sábado, 30 de junio de 2018

Chicas de New York

Viernes a Domingos en Teatro Ludé ( Montevideo 842 )








Libro de Hernán Bonsergent, Dirección Musical de Federico Demichelli y Dirección General de Ariel Ciocco y Hernán Bonsergent.

Comedia musical que se presenta en el renovado y bello Ludé, trayendo la historia de las famosas Mary, Betty, Peggy y Julie, las famosas rubias de New York, que quedaron inmortalizadas en la recordada canción del gran Carlos Gardel.

Aquí con un atractivo libro de Bonsergent, las rubias, se transformarán en chicas para el título y llegarán en 1930  a Buenos Aires, viajando en barco desde una New York, que en esos momentos estaba soportando una crisis financiera de proporciones.








Además de la crisis, el motivo, más importante para afrontar este viaje, es que Julie recibe la noticia que su padre, al que no conoce, aún está vivo. Averiguando se entera que está en Buenos Aires, al mando de un negocio, que es su única posesión valiosa en esta vida.

Sus inseparables amigas, no la quieren dejar sola en la travesía y aprovechando que la situación en Estados Unidos no es nada buena, deciden que probar suerte con este viaje, que tal vez les abra algunas puertas,

Cuando llegan a Buenos Aires, descubrirán que el negocio que maneja Rubén, el padre de Julie, es un cabaret de mala muerte, localizado en La Boca, llamado El Envión.
Sin conocer a nadie en la ciudad, deciden aceptar la propuesta de Emanuel, el viejo mozo del cabaret, que les propone trabajar como camareras, solo por el alojamiento y la comida, plata les aclara no hay.








De esa manera Julie, podrá acercarse a su padre y las chicas newyorkinas, entusiasmadas con la oportunidad, de hacerse conocidas, pensarán en montar algún show, como los que hacían en NY, para impresionar a los clientes y comenzar a hacerse un nombre, en la noche porteña.

Hasta aquí contaremos, dejaremos que el espectador cuando vea la obra, descubra el resto. Habrá situaciones graciosas, románticas y muchos malentendidos, como buena comedia de enredos. La historia es simple, pero sabe transmitr muy bien las emociones y permite que los momentos musicales sean los grandes protagonistas de la noche.

El género musical, es siempre muy exigente, en cuanto a recursos necesarios para poder ser montado y en este caso, el proyecto de Chicas de New York, se lleva adelante en forma de cooperativa, mediante la autogestión, lo que significa un enorme desafío.








Una vez dicho esto, digamos que los resultados son muy satisfactorios, hay un despliegue escénico admirable, con 25 actores en escena y cuadros musicales de precisa ejecución, bellos en lo artístico y en lo estético, mostrando como muchas veces, ante la falta de recursos económicos, la creatividad y el talento, son la mejor alternativa.

La obra se sostiene en gran parte, en el elenco que presenta, numeroso y muy comprometido con la historia. Son muchos los nombres, pero entendemos que mencionarlos es un acto de justicia.-

Probablemente, la gran revelación de la noche, es Julieta Gelmini, como Julie, Protagonista de la historia, con su dulzura y belleza, logra encandilar a la platea. Además tiene una voz muy bella, que se luce en las partes cantadas y siempre con mucho magnetismo en el escenario. Excelente lo de Julieta, que sin dudas, tendrá muchas miradas por este trabajo y seguro la veremos pronto en nuevos musicales, ya que aprovecha la oportunidad al máximo y muestra sus condiciones para el género.








Renglón seguido, mencionar a Lorena Paola, la figura convocante de la obra, en su regreso a la comedia musical, donde también sorprende por su prestación, con mucho destaque en las partes actuadas, donde muestra su histrionismo, con muy buenos momentos de humor y logrando complicidad con la platea. Se la nota muy segura en el escenario y contenta con su rol protagónico, que asume en los momentos que corresponden, transmitiendo su alegría al público.

Las chicas, se completan con Noli Rodriguez ( Mary ) y Denise Depauli ( Peggy ), aportando belleza y frescura ambas, con la ingenuidad que piden sus personajes y mucho lucimiento en las coreografias,con muy logrados pasos de tap. Muy buena la presentación de Noli y Denise, completando el poker virtuoso de las chicas.







Vayamos a las actuaciones masculinas, destacamos el trabajo de Emi Fegger, como Rubén, el padre de Julie, aunque no lo sepa, no puede rearmar su vida amorosa, por el recuerdo de Ninette, la madre de Julie, a quien conoció en un viaje a New York. Muy buen trabajo y una voz privilegiada. Para nosotros, la que más se luce en las partes cantadas.

Marcelo Durán, como Emanuel, compone un personaje clave en este historia, entrador y muy querible. Al igual que Lorena Paola, es quien mayor complicidad logra con los espectadores, regalando momentos muy divertidos y siendo el corazón de la obra, con mucho oficio y carisma.

Nos queda mencionar a Facundo Avila, como Cristián, el joven enamorado de Julie, que sorprende por su registro vocal, Clara Bergamo como Roxy, la temperamental pareja de Rubén, Lucas Dominguez como Diego, Pachi Pancani como presentador y Balbín. Leandro Martínez como Ricardo. El elenco es numeroso, pero todos se notan comprometidos con el proyecto y aprovechan su momento en la obra, que si logra tanto vuelo, es por el conjunto de las actuaciones.









