miércoles, 30 de agosto de 2023

Puerta Cancel

Idea: Florencia Aroldi. Dirección: Florencia Aroldi, Julian Belleggia, Julia Funari y Claudio Véliz.




Miércoles 21 hs en EL Tinglado ( Mario Bravo 948 ) 

Una original y divertida propuesta es la que nos presenta Puerta Cancel, espectáculo ideado por Florencia Aroldi, que nos acerca cuatro obras breves con un mismo hilo conductor. reuniendo en las mismas a cuatro directores y diez actores . además de música en escena. Cada una de las obras tiene sus actores, pero la novedad es que todos los elencos, permanecen en el escenario, aún cuando no es el turno de su obra, compartiendo las transiciones y siendo los encargados de modificar las escenografías para que se desarrolle cada historia.

El clima que se vive es festivo, al ingresar a la sala vemos el escenario de El Tinglado poblado de actores que hablan entre ellos, ríen y hasta se animan a algún baile. El colorido en los vestuarios y la alegría que se vive en escena, parece contagiar al espectador y lo predispone de la mejor manera, preanunciando que lo que se viene es una noche donde las risas estarán muy presentes.






Como mencionamos antes las cuatro obras son independientes entre sí, tienen su director, su elenco y una temática propia, aunque hay un hilo conductor en todas, que a nuestro entender tiene que ver con los vínculos humanos, siendo el dinero como parte fundamental de los mismos y graficando lo complicado que en la actualidad resulta relacionarse con el otro o los conflictos que surgen de esas interrelaciones, pero siempre con un enfoque que privilegia el humor y el entretenimiento.

Vayamos brevemente a las obras, arrancando por Río de la Plata, que trata sobre el intento de venta de un purificador de agua. Quien no ha recibido alguna vez en casa a un vendedor de estos filtros mágicos, que prometen convertir el agua impura que sale de la canilla, en un líquido inmaculado, apto para el consumo y dentro de ello, todo el discurso que nos bajan para convencernos. Muy divertida Johanna Deleppe como la insistente vendedora y Natalia Chiesi como la incauta dueña de casa, arrancando con una sonrisa grande la noche.






La segunda obra es Cuchara de Madera, que fue una de nuestras favoritas. En este caso tenemos a dos ex amigas, que se pelearon porque una de ellas se puso de novia, con la el marido de la otra, provocando la ruptura de la amistad  y lógicamente de la pareja. Se vuelven a ver, ya que la hija del matrimonio cumple años y como buena familia ensamblada que se precie, la madre y la madrastra se verán las caras y se sacarán chispas. ya que por el alto costo del alquiler de los salones, la fiesta se hace en una de las casas.

Esta mini pieza, es la que a nuestro entender tiene dramaturgia más profunda, ya que nos hablará de la amistad, la maternidad y la infidelidad, siempre con mucho humor. Nos encantó la dupla protagónica conformada por Luciana Procaccini, como la madre despechada y Victoria Rodríguez Montes como la otra. A Luciana la habíamos elogiado el año pasado, por su estupendo trabajo en Cocinando con Elisa, entrañable obra del off y aquí vuelve a destacarse, componiendo a una aguerrida mujer que quiero mostrarse componedora pero debe luchar contra la corriente. Nos gustó mucho lo de Luciana, que se saca chispas, con Victoria Rodríguez Monte, que enojada por la traición de su amiga, no quiere dar el brazo a torcer. Es la primera vez que vemos a Victoria en escena y nos sorprendió por su frescura. A nuestro entender la mejor dupla de la noche, en una historia ferozmente divertida.





Continuamos con la tercera obra, Heteroflexible, historia que ocurre en un bar a punto de cerrar y atendida por una mesera muy malhumorada, que será testigo de una cita que dos hombres que se conocieron en una aplicación y se verán por primera vez en persona. Emanuel Cacace, es quien llega primero al bar, plomero de profesión y muy histriónico, esperará la llegada de Marcos Díaz, profesor de literatura y algo más tímido. Será un encuentro muy divertido que deberá soportar las miradas indiscretas de la moza.

