viernes, 29 de enero de 2021

La Cantante Calva

Dramaturgia de Eugene Ionesco.  Dirección de Lizardo Laphitz






Sábados 21 hs en Bar de Fondo Cultural ( Julián Álvarez 1200 )

Luego de una larguísima pausa obligada de diez meses, por la pandemia que sigue asolando al mundo entero, encerrándonos en nuestras casas y cambiando nuestros hábitos, estábamos con muchas ganas de volver a ver teatro independiente.

Y la cita era prometedora, nos esperaba La Cantante Calva, opera prima del autor rumano Eugene Ionesco, considerado como uno de los más distinguidos representantes del teatro del absurdo, un género donde el grotesco, la ridiculez de la existencia humana y la incapacidad de las personas para comunicarse, son el tópico dominante, demostrando que muchas veces la realidad puede superar a la ficción.






Teníamos un texto clásico de un autor reconocido, un director inteligente como Lizardo Laphitz, al que conocíamos por puestas anteriores que fueron atractivas y un elenco que resultaba interesante. Parecía una muy buena oportunidad, para volver a ver teatro independiente y no alarguemos el suspenso, porque realmente los buenos augurios se cumplieron y disfrutamos muchísimo, de esta versión aggiornada de La Cantante Calva. Nos reímos mucho durante la obra y además nos sentimos plenamente identificados con algunas de las situaciones que veíamos en el escenario, que en teoría deberían ser totalmente disparatadas, pero que no lo eran tanto.

 Las acciones se inician en una casa londinense de la alta sociedad  inglesa, allí el Sr. y la Sra. Smith, hablan de la copiosa cena que han tenido, de vecinos y de nimiedades varias, mientras el tiempo parece transcurrir en cámara lenta  La mucama de la familia, corta la monocorde charla y les avisa que tienen visitas inesperadas. De Manchester, han llegado el Sr. y la Sra. Martín sin previo aviso y a unas horas tan tardías, que provocan el enojo del Sr. Smith que no los recibe de la mejor manera.

Superada esa tensión inicial, la charla entre los cuatro arrancará, pero los diálogos parecen no ir hacia ningún lado, les cuesta entenderse y mucho más mantener un hilo de conversación, que parece una misión imposible. Para completar el cuadro, llegará a aquella casa el capitán de los bomberos, ávido de encontrar algún incendio que combatir, pero como en el hogar de los Smith, por ahora no hay humo a la vista, será una buena ocasión para unirse a la tertulia y comenzar una ronda de anécdotas. Y hasta allí vamos a contar, el resto lo dejamos para que el espectador lo descubra cuando vea la obra.







En la trama queda en evidencia, la sagacidad de Ionesco, su pesimismo por la condición humana, su soledad, el sin sentido y las rutinas que envuelven las vidas de la mayoría de los mortales. La clave es que para contarlo, recurre al humor y a la sátira, dejando en evidencia, algunas conductas que suenan muy conocidas y en la vida diaria de muchas familias, se pueden percibir como normales.

La puesta de Laphitz consigue darle una vigencia a este texto escrito en 1950, que es digna de destacarse, con una muy buena dinámica y un grado de realismo que el espectador reconoce. Además aggiorna de manera inteligente la puesta a estos tiempos modernos, con la aparición de la tecnología como un gran factor que potencia la incomunicación de las personas, que pese a estar juntos en un mismo lugar, parecen estar en dimensiones paralelas.

Otro gran acierto, que moderniza el texto y lo acerca a nuestra realidad, es introducir también en escena a la omnipresente pandemia que tanto cambió nuestras vidas; Prometimos no adelantar más, solo diremos que el alcohol en gel se hará presente y percibiremos como la alienación que está provocando en la sociedad, el miedo a una enfermedad, que resulta desconocida y amenazante, altera tanto los comportamientos humanos que se acercan mucho a la alienación.

Llega el momento de hablar de las estupendas actuaciones que nos regala la obra. En tiempos, donde por razones atendibles, la mayoría de los espectáculos que se presentan actualmente son unipersonales, poder disfrutar de seis actores en escena, resulta un verdadero placer. La fluidez que denota la trama, muestra que las complicaciones que complicaron los ensayos, fueron resueltas de la mejor manera y eso es todo mérito del director y el elenco.







Deliciosas las interpretaciones de Paula Berré y Richard Courbrant, los Smith, los dueños de casa, excéntricos anfitriones, caracterizando de manera admirable, desde el tono de voz hasta la postura corporal, a un matrimonio de la alta sociedad inglesa. Gran destaque el de Paula y Richard, nos reímos muchos con ellos. Julia Labadie, es la Sra Martín y nos encantó su trabajo. A Julia la recordamos por su excelente interpretación en La Lección, otra obra de Ionesco y aquí vuelve a ofrecernos, una lucida actuación, con una expresividad a flor de piel. La acompaña a la perfección, Diego Antozzi, el Sr Martín, con quien mantiene un diálogo telefónico tan disparatado, como gracioso.

Completan el elenco, Teresa Suárez, como Mary la críada de la familia, otro eslabón de esta gran cadena de sinsentidos y Lucas Álvarez como un peculiar capitán del cuerpo de bomberos. Ambos le otorgan frescura a la trama y son un buen contrapunto, con los miembros más acomodados de la sociedad.

La puesta es minimalista, los elementos en escena son los justo y necesarios para acompañar una trama, donde los diálogos incoherentes y disparatados son los que mandan, resultando divertidos, gracias a las actuaciones tan aceitadas que mencionamos antes.






No queda mucho más para agregar, solo invitarlos a descubrir esta puesta atractiva y moderna de un verdadero clásico del teatro del absurdo, como resulta La Cantante Calva, una pieza para divertirse y también para reflexionar, sobra las conductas humanas, el individualismo y la desesperanza que reina en la sociedad actual, donde pese a tener cada vez más formas de comunicación, entender o simplemente escuchar lo que el otro tiene para decirnos, parece una misión casi imposible.

Realmente quedamos más que satisfechos con nuestra vuelta al teatro independiente, reconforta ver los cuidados y el cumplimiento de los protocolos en Bar de Fondo Cultural, espacio teatral, que visitamos por primera vez y que nos sorprendió gratamente. Destacamos el compromiso del director, actores y equipo, que en momentos , donde lo más sencillo, era quedarse quietos en casa, esperando que la situación retorne a la normalidad, decidieron superar las dificultades, ensayos por zoom mediante y con un amor por el teatro independiente, que emociona y realmente debemos valorarse. Por todo eso convocamos al público, para que no tenga miedo y vuelva al teatro, para disfrutar de una obra muy divertida, que además de todo lo que les contamos, les permitirá descubrir, que fue de la vida de la famosa cantante calva.


Pensador Teatral.

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