A este elenco se le suma el aporte del ensamble, muy particular por cierto, inclusivo y alejado de los cánones habituales, con cuerpos normales, mostrando que lo debe prevalecer siempre es el talento. Felicitamos a todas/os los integrantes del ensamble, por su fundamental aporte a esta puesta, mostrando una actitud y un entusiasmo, siempre con una sonrisa en sus rostros, que contagian a la platea.

Y si hablamos de aporte importante, hay que mencionar a las coreografías de Rodrigo Villani, tal vez el punto más alto de la puesta. Compuestas con mucha creatividad y ejecutadas con precisión, sin ser expertos, les damos una nota de sobresaliente.

Hay un  diseño de luces a la altura de las grandes producciones, un sonido potente y claro ( algo fundamental en los musicales, que no siempre vemos ), un diseño de vestuario de época de María Andadón y Marta Dieguez  impecable, al igual que los rubros de maquillaje ( Jennifer Blanco ) y peinados  ( Fabián Sigona ), puntos que se destacan ampliamente. Francamente, quedamos gratamente impresionados, con el nivel de la puesta, importante y muy bella desde lo visual.








En conclusión, una satisfacción ver como con esfuerzo y talento puede ofrecerse un espectáculo como Chicas de New York, que siendo un proyecto autogestionado, logra estar a la altura de grandes producciones, pese a no tener el apoyo económico de las mismas.

El secreto para lograr un producto de tanta calidad, se explica en un libro atractivo, que con simpleza acerca una historia interesante, un elenco numeroso que se compromete a full con el proyecto ( se nota que hay mucho ensayo y trabajo previo )  y muestra sus condiciones, una buena dirección, para coordinar todos los esfuerzos y ofrecer una puesta con glamour, que por su nivel y su importancia, es un lujo para el teatro independiente.

Son las últimas funciones de Chicas de New York en Buenos Aires, por eso recomendamos a los amantes del género musical, que no demoren su presencia en el bello Lude, podrán valorar el trabajo de un gran equipo y disfrutar con un dejo nostálgico, de una hermosa noche de teatro.




Pensador Teatral.



viernes, 29 de junio de 2018

Ir y Volver e Ir

Dramaturgia y Dirección de Alejandro Genes Radawski.






Viernes 21 hs en La Tertulia ( Gallo 826 )

Obra escrita por Alejandro Radawski, talentoso y joven dramaturgo de origen polaco, nacido en Rosario, que con su impronta nos traslada a la crisis que vivimos los argentinos que en el fatídico año 2001. Al entrar en la sala v encontrarnos con varios televisores encendidos reproduciendo imágenes de Fernando de la Rúa, hablando por cadena nacional y declarando al estado de sitio, ya se produce un click  en el espectador, que viaja mentalmente a aquellas épocas complicadas de Argentina, donde el corralito y los saqueos son postales que lamentablemente quedaron grabadas a fuego en nuestra mente.

El texto de Alejandro es inteligente y atractivo, ya que expone con crudeza, como las crisis, modifican las vidas de las personas, que para adaptarse y sobrevivir pueden llegar a cambiar por completo el rumbo de sus vidas, dejando sus carreras y sus trabajos, pareciendo fugitivos, que deben abandonar su país y su familia, para buscar en otras tierras, las oportunidades, que su patria, no les ofrece.





La puesta es muy dinámica, porque se exponen diferentes situaciones, que nacen a partir de la crisis, historias paralelas, que irán desfilando en fragmentos, yendo y retomando, lo que requiere mucho despliegue de los actores, que desdoblarán varios personajes y deberán cambiar su vestuario, en varias oportunidades, siempre a la vista del público.

Además es muy buena la idea, de tener siempre un presentador ( los actores irán rotando en este rol ) cuya función es relatar partes de las historias y entrando en algunos casos, en un ida y vuelta, muy rico con los personajes, que juegan las escenas, en una teatralización divertida y muy lograda.

No vamos a contar más, la obra tiene muchas perlitas y sorpresas, que el espectador irá descubriendo a medida que la trama se vá desarrollando. Hay una dramaturgia muy bien elaborada, plena de detalles tomados de la realidad, escenas bien hilvanadas, que tiene mucha de coral, con historias que en algún momento se cruzarán.







El autor escribió esta pieza, en 2013 en el marco de la Beca en Artes Escénicas Maec - Acid, en residencia en la Real Academia de España y esto tal vez se nota, en las historias, donde queda reflejada la estrecha relación existente entre España y Argentina, mostrando además, que las crisis no son solo propiedad de un país, sino que son fenómenos mundiales, que se producen en todos las latitudes con distintos nombres, aquí corralito,  allá burbuja de las hipotecas, pero con mismo efecto perjudicial para la sociedad

La obra representa un desafío importante para el elenco, ya que los actores, deben desdoblar varios personajes  y cambiarán sus identidades varias veces a lo largo de la obra, algo que requiere mucha concentración y aptitud, ya que además de cambio de vestuario, se modifican las posturas y hasta los acentos, dependiendo del rol que desempeñen.