Y precisamente la moza, Cristina Fernández es a nuestro gusto quien más destaca, nos encantó su personaje, desconfiada,  on una mirada inquisidora sobre los nuevos amigos y con un pensamiento binario, generando muchas risas en la platea. Para destacar la gestualidad de Cristina que la rompe ( es ver las caras que hace y reír ) y participa de un triángulo muy gracioso junto a sus dos clientes, con un final de historia a toda orquesta.





La historia final es Pestañame. que nos traslada a una peluquería de barrio, a fines de la década del 80, cuando una hiperinflación golpeaba a nuestro país. Y aquí conoceremos a Inés Cejas una peluquera en llamas por la crisis económica, que la obliga hacer malabares para seguir adelante con el negocio. Es un torbellino Inés, muy carismática y super histriónica, componiendo tal vez al personaje más festejado de la noche por el público, luciéndose mucho con su personaje. Muy divertida también María Fernanda Garibi, la dueña de las pestañas que se agarrará de las mechas con Ingrid Mosches, la otra clienta de la peluquería, en una historia cargada de chismes, que con el tema de la hiper como entorno, lamentablemente tiene muchos puntos en común con la actualidad del país.

Se hizo algo larga la descripción de las historias, pero creemos fue un acto de justicia, con cada actor y actriz, ya que son realmente muy buenos los trabajos de todos. De la puesta destacar la música en vivo que tienen las obras, a cargo de Emanuel Cacace y  Johanna Deleppe, que suman este rol a su participación ya mencionada. Otro punto importante es la dinámica y la continuidad que tienen las historias, como dijimos al comienzo, los actores permanecen en escena todo el tiempo, incluso cuando no están en su obra y colaborarán en las transiciones, para armas los diferentes espacios escénicos, todo a la vista de los espectadores.





Ya contamos mucho nos parece, es como dijimos una muy buena idea de Florencia Aroldi en presentar cuatro obras breves e independientes, pero con un hilo conductor común y muy buena dinámica, ya que las acciones nunca paran y siempre veremos un escenario colorido y repleto de actores, que cumplirán el objetivo de hacer reír, además de ofrecer historias bien entretenidas.

Lo bueno de estas propuestas, es que además de ver varias historias, cada espectador podrá elegir cual fue su obra preferida, además de disfrutar de estupendas interpretaciones de un elenco que se muestra con mucha química y logra transmitir la alegría y el clima festivo que proponen las obras, logrando que el público se divierta mucho y se vuelva con una sonrisa grande a casa, algo que en estos tiempos de crispación y malas noticias, vale muchísimo.


Pensador Teatral. 


domingo, 27 de agosto de 2023

El Che y yo

Dramaturgia y Dirección de Raúl Garavaglia.





Domingos 18 hs en Patio de Actores ( Lerma 568 )

La figura de Ernesto Guevara, el Che, ha sido fuente de inspiración para la creación de infinidad de obras y textos, algo que no resulta extraño ya que el Che se ha convertido en una figura icónica en la historia del Siglo XX, concitando amores y odios según quien lo recuerdo. Para muchos Guevara, que desempeñó un papel crucial en la Revolución Cubana, fue un símbolo de resistencia contra regímenes dictatoriales y un luchador por la justicia social y la igualdad en todo el mundo.






Para otros, fue un asesino que fusilaba sin miramientos a sus enemigos políticos, sembrando la semilla del terrorismo en varios puntos de América Latina y destruyendo la economía. Héroe o villano, la discusión continua hoy y seguirá seguramente por muchos años. Lo que nadie puede discutir es que a estas alturas, el Che se ha convertido en un mito, pesé fue asesinado cuando tenía solamente 39 años, le bastaron esos pocos años, para dejar su huella en la historia americana.

Una de las grandes virtudes de Garavaglia, es no presentar una obra panfletaria, ni tampoco bajar línea política con el texto. Su pieza se centrará en lo emocional y explorará en el interior del Che, tratando de imaginar que era lo que pasaba por su mente en los últimos dos días de su vida. Las acciones se desarrollan en una escuelita de La Higuera, paraje boliviano, donde el comandante estaba detenido a la espera de ser ajusticiado, por el ejército boliviano que lo había capturado.






