y en este caso, el proyecto de Chicas de New York, se lleva adelante en forma de cooperativa, mediante la autogestión, lo que significa un enorme desafío.








Una vez dicho esto, digamos que los resultados son muy satisfactorios, hay un despliegue escénico admirable, con 25 actores en escena y cuadros musicales de precisa ejecución, bellos en lo artístico y en lo estético, mostrando como muchas veces, ante la falta de recursos económicos, la creatividad y el talento, son la mejor alternativa.

La obra se sostiene en gran parte, en el elenco que presenta, numeroso y muy comprometido con la historia. Son muchos los nombres, pero entendemos que mencionarlos es un acto de justicia.-

Probablemente, la gran revelación de la noche, es Julieta Gelmini, como Julie, Protagonista de la historia, con su dulzura y belleza, logra encandilar a la platea. Además tiene una voz muy bella, que se luce en las partes cantadas y siempre con mucho magnetismo en el escenario. Excelente lo de Julieta, que sin dudas, tendrá muchas miradas por este trabajo y seguro la veremos pronto en nuevos musicales, ya que aprovecha la oportunidad al máximo y muestra sus condiciones para el género.








Renglón seguido, mencionar a Lorena Paola, la figura convocante de la obra, en su regreso a la comedia musical, donde también sorprende por su prestación, con mucho destaque en las partes actuadas, donde muestra su histrionismo, con muy buenos momentos de humor y logrando complicidad con la platea. Se la nota muy segura en el escenario y contenta con su rol protagónico, que asume en los momentos que corresponden, transmitiendo su alegría al público.

Las chicas, se completan con Noli Rodriguez ( Mary ) y Denise Depauli ( Peggy ), aportando belleza y frescura ambas, con la ingenuidad que piden sus personajes y mucho lucimiento en las coreografias,con muy logrados pasos de tap. Muy buena la presentación de Noli y Denise, completando el poker virtuoso de las chicas.







Vayamos a las actuaciones masculinas, destacamos el trabajo de Emi Fegger, como Rubén, el padre de Julie, aunque no lo sepa, no puede rearmar su vida amorosa, por el recuerdo de Ninette, la madre de Julie, a quien conoció en un viaje a New York. Muy buen trabajo y una voz privilegiada. Para nosotros, la que más se luce en las partes cantadas.

Marcelo Durán, como Emanuel, compone un personaje clave en este historia, entrador y muy querible. Al igual que Lorena Paola, es quien mayor complicidad logra con los espectadores, regalando momentos muy divertidos y siendo el corazón de la obra, con mucho oficio y carisma.

Nos queda mencionar a Facundo Avila, como Cristián, el joven enamorado de Julie, que sorprende por su registro vocal, Clara Bergamo como Roxy, la temperamental pareja de Rubén, Lucas Dominguez como Diego, Pachi Pancani como presentador y Balbín. Leandro Martínez como Ricardo. El elenco es numeroso, pero todos se notan comprometidos con el proyecto y aprovechan su momento en la obra, que si logra tanto vuelo, es por el conjunto de las actuaciones.









A este elenco se le suma el aporte del ensamble, muy particular por cierto, inclusivo y alejado de los cánones habituales, con cuerpos normales, mostrando que lo debe prevalecer siempre es el talento. Felicitamos a todas/os los integrantes del ensamble, por su fundamental aporte a esta puesta, mostrando una actitud y un entusiasmo, siempre con una sonrisa en sus rostros, que contagian a la platea.

Y si hablamos de aporte importante, hay que mencionar a las coreografías de Rodrigo Villani, tal vez el punto más alto de la puesta. Compuestas con mucha creatividad y ejecutadas con precisión, sin ser expertos, les damos una nota de sobresaliente.

Hay un  diseño de luces a la altura de las grandes producciones, un sonido potente y claro ( algo fundamental en los musicales, que no siempre vemos ), un diseño de vestuario de época de María Andadón y Marta Dieguez  impecable, al igual que los rubros de maquillaje ( Jennifer Blanco ) y peinados  ( Fabián Sigona ), puntos que se destacan ampliamente. Francamente, quedamos gratamente impresionados, con el nivel de la puesta, importante y muy bella desde lo visual.








En conclusión, una satisfacción ver como con esfuerzo y talento puede ofrecerse un espectáculo como Chicas de New York, que siendo un proyecto autogestionado, logra estar a la altura de grandes producciones, pese a no tener el apoyo económico de las mismas.

El secreto para lograr un producto de tanta calidad, se explica en un libro atractivo, que con simpleza acerca una historia interesante, un elenco numeroso que se compromete a full con el proyecto ( se nota que hay mucho ensayo y trabajo previo )  y muestra sus condiciones, una buena dirección, para coordinar todos los esfuerzos y ofrecer una puesta con glamour, que por su nivel y su importancia, es un lujo para el teatro independiente.

Son las últimas funciones de Chicas de New York en Buenos Aires, por eso recomendamos a los amantes del género musical, que no demoren su presencia en el bello Lude, podrán valorar el trabajo de un gran equipo y disfrutar con un dejo nostálgico, de una hermosa noche de teatro.




Pensador Teatral.



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