Notamos un elenco con diferentes registros, tanto por edades, como por experiencia, hay una valiosa diversidad en la puesta, siendo un reto doble para un elenco, que muestra un compromiso absoluto y la versatilidad necesaria, para estar a la altura de la exigencia.

Son siete los actores en escena, con el riesgo de ser injustos, vamos a destacar especialmente, el trabajo de alguno de ellos. En primer lugar, mencionaremos a Tobías Pereyra Iraola, jóven actor con mucha presencia escénica, que compone a Fabricio, un joven que viajó a Madrid, huyendo de la crisis y también a Milton, excéntrico bañero en Ibiza y con algunas adicciones, por nombrar solo a dos de sus personajes. Se lo noto suelto y nos gustaron mucho sus intervenciones, que fueron siempre muy festejadas por el público. Un aprobado gigante para Tobías, que para nosotros fue la revelación de la obra.






Lujan Bournot, se destaca mucho con su Gina, la doctora que viajó a España desde su Buenos Aires querida, para tratar de conseguir un trabajo en alguna clínica y terminó como camarera en un bar de Ibiza sin que su familia lu supiera. A Lujan, la vimos brillar el año pasado en Ferdydurke, una entrañable obra del off y aquí vuelve a destacarse mucho, con una expresividad y una presencia que se impone, mostrando solidez en cada una de sus intervenciones.

En el mismo alto, nivel mencionamos a Natalia De Elia,  protagonista también en Ferdydurke, que aquí compone en forma deliciosa a Marta, una actriz porno madrileña ya madura, sumamente hospitalaria y con un acento seductor. Nos gustó mucho el trabajo de Natalia.

Javier Brancos, es Nicola, un sexagenario rosarino, futbolero y con una existencia algo amargada, debe desfilar por diversos nosocomios de su ciudad, por su problema de próstata. Muy buena la composición que Javier, que logra hacer de Nicola, un personaje irascible, que además de lidiar con los médicos, tiene una predilección. muy particular por las cabras, que no vamos a detallar aquí







Ayelén Guido, es la que más luce en el rol de presentadora, Virgina Caridad es una española con mucho salero que vive un romance tardío, con Gustavo Bomrad Saez, el taxista que la fue a buscar a Ezeiza. Los tres cumplen acertadamente sus roles.

Se hizo algo larga la descripción, pero creo que era justo dedicar unas líneas a todos los integrantes del elenco, ya que como dijimos antes, hay diferentes registros y experiencias, pero todos logran estar a la altura y funcionar muy bien en el conjunto, con la dinámica que requiere la obra.

La puesta de Alejandro tiene muchos puntos destacables, que la distinguen, arrancando por una escenografía despojada, dominada por esos televisores, que con imágenes, irán acompañando con mucho ingenio las distintas escenas. Los percheros móviles que llevados por los protagonistas, irán llenando los espacios y proveyendo el variado vestuario de Florencia Tutusaus, que tantas veces cambiarán los actores a lo largo de la pieza, siendo este un toque distintivo que presenta la obra.








En resumen, una propuesta que nos gustó mucho, la de Ir y Volver e Ir, que como mencionamos al comienzo, muestran las consecuencias de las crisis en las vidas de las personas comunes, que deben pagar los errores de sus gobernantes, con sacrificios variados, llegando en muchos casos al desarraigo y como se dice muchas veces, viendo que Ezeiza, es la única salida que existe para sobrevivir a los problemas que llegan con las crisis.

El autor logra transmitir el mensaje, en clave de humor, lo que es muy meritorio, ya que le quita dramatismo a situaciones de naturaleza dramática y además muestra la universalidad de las crisis, que siempre se las arreglan para encontrarnos, cualquiera sea el lugar donde estemos.

Los merecidos aplausos con que los espectadores, despiden a los protagonistas al término de la función, además de ser un premio para las muy buenas interpretaciones vistas, son una muestra que la obra gustó mucho y que las historias presentadas, resultan muy cercanas para un público, acostumbrado a convivir con las crisis, que de manera cíclica y sin pedir permiso, llegará en algún momento, para interferir en nuestras vidas.



Pensador Teatral.



miércoles, 27 de junio de 2018

Así de Simple

Libro de Ignacio Bresso y Sofía González Gil . Dirección de Sofía González Gil.







Miércoles 21 hs en El Método Kairos ( El Salvador 4530 )

Teníamos mucha ilusión por ver Así de Simple, No sé quien sos, pero te sigo buscando, ya que es una obra del off, que transita su quinta temporada, algo que como siempre decimos, es un claro indicador, que la pieza tiene algún componente especial, que la distingue del resto.

Todos sabemos lo complicado, que es para una obra del teatro independiente, hacer pie, sin publicidad alguna, sólo con el boca a boca como principal aliado, compitiendo entre otras tantas propuestas y lograr permanecer tanto tiempo en cartel, agotando siempre localidades. Además en este caso, recibió numerosas menciones y reconocimientos, entre ellos, 5 Nominaciones a los Premios Estrella de Mar, ya que la obra estuvo







Contemos, que Así de Simple, nació a mediados del 2014, cuando los autores Ignacio Bresso y Sofía González Gil, amigos desde chicos y con varios trabajos juntos, se animaron a escribir una obra que los representaba y que surgía de observarse a ellos mismos y a sus entornos. Ese es el primer gran acierto que tiene esta pieza, moldear una historia simple, real y muy cercana al espectador, que se identifica plenamente con las situaciones que vé, que le resultan claramente familiares.