A Guevara se lo vé herido, con sangre en sus piernas y grandes dificultades para caminar. Se lo nota cansado y algo abatido, esperando el inexorable final. En esas circunstancias, aparecerá Lari Lari, una criatura mitológica que se arroga el haber detenido al Che, con el propósito de robar su alma. Ficción y realidad se mezclaran, en este rico texto, donde la poesía estará muy presente y será partícipe del diálogo entre Guevara y este ser salido de la mitología, que parece disfrutar atosigando al Comandante.

Impacta la estupenda composición de Laurentino Blanco como el Che, con una  gran caracterización, desde lo físico con los pelos largos y esa barba tan identificada con la icónica figura, mostrando una fuerte presencia escénica y con alto componente emocional, a tono con la importancia del personaje representado. Gran trabajo de Laurentino.







Sorprende la prestación de Theo Cesari, como Lari Lari, un personaje misterioso que no sabemos si es una aparición real o imaginaria producto a algún delirio del Che, debido al cautiverio, el hambre y su precaria. El trabajo de Theo es muy meritorio, con un componente físico muy alto en su personaje, que se arrastra por el escenario.

La puesta en escena de Raul Garavaglia es un punto muy alto de la obra. La escenografía es austera, con pocos los elementos en el escenario, solo los necesarios para dar marco al relato. Son muy destacados los sonidos ambiente que acompañan a la historia, que le otorgan mucho realismo a la trama Y otro ítem destacadísimo es el diseño lumínico, que crea una atmósfera oscura y opresiva, acorde con el relato.





El Che y Yo, fue nominada a los premios Estrellas de Mar, como Mejor Obra Alternativa y Mejor Iluminación y está transitando su tercera temporada en cartel, con muy buen suceso de púbico, presentándose en escenarios de todo el país. ya que indudablemente la figura del Che tiene un magnetismo innegable y la obra explora un costado humano que atrapa.

Nos sedujo la propuesta de Raúl Garavaglia, ya que nos propone indagar en el costado humano del Che, siendo testigos de recuerdos de su infancia, la relación con su madre y como fue creciendo como hombre hasta llegar a ser el mito, en el que se convirtió hoy, apelando a lo emocional para llegar al espectador, invitando además a reflexionar sobre la muerte y su efecto igualador, El aplauso emocionado del público al final de la función, es el justo reconocimiento por la fuerte noche de teatro vivida.


Pensador Teatral.


viernes, 25 de agosto de 2023

Los Padres Terribles.

Dramaturgia de Jean Cocteau.  Apadtación y Dirección de Daniel Veronese.






Viernes a Domingos 20 hs en Caras y Caretas 2037 ( Sarmiento 2037 ) 

Potente adaptación de Los Padres Terribles, obra escrita en 1938 por el dramaturgo francés Jean Cocteau, presenta Daniel Veronese, que aggiorna el texto original a estos tiempos, para ofrecer una tragicomedia negra, fuerte e impredecible, donde las acciones a medida que la historia avanza, irá tomando un impulso casi salvaje, manteniendo al espectador en vilo, por todo lo que se vendrá.

La obra escrita por Cocteau fue vanguardista para su época y fue recibida de manera controversial, ya que en aquellos años representar la relaciones familiares, con la audacia y la provocación que tenia aquel texto, no era algo habitual. Pasados ochenta años de aquel estreno, Daniel Veronese, sintió que aquella obra provocadora en sus tiempos, no tendría ese efecto en la actualidad y por lo tanto decidió realizar algunos cambios en los géneros y los roles de los personajes.