La historia que nos espera, será la de Joaquín y Clara, una historia de amor y de desamor a la vez. Seres que se quieren, que se eligieron para vivir juntos, pero cuando esto ocurre, irán sintiendo el paso del tiempo, el desgaste de la convivencia, la rutina, el aburrimiento y ver como de a poco, esa llama de amor y de pasión, que tanto calor daba en el inicio de la relación, se irá consumiendo y por más que lo intentan una y otra vez, los conflictos irán creciendo cada vez más y la relación entrará en un callejón sin salda.

Por lo que esa historia de amor del comienzo, de ojos vivaces, de risas alocadas, irá virando, dando lugar a las peleas las discusiones y ese desencanto tan abrumador. El príncipe azul del comienzo, se convertirá en calabaza y ahora la única preocupación, se enfoca en buscar, la mejor forma de separarse del otro, como si esto fuera posible, ya que en esos momentos de bronca y desilusión, aflorar , los peores sentimientos de cada uno.







Hasta ahí el lector, puede pensar que la temática fue tratada ya mucho en teatro, pero llega el segundo gran mérito que tiene esta obra, un giro original y muy creativo que proponen los autores. La pareja es una como dijimos, es conformada por Clara y Joaquin, pero los actores que la representan son seis, no dos como sería normal. Como sería esto  ?? Sencillo, tenemos tres Claras y tres Joaquines, no vamos a contar demasiado para conservar el suspenso, pero enseguida el espectador, descubrirá, que además de la pareja central, cada integrante de la pareja, tendrá su versión racional de la pareja y su faceta más emocional, que conformaran a la persona.

Seis actores en simultáneo, que dán vida a esas voces antagónicas, que todos tenemos dentro de nuestra cabeza y que ante cada decisión que debemos tomar, debaten internamente, para tratar de tomar la mejor resolución. Bueno,  aquí magia del teatro mediante y al talento de los actores, esas idas y vueltas de nuestra mente, esos intercambios de puntos de vista, los tendremos representados frente a nosotros, siendo algo esto, que sorprende y seduce mucho a los espectadores.

Mencionamos recién a los actores y son uno de los puntales más destacados, que presenta la obra, ya que el guión puede ser muy creativo, pero si luego no se encuentran los intérpretes adecuados, que sepan tocar la partitura, la idea puede quedar desdibujada. Aquí ocurre lo contrario, ya que los protagonistas, que comparten  escena casi todo el tiempo, resuelven en desafío, con maestría y logran potenciar el guión.







Vamos a mencionar a los intérpretes, ya que sus labores lo ameritan, los Clara y Joaquín, principales, si podemos llamarlos así, son lulieta Gonvalves e Ignacio Bresso. Tienen muy buena química entre ellos y transitan en gran forma, los diferentes momentos que atraviesa la pareja, pasando del enamoramiento inicial, al tedio de la convivencia y al desencanto del final. Julieta se destaca, por su expresividad, con una mirada muy particular que se transforma conforme el desarrollo lo pide. Ignacio, que es uno de los autores, tiene una actuación superlativa, sus caras, sus silencios, sus desplazamientos, todo lo hace a la perfección. Enorme su trabajo, muy festejado por el público.

Magdalena Pardo y Andrés Passeri, son los racionales, los más serios, quienes tratan de analizar con frialdad los hechos y poner paños de agua fría a las emociones Nos encantaron ambos y tienen los papeles más complicados, porque son los que deben equilibrar la energía de los demás.

Y nos quedan Julia Dorto y Franciso González Gil, son los emocionales, los impulsivos los que se mandan, sin pensarlo dos veces. Julia impresiona por su frescura y su desenfado, una verdadera revelación, al igual que Francisco que maneja muy bien la ironía. Son los más graciosos de la obra, los que más risas logran en la platea.








Hay que tener mucha coordinación y concentración, para llevar la puesta adelante y es algo que estos jóvenes actores consiguen, se los nota cómodos en escena, se los vé disfrutar la obra y esta emoción se transmite al espectador.

En este lucimiento de los actores, tiene mucha incidencia, Sofía Gónzálz Gil, con sangre artística en sus genes, consigue una puesta dinámica y muy atractiva, que logra mantener la atención del público en todo momento, que además de engancharse con la historia, en la que se vé reflejado, se ríe mucho.

Debemos destacar, el diseño escenográfico de Lula Rojo y Gastón Segalini que recrea un hogar cálido, la música original de Francisco Ruiz Barlett y un vestuario que sin dudas es distintivo y le aporta mucho a una puesta, que cuida todos los detalles.







En definitiva, estamos en presencia, de una propuesta muy atractiva, donde un libro atractivo y muy cercano, se combina con una puesta original y dinámica, llevada adelante por un elenco joven y muy talentoso, que se nota comprometido al máximo con la historia que cuentan, resultando muy creíbles y logrando que el espectador se identifique plenamente con ellos.

Asi de Simple, es una historia de amores y de desencuentros, que en clave de humor, nos harán pasar un gran momento teatral. Por todo lo mencionado, no sorprende, que la obra siga creciendo función trás función, el boca a boca rinde sus frutos y cada semana se llena la sala del Kairos, como sucedió, en la función a la que asistió quien escribe estas lineas, donde debieron sumarse sillas adicionales, porque la capacidad de la sala estaba desbordada, por un público ávido de ver la obra, que en el final de la función despidió a los protagonistas, con un aplauso muy prolongado, premiando su labor.

Recomendamos mucho la obra, una excelente demostración, de como maximizando recursos y con creatividad a flor del piel, estos jóvenes talentosos, consiguen regalarnos una estupendo momento teatral.



Pensador Teatral.

martes, 26 de junio de 2018

La Reina del Pabellón

Dramaturgia y Dirección de Gonzalo Demaría.







Sábados 21 hs y Domingos 20 hs en El Portón de Sanchez ( Sánchez de Bustamante 1034 )

Se estrena una nueva obra del prolífico Gonzalo Demaria, joven y talentoso dramaturgo, cultor del perfil bajo, que en los últimos años, sigue sumando piezas exitosas  en el teatro comercial y en el  independiente ( Tarascones, La Maestra Serial, Te de Ceibo ) , con incursiones también en la televisión abierta, siendo un autor en franco crecimiento.

Gonzalo tiene como sello propio, la calidad de sus productos, su interés por temas populares y escribir en verso. Estas tras características se hacen presente en La Reina del Pabellón, que aquí nos convoca.






La pieza se introduce en el mundo carcelario, adoptando muchas palabras del lenguaje tumbero para el texto y poniendo foco en la jerga y en los comportamientos de los reclusos en los penales, mostrando un muy buen trabajo de investigación.

La historia si bien está escrita en clave satírica y tiene muchos momentos graciosos, es cruda y muy fuerte, por lo que el espectador debe estar atento en todo momento a lo que sucede.

Sin adelantar demasiado, digamos que la historia de esta tragicomedia, arrancará con la madre de un juez corrupto postrada y en silla de ruedas , que se presentará en un penal de máxima seguridad, con la complicidad del jefe penitenciario, para seleccionar entre los reos más peligrosos, cual podría dar satisfacción sexual a su hijo,  el Juez del Hoyo. ( prepararse para la primera escena de la pieza dejará con la boca abierta al espectador )







El plan urdido es dantesco y no está exento de peligros, pero la señora no parece amilanarse ante el riesgo que corre y participará activamente en la elección de dos de los reclusos, con mayores atributos, para que se enfrenten en combate a muerte, en el patio del penal. El ganador tendrá como premio, la libertad y vivir con su hijo.

La primera parte de la pieza tendrá como protagonista a la madre del juez y en la segunda parte, en ocasión del particular combate, será el excéntrico juez, quien en persona llegará al presidio para presenciar y oficiar de maestro de ceremonias de la contienda.

Habrán calibrado bien la madre y el juez, el riesgo de involucrarse con presos de tanta peligrosidad ? No vamos a adelantar nada aquí, dejaremos que el espectador lo descubra cuando vea la obra.








Vayamos ya a hablar de las actuaciones, donde se destaca claramente Fabián Minelli, quien literalmente se come la obra, en su doble papel de madre del juez y el mismo Juez del Hoyo, cuyo parecido con un juez, que tuvo la Argentina real en la última década, es muy notable. ( hasta físicamente guarda similitudes )
Fabián muestra su histrionismo y carisma, mostrado su desenfado en ambos papeles, logrando carcajadas en la platea, que festeja cada una de sus intervenciones.

Otro que se destaca mucho es Daniel Compomenosi, como jefe del penal y relator de la historia, cumpliendo una función muy importante dentro de la pieza, con mucha presencia escénica. Daniel es un actor de experiencia, que encaja muy bien en la historia.

Y luego tenemos a los seis reclusos, Hugo Agudo, Bruno Alcón, Nahuel Bazán, Nacho Pérez Cortes, Joaco Vázquez y Agustín Vera. Todos ellos jóvenes y con alguna diferencia de registros, por sus diferencias de experiencia en la actuación, algunos se destacan un poco más, pero todos responden al desafío y gracias al director, tiene su momento para lucirse en lo individual, algunos lo consiguen más que otros, pero el conjunto resulta sólido y superan el reto, siendo el corazón de la obra.
Seguramente con el correr de las funciones, todos crecerán en sus personajes.








Una puesta muy atractiva la de Gonzalo, con una escenografía despojada, donde se aprovecha mucho lo largo del escenario, ideal para los desplazamientos de los actores. Además, queremos destacar el muy buen diseño de vestuario que tiene la pieza, rubro en manos de Julio Suárez.

Como conclusión, una propuesta muy interesante nos trae La Reina del Pabellón, que en tono de sátira y con mucho de grotesco, ofrece una mirada muy certera del mundo carcelario y de los personajes allí detenidos, con muy buen reflejo de los códigos tumberos.








Además se exponen las miserias de nuestro sistema penitenciario y la corrupción reinante en el sistema judicial, con esa complicidad de los jueces, con  el poder político, funcionado como una sociedad mafiosa, que se protege mutuamente y sin interferir en los negocios del otro.

Más que nunca la frase,  ficción y realidad se confunden, puede aplicarse aquí, ya que lamentablemente algunas situaciones que pueden parecer descabelladas, al verlas expuestas con tanta crudeza en la obra, nuestra mente recuerdan, que se han producido en Argentina.