No queremos adelantar mucho de los cambios para mantener la sorpresa, solo diremos que los roles de los padres están invertidos, en la historia original hay una madre sobreprotectora de su hijo y acá en la obra de Veronese le dá esa función al padre. Y con ese cambio también se verá modificada la relación amorosa paralela que tiene la trama, pero no vamos a contar más, porque mucha gente no recuerda o no vió la obra original y entonces no queremos adelantar más, si decir que en nuestra opinión los cambios son positivos y logran que la obra entre en sintonía con los paradigmas actuales.

Y que podemos decir de la obra sin contar demasiado ?? Los Padres Terribles es una pieza que nos hablará del amor egoísta, como anunciar a los cuatros vientos que queremos a alguien, pero en realidad hay un acto posesivo y no amoroso en aquello. Yo quiero a la persona, pero en verdad no la respeto, no quiero sabes sus verdaderos sentimientos. Entonces en verdad la quiero ???  En la obra este sentimiento aparece en la relación padre - hijo, pero se aplica tranquilamente a otros vínculos, que tienen como regla un supuesto amor, que en verdad esconde egoísmo e hipocresía.





En la historia que veremos en el escenario del Caras y Caretas, hay mucha adrenalina, situaciones divertidas y tragicómicas, risas nerviosas en el público pensando como saldrán los personajes de los atolladeros en que encuentran, allí donde el drama y el humor se darán de mano, para una trama que no dá respiros y mantiene el suspenso hasta el final. Pero cumplimos con nuestra palabra y hasta allí vamos a contar.

Las actuaciones son un punto alto de la obra y en interpretaciones muy parejas, a nuestro entender son dos las más destacadas. En primer lugar, resaltar el trabajo de Luis Ziembrowski, como Ivo, un padre desbordado, que no tolera que su hijo adolescente se enamore y haga su camino, algo lógico en cualquier familia, pero no en esta. Enorme la composición de Luis, con un histrionismo a flor de piel, siendo el personaje más festejado por el público y el que más risas regala a la platea.






Otra composición que nos gustó mucho fue la de Ana Garibaldi, como la tía Leo, hermana del padre, siendo el cerebro de aquel hogar, llevando los hilos de la casa y manipulando a Ivo con inteligencia, ya que le hace creer que es él, quien decide. Con un rol fundamental en la historia y mucho carisma, nos pareció excelente la composición de Ana.

La talentosa Ana Katz, resuelve de muy buena forma, su papel de Andrea, la madre de Michel, que con el cambio de roles que propone el director, tiene que resolver un personaje ultra complejo que quedará en medio de fuego cruzado. Max Suen, el más joven de la historia, sabe transmitir las emociones de un adolescente que dá sus primeros pasos en el amor y debe pon0erse una armadura para enfrentar a la familia. Para el final queda Sofia Gala Castiglione, en el papel de Madelaine, la única ajena al bloque familiar y a la locura que la envuelve. Sofía a quien elogiamos en varias oportunidades en este sitio, resuelve con solvencia su papel, mostrando su versatilidad y oficio.





En definitiva, entendemos que estamos en presencia de una lograda adaptación del clásico escrito por Cocteau, censurado en su época, pero que no tendría el mismo efecto en estos tiempo, por ello Veronese metió mano, haciendo buenos cambios de personajes y también en el final. Aclaramos por las dudas, que no hace falta conocer la obra original, para disfrutar de esta,  porque esta funciona por si misma, siendo divertida y potente a la vez.

Los Padres Terribles es una obra que deja al descubierto lo egoísta que puede llegar a ser el amor y como muchas veces, esconde el miedo de los adultos a quedarse solos. La pieza además habla de la infidelidad y de la toxicidad que pueden llegar a ser algunos vínculos familiares. Por todo lo mencionado, los invitamos a que conozcan a esta familia disfuncional, en una historia que de tan delirante que parece, suena muy real.



Pensador Teatral.





miércoles, 23 de agosto de 2023

El Secreto del Éxito

Dramaturgia y Dirección de Roberto Maiocco.





Miércoles 20 30 hs en Hasta Trilce ( Maza 177 )

Una comedia muy entretenida que navega con habilidad entre el absurdo y la ironia, nos presenta El Secreto del Éxito, creación de Roberto Maiocco. dramaturgo y guionista de cine, que con este texto nos propone ver las diferentes caras del éxito y de las relaciones de pareja, mostrando como la estupidez, la soberbia y las apariencias son las que muchas veces gobiernan los vínculos.