Nos gustó mucho la obra, que arrancó con mucho suceso. Nos tocó asistir a una función, una noche de Domingo con frío extremo y ver el Portón de Sánchez, con localidades agotadas, es una clara muestra que La Reina del Pabellón, está teniendo una excelente recepción por parte del público y que será una pieza que dará mucho que hablar.




Pensador Teatral.



lunes, 25 de junio de 2018

Cualunque Tirano

Dramaturgia y Dirección de Darío Pianelli.








Sábados 20 hs en El Ópalo Teatro ( Junín 380 )

Una tragicomedia que en clave de farsa, satiriza acerca del poder y las intrigas que se tejen en torno del mismo, mostrando los aspectos humanos y desconocidos, de aquellas personas que tienen la responsabilidad de gobernar.

En Cualunque Tirano, aparece un dictador, de un país no determinado, pero que podríamos asociar con la figura de cualquier opresor de algún país tercermundista, que se nos venga a la mente, en estos últimas décadas.







El tirano lleva ya varios años en el poder, dirigiendo los destinos del país a su antojo y envuelto en la rutina, firmando decretos y completando crucigramas en su despacho, cuando una mañana esa tranquilidad desaparecerá de un plumazo, cuando su secretario, apodado el Perro, le dá la ingrata noticia, que la monarquía europea de Lichtenstein, le ha declarado la guerra, sin dudas quiere colonizar su patria y apoderarse de las paltas ( no de bananas, pero el guiño es claro ) , la mayor riqueza del país.

La declaración de guerra, desestabiliza emocionalmente al dictador, que en forma desesperada buscará transmitir a su pueblo, un discurso que lleve calma y que lo muestre, con una estadista que estará a la altura de las circunstancias. La tarea no será sencilla, ya que luego de tantos años en el poder, su imagen ya se encuentra bastante deshilachada y su autoridad que quiere mostrarse como férrea, en realidad, está bastante desgastada.

Sin contar demasiado, para mantener el suspenso, digamos que el dictador, que pedirá ayuda al mejor sastre del pueblo, para mejorar su apariencia  y este misterioso personaje, además de sugerirle un nuevo vestuario, le advertirá que deberá estar muy atento a las traiciones, ya que la guerra inminente, parece despertar a todos los enemigos internos. Además debe contar con el apoyo de los medios de comunicación, para buscar la unión del pueblo, para colaborar en la defensa de la nación, ante la amenaza extranjera..








Con muchas situaciones que parecen absurdas y exageradas, se mostrará como ante una crisis, el dictador, tomará medidas peligrosas y muy poco inteligentes, ante la obediencia de su entorno de aduladores, que no hará nada por hacerlo entrar en razones. Hechos que puede resultar graciosos y descabellados en la obra, pero que el espectador relacionará muy rápidamente con situaciones reales que ha conocido.

La dramaturgia está inteligentemente desarrollada, manteniendo enganchado en todo momento al espectador con la historia y se apoya en personajes muy bien construidos, que ofrecen excelentes actuaciones.

Arranquemos por Martín Rivero, el gran protagonista de las historia, es el dictador, el iluminado, aquel a quien debe seguirse de manera incondicional, respetando sus decisiones y excentricidades.
Magnífica su composición, mostrando todas las aristas que tiene un tirano, que se muestra seguro y autoritario, para los demás, pero que en realidad es una persona insegura, llena de miedos y contradicciones. Es muy bueno el trabajo de Martín, con gran energía y mucha presencia escénica, consiguiendo momentos muy logrados, como cuando enfrenta al público, para dar sus encendidos discursos.






Su secretario y mano derecha es El Perro, interpretado por Vladimir Klink, sumiso y temeroso, no dudará en ejecutar las órdenes de gobierno del tirano, ni tampoco los pedidos personales que le hace, por más ridículos que parezcan. Es muy creíble su interpretación, en un personaje que irá creciendo a medida, que la obra avanza y él acompaña muy bien esa evolución.


Emilio Diéguez, es Periquito, el relator de la historia, representa al periodismo y a los medios de comunicación, es el encargado de transmitir los mensajes del tirano al pueblo. Demuestra de manera precisa y elocuente, la importancia que tiene en estos tiempo los medios en todo gobierno, de cara a su relación con la sociedad, donde la que se muestra, es más importante que la realidad. Destacamos la caracterización y la perfecta dicción de Emilio, resolviendo en gran forma un rol importante.

Para el final dejamos a Gonzalo Villarreal, como Galeb, un sastre de orígen marroquí, que será llevado al despacho del dictador por El Perro, ya que debe mejorar la apariencia del jefe de gobierno. Una actuación que nos encantó la de Gonzalo, con un carisma y un magnetismo muy particular, que hace que se luzca muchísimo. Logra construir con maestría, un personaje que cautiva al espectador.








Realmente cuatro actuaciones muy parejas, por lo bueno, cada uno destacándose en lo personal y luciendo muy bien en el conjunto, aportando mucho para la obra.
En El Ópalo, hay mucha cercanía entre los actores y el público, algo que cuando las actuaciones se destacan tanto, como en este caso,  beneficia al espectador, que no pierde detalle de los gestos y los movimientos de cada protagonista.