La trama nos presenta, a un matrimonio maduro conformado por Gerard ( Gabriel Rovito ) y Susan ( Deborah Fideleff ) . Los integrantes de esta pareja, son una mezcla de extravagancia y snob. Gerard es un escritor, que se jacta que saber pensar es su mejor virtud y es un coleccionista de frases ingeniosas, cada vez que dice o escucha alguna, correrá para anotarlas en una libretita. Susan es cultora del feng shui y se desespera por respetar sus enseñanzas.

El matrimonio aquella noche oficiará de anfitriona de una pareja joven a la que hace siete años no ven. Gerard se sorprende por la invitación de su esposa a aquella pareja, que vive en permanente crisis y ya ha atravesado tres separaciones y posteriores reconciliaciones. Y Susan será sincera, el llamado fue por error, ya que la idea era invitar a otros amigos, pero al mandar el mail con la convocatoria, se equivocó el destinatario.





Una posibilidad cierta, era aclarar que se el envio se trataba de un error y cancelar la invitación involuntaria, pero Susan sentía que no sería decoroso aquello y que si el destino hizo que invitara a aquella pareja en problemas, seguro había un motivo y la cena debía realizarse, la sensación que tenian era que el destino los cruzaría, porque ella junto a su esposo podrían ser una especie de salvadores, brindarles una buena velada y lograr que la pareja invitada mejores mucho su reelación.

Los preparativos eran contra reloj, el extravagante matrimonio quería que todo fuera perfecto aquella noche, por eso se preocupaban por elegir un buen menú, medir la intensidad de las luces de la casa, elegir la música que debería sonar de fondo mientras cenaban, detalles de la decoración del ambiente y hasta los tópicos de los que deberían hablar en la velada. Aquella cena debía ser todo un éxito y con ello sin dudas ayudarían mucho a mejorar le relación de la pareja.

Pero como ocurre muchas veces en la vida real, a veces imaginamos encuentros perfectos y a la hora de la verdad todo sale mal. La joven pareja formada por Jonatan ( Gastón Biagioni ) y Geraldine ( Celeste Harvey ) llegarán hechos una furia a la casa de los anfitriones, discutiendo y casi a los golpes, evidentemente se llevan mucho peor de lo que pensaban. No queremos contar mucho más para mantener la sorpresa, solo diremos que todo los preparativos que hicieron fueron en vano, porque los invitados y en especial Geraldine, parecerán decididos a hacer todo lo necesario para que la cena fracase. Para ver que sucede y como termina aquella cena caótica, en el que los lugares comunes. los equívocos y los bueyes perdidos dominan los diálogos, deberán ver la obra.





El texto de Maiocco es muy ingenioso y entretenido y a nuestro entender se potencia, por las muy buenas actuaciones del elenco reunido. Son cinco los actores en escena y todos se muestran en sintonía con un texto donde el absurdo manda, resultando fundamental que los protagonistas tomen esa onda y se entreguen a lo lúdico que pide la trama, algo que aquí ocurre con creces.

Si bien todas las actuaciones nos gustaron mucho, en nuestra opinión quienes más se destacan son los anfitriones, nos referimos a Gabriel Rovito, como un escritor bastante creído, ya que presume de sus buenas ideas, además de celebrar por anticipado el éxito de un libro, que aún no comenzó a escribir. Y que decir de Deborah Fideleff, que interpreta de manera estupenda a una Susan, que se angustiará mucho si todo no sale perfecto. Para destacar su histrionismo y gestualidad para lograr una composición encantadora. Lo bueno es que además de destacarse desde lo individual, Gabriel y Deborah logran actuar en bloque, para dar vida a una pareja extravagante, que centra todo en las apariencias y cree que todo lo que puede, siendo el corazón de la trama. Excelentes ambos.