La puesta es íntima, por la cercanía indicada y porque todas las acciones, se desarrollan en el despacho del dictador, haciendo que el espectador, se sienta dentro de ese despacho, viendo los engranajes y la cocina de ese poder. Hay mucho mérito de Dario Pianelli en en la dirección.

Debemos destacar el diseño de luces de Federico Leyenda, propiciando los climas que la trama vá requiriendo y nos gustó mucho el vestuario de Milena Amado, que resalta sobre la media y logra dar distinción a cada personaje.







Para ir concluyendo Cualunque Tirano, es una propuesta muy bien concebida, con momentos donde el espectador reirá y otros, en que se quedará impactado por la brutalidad de los acontecimientos.

Un texto que desnuda las intimidades del poder, la poca lógica que muchas veces se tiene para  la toma de las decisiones, los delirios de grandeza que tienen todos los gobernantes cuando llegan a la cumbre y como ese lugar, trae consigo la paranoia y el miedo a las traiciones, que en muchos casos será producto de su imaginación y en otros casos, será real, el problema es que por lo general, quien detenta el poder no sabrá distinguir las amenazas reales y las imaginarias, cayendo en errores y excesos, que tarde o temprano lamentará.

Además la pieza nos muestra la peligrosidad de los entornos del poder, que muchas veces tienen una aparente pasividad, muy perjudicial y que en verdad, viven una tensa calma, esperando el momento de sacar alguna tajada de su cercanía, con las altas esferas.

La obra nos gustó mucho y por eso recomendamos verla. No sorprende que Cualunque Tirano, transite ya su segunda temporada en cartel, ya que tiene un guión inteligente, resultando muy cercana al espectador, que en la farsa y en el grotesco reconoce situaciones, que lamentablemente, para la realidad de nuestros países, le suenan muy familiares.



Pensador Teatral.


Con el Alma Aferrada

Libro de Ariadna Asturzzi y Dirección de Tatiana Santana.








Viernes 20 30 hs y Sábado 17 hs en Teatro Andamio 90 ( Paraná 662 )

Una propuesta con acento tanguero, llega al escenario del Andamio 90, con un texto nostálgico y con una muy buena cuota de fantasía, escrito por Ariadna Asturzzi.

Historia situada en la actualidad, pero con muchos recuerdos de la década del 20 y del 30, años en que Gardel, daba sus primeros pasos como cantor y empezaba su camino a convertirse en mito.








En su coqueta casa, Delia ( Marta Bianchi ) vive sola y está a la espera de visitas, su parlanchina e inquieta mucama Francisca ( Anabella Degásperi ) no hace caso a la advertencia de la dueña de casa, que la reta por haber llevado al living, ese viejo fonógrafo, que estaba guardado hace años.

La tentación de Francisca, por saber, si aquel aparato que luce impecable, todavía funciona, es muy grande y decide comprobarlo, sabiendo que estaba desobedeciendo, las instrucciones de la señora. Al prender el fonógrafo, salen los primeros acordes y confirma que funciona, pero al mismo tiempo, nota que algo extraño sucede y sin entrar en muchos detalles, contamos que descubrirá que a sus espaldas y como venido del más allá, aparecerá un apuesto joven, vestido y peinado, con un estilo algo anticuado, como de otra época..

La desesperación de la mucama, irá en aumento, cuando ese extraño hombre, le dice que se llama Aldo y es el hermano de Delia, la dueña de casa. El  pequeño detalle es que Aldo, había fallecido hace más de 50 años, en un desgraciado enfrentamiento callejero, época donde los duelos a cuchillos, eran la forma de resolver las diferencias.









No vamos a contar mucho más, para no quitar sorpresa al espectador, solo diremos que si el encuentro con la mucama fue fuerte, pueden imaginar, la reacción de Delia cuando se reencuentre con su hermano fallecido hace tantos años, igual que para Juan ( Pepe Novoa ) su amigo de la infancia, ambos se mostrarán incrédulos con la situación.

Como frutilla del postre, comentar que Aldo, tiene una obsesión, en su vuelta al mundo de los vivos, la misma es arreglar las diferencias, con un hombre que lo traicionó y al que se la tiene jurada, ese hombre es nada menos que Carlos Gardel, con lo que la obra tendrá ese condimento especial, que es la presencia en la temática y en la música del Morocho del Abasto.








La pieza que tiene mucho de nostalgia y de ternura, nos hablará de amor, de familia, de recuerdos y también dejará espacio, para hablar de los misterios de la muerte, planteando la pregunta de que sucede en el más allá, aprovechando que tienen información de primera, al recibir en la casa, la visita de un personaje, que llega del más allá.

Las actuaciones que tiene la pieza son muy destacadas. Es un lujo ver en escena a Marta Bianchi y Pepe Novoa, con el oficio que le brindan tantos años de actuación, conservando el porte y la frescura, que siempre tuvieron. Para destacar el profesionalismo de ambos y el cariño, con que el espectador reconoce sus interpretaciones.

Hay un gran trabajo de Fernando Sayago, como Aldo, con mucha presencia escénica y una voz privilegiada, que se destaca a lo largo de la noche, en varios temas musicales. Nos gustó mucho, la labor de Fernando.









Y para el final, dejamos a Anabella Degáspari, como Francisca, la gran revelación de la noche para quien escribe estas líneas, componiendo a una mucama paraguaya, con mucho encanto. Es la llave de la historia y muestra un carisma y una simpatía, que el público celebra. Estupenda su actuación.

Destacamos la dirección de la jóven Tatiana Santana, que propone una puesta dinámica y divertida , que permite el lucimiento del elenco y le brinda un sitio de privilegio a la música.

Precisamente la dirección musical está en manos de Santiago Otero Ramos, la obra respira tango y lunfardo, con la excelente voz de Tabaré Leyton, que nos regala melodías tangueras muy reconocibles y disfrutables, acompañado en sus intervenciones por la guitarra de Hernán Reinaudo.








En definitiva, Con el Alma Aferrada, es una entrañable obra que nos presenta el teatro independiente, tierna y nostálgica, que nos hablará del espacio que tienen los recuerdos, de la importancia de la familia, de como procesamos las pérdidas y de la esperanza que nunca se pierde, ya que pese a las adversidades, que muchas veces nos coloca  la vida, hay que saber reponerse y seguir adelante.

Un guión creativo y con mucha fantasía, que se apoya en los acordes tangueros y en las muy buenas actuaciones, para ofrecernos una historia arrabalera, que nos traerá el recuerdo del querido Carlos Gardel.

Obra ganadora del Premio Artei, que se presenta en el Andamio 90 y que recomendamos, para pasar una velada de muy buen teatro, condimentada con fantasía tanguera.




Pensador Teatral.

sábado, 23 de junio de 2018

Ocho cartas para Julio

Dramaturgia de Gabriel Lerman y Dirección de Daniel Berbedés.







Miércoles 21 hs en Hasta Trilce ( Maza 177 )

Una magnífica idea de Gabriel Lerman, de traer a escena, a Julio Cortázar, notable escritor argentino que fue uno de los más innovadores en su tiempo. Vivió su infancia y su adolescencia en Argentina y en la década del 1950, viajó hacía Europa, donde se radicó, optando por la nacionalidad francesa en 1981, en protesta contra el régimen militar que gobernaba en Argentina.

Entre sus principales obras, podemos mencionar Rayuela, Casa Tomada y Bestiario, por mencionar solo los títulos más relevantes. Cortázar fue un intelectual, que marcó tendencias, con su pensamiento y su obra. En 2014, surge este proyecto, en ocasión de cumplirse el centenario del nacimiento del escritor.







Lerman, crea un personaje imaginario, Nito Basavilbazo, nombre tomado de unos de los cuentos de Cortázar y lo convierte en una especie de antagonista, maestro en una escuela de Mataderos, amigo de la infancia, servirá como conductor, para trazar un perfil del escritor, a partir del viaje de Julio a París, ciudad que eligió para afincarse.

Nito en Argentina, escribirá cartas a Cortázar, en la que hablarán de literatura, música, política y de la vida en general, apareciendo en este intercambio epistolar, menciones de Gardel, de Perón y del Che Guevara, por mencionar sólo alguno interesantes tópicos que tratan sus cartas.






Quien tomará el papel del amigo de Cortázar, es Juan Palomino, que nos entrega una fantástica interpretación, dominando la escena con maestría  y enorme oficio. Se lo nota muy cómodo y disfrutando del protagónico, leyendo las cartas con pasión y poniendo el alma a su actuación.

La forma en que Palomino camina el escenario, sus pausas, sus silencios y su comunión, con esa máquina de escribir que parece tener vida propia, creando una atmósfera íntima, que el espectador disfruta muchísimo.






La puesta de Daneil Berdebés, nos gustó mucho, con una escenografía, despojada, solo una mesita y una silla, en la que Basavilbazo, escribe las cartas. Las palabras son las que mandan en esta historia y por eso se les brinda el protagonismo.

Pero Ocho Cartas para Julio, no es solo palabras, la música juega un rol fundamental en la obra y enriquece enormemente la puesta. Música original de Fernando Lerman, el hermano del autor,que además tiene a su cargo los instrumentos de viento ( hermosas sonidos provienen del saxo ) y Leandro Kalén en piano, nos ofrecen bellas melodías, que serán el acompañamiento ideal, para las locuciones de Palomino. Excelente el aporte de ambos.

En conclusión, una propuesta muy original, que los espectadores disfrutan de punta a punta, conmueve el silencio que reina en la bella sala del Hasta Trilce y la concentración con la que el público escucha los textos del protagonista.






La pieza consigue una muy buena semblanza de Cortázar. El autor hizo un muy buen trabajo de investigación, leyendo la correspondencia del escritor y a partir de allí, configuró su perfil, poniendo el foco en las cartas, que eran el medio de comunicarse en aquellos años, donde el correo jugaba un rol fundamental y pensar en la comunicación por wasap, chat o Skype, era pura ciencia ficción.

Quedamos muy satisfechos, al vivir una entrañable velada teatral, en la que se revelaron aspectos desconocidos de la vida de Cortázar y pudimos disfrutar de un Juan Palomino superlativo, que brilla dentro de una puesta estupenda.

Recomendamos mucho la obra, que transita su tercera temporada de suceso y celebramos la la respuesta del público, que colmó la sala y despidió a los protagonistas, con un prolongado y emocionante aplauso.



Pensador Teatral.