No seamos injustos con Gastón Biagioni y Celeste Harvey que son la pareja díscola y mal llevada, que encerrada en sus peleas no tendrán ningún reparo en arruinar la velada con su mala relación. Gastón, compone a un Jonatan, mujeriego y picaflor, que tiene momentos realmente desopilantes cuando dialoga con los dueños de casa. Celeste sin dudas es la figura disruptiva de la historia, mala onda a mal no poder, se esforzará para hacer perder los estribos a la paciente pareja de anfitriones. Muy buenos los trabajos de Gastón y Cecilia.

Y resta mencionar a Flavia Pedernera, como Aurelia, el ama de llaves de la casa, con tareas varias que cumplir y un poquitín impertinente. Aporta frescura a la trama y levanta los suspiros de Joantan. Nos gustó el aporte de Flavia, con un personaje que pese a tener menos minutos en escena, será clave en la historia.





No queremos adelantar más, solo afirmar que nos divertimos mucho con propuesta de El Secreto del Éxito, que es una muy buena radiografía de la estupidez de la condición humana, ya que si bien como dijimos se pone el acento en el absurdo y en la ironía, porque lo que se generan algunas situaciones bizarras, que suenas descabelladas, si hacemos un poco de sintonía fina, es muy probable que las conductas de estos personajes tan locos, nos recordarán a personas que conocemos, porque la realidad muchas veces supera a la ficción.

En tiempos de crispación, donde las malas noticias abundan, poder encontrar una comedia blanca, que divierte y hace reír es algo que no debe dejar de valorarse. Y esto es lo que ocurre con esta obra, gracias a un texto fresco y muy entretenido de Roberto Maiocco, que encuentra eco en un elenco que se engancha con la gracia del absurdo, para beneficio de los espectadores que serán partícipes de una reunión preparada para que todo salga bien, pero donde todo fallará.


Pensador Teatral.

 

domingo, 20 de agosto de 2023

La Última Sesión de Freud

Dramaturgia de Mark St. Germain . Dirección de Daniel Veronese.





Viernes a Domingos en Teatro Picadero ( Pje Enrique Santos Discépolo 1857 ) 

Vuelve a la cartelera porteña, la multipremiada obra escrita por el dramaturgo y guionista estadounidense Mark St. Germain, que tuvo la gran idea de ficcionar un encuentro imaginario entre el Dr. Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis y Clive Staples Lewis, catedrático de la Universidad de Oxford , autor de Las Crónicas de Narnia, para convertirlo en una muy interesante obra teatral.






La pieza que se representó en escenarios de todo el mundo, fue estrenada en New York en 2021, con un enorme suceso de crítica y público recibiendo el premio Broadway Alliance Award a la mejor obra. En nuestro país tuvo su estreno en el 2021, es una puesta que tenia también a Daniel Veronese como director y a Luis Machín, entre los protagonistas, con la salvedad que en aquella oportunidad su rol era el de Lewis y en esta ocasión la rompe literalmente en el papel de Freud.

La obra nos presenta el encuentro ficticio ocurrido en el departamento del Doctor en Londres, en Septiembre de 1939, en una jornada muy particular, ya que ese día Inglaterra ingresaba en la Segunda Guerra Mundial, luego que el ejército alemán encabezado por Adolf Hitler, se lanzaba en una loca carrera para conquistar el mundo, en un conflicto bélico que duró 6 años y tuvo más de 70 millones de víctimas fatales.

Freud estaba en los momentos finales de su vida, atravesando un agresivo cáncer de boca y decidió convocar para mantener una charla a Lewis, un notable profesor de la Universidad de Oxford, que era ateo, pero se convirtió al catolicismo, algo que Sigmund no podía tolerar. Cómo era posible que una persona de su inteligencia podía modificar su pensamiento y convertirse de un día para otro en creyente ?? Freud negaba enfáticamente la existencia de Dios y renegaba de las religiones, a las que consideraba manifestaciones de ilusiones y deseos inconscientes de los seres humanos.





A lo largo de la trama, se entablarán diálogos intensos y profundos entre el fundador del psicoanálisis y el catedrático, que debatirán sobre la existencia de Dios. Cada uno expondrá sus argumentos y puntos de vista, la ciencia y la religión como figuras contrapuestas serán el centro del debate, apareciendo en el escenario muchos interrogantes, que sin dudas llegan al espectador. Si Dios existiera realmente, como es capaz de permitir tanto sufrimiento en el mundo o que haya guerras como la que se iniciaba justo aquel día o más allá, como Dios dejaría que un niño muera a causa de una terrible enfermedad, eran algunos de los dardos que lanzaba el Doctor.

Lewis por su parte defendía su postura, argumentando sombre la probada existencia de Jesús y su muerte en la cruz, para redimir los pecados del mundo. La charla es realmente interesante y obligará al espectador a estar muy atento para no perder detalle de lo se expone. Además del tema de Dios, los disertantes hablarán acerca de la muerte y si hay vida luego de ella, pero también acerca de la importancia del sexo en la vida de las personas, entre otras cuestiones filosóficas. Los diálogos además de ser muy edificantes, tienen momentos de humor e ironía, que ayudan a que la charla sea más amena.





El texto tiene una gran exigencia para los protagonistas, siendo necesario actores con grandes recursos para no naufragar en el intento y sin dudas que Luis Machin como Freud y Javier Lorenzo como Lewis, están más que a la altura de representar esta gran ficción, mostrando un compromiso y una pasión que el público agradece, logrando potenciar un texto repleto de virtudes.

Sin dudas, quedamos impactados por la conmovedora composición de Luis Machin, como Freud. Realmente brilla en escena, mostrando una enorme carisma y presencia escénica para llevar adelante un personaje de tanta relevancia. Además de ello, logra transmitir todo el dolor que Sigmund sufría a causa de su enfermedad, con algunas escenas francamente desgarradoras. Fantástico el trabajo de Luis, de principio a fin, resultando una clase magistral del teatro para los espectadores, que siguen con admiración cada una de sus palabras y movimientos.





Y que desafio para Javier Lorenzo, lograr estar a la par de una figura de registro tan elevado como el caso de Machin y no desentonar. Desafío totalmente superado por Javier, que logra darle a su personaje la impronta y los matices necesarios, para estar siempre al pie de su anfitrión que es quien conduce la velada, pero sabiendo en que momento tomar la iniciativa para exponer sus argumentos con vehemencia, generándose un intercambio muy rico.

La dirección de Daniel Veronese es muy acertada, ya que brinda el espacio adecuado para el lucimiento de los protagonistas y del profundo diálogo que mantienen. La puesta tiene varios puntos para destacar, arrancando por el bellísimo diseño escenográfico de Diego Siliano que presenta el hogar de Freud que incluye por supuesto un diván. La iluminación de Marcelo Cuervo tiene momentos realmente importantes en la trama y por último mencionar el elegante vestuario de época de Laura Singh, que caracteriza muy bien a los personajes.




La Última Sesión de Freud es una estupenda propuesta que el teatro independiente nos presenta, trayendo un texto multipremiado que se presentó con éxito en todo el mundo y que invita a la reflexión del público, tratando temas tan movilizantes como la existencia de Dios, los dogmas y las creencias, que muchas veces se quieren evitar, por ser temas tabú y acá en cambio se debaten con profundidad y seriedad, en una versión valiosa que recibió 7 nominaciones a los Premios ACE 2022-2023, para que tengan una idea de la calidad del producto.

 Los invitamos a que vean la obra, ya que además de disfrutar de un debate filosófico intenso, van a gozar de una actuación fenomenal de Luis Machín, de esas que se recuerdan por largo tiempo y que tiene como premio en la final de la función, esa ovación prolongada y pie del público, de las mayores que vivimos esta temporada en un Teatro Picadero repleto, que agradece la gran velada teatral vivida.



Pensador Teatral.




viernes, 18 de agosto de 2023

Estropicio

 Dramaturgia de Patricia Suarez. Dirección de Mariano Dossena.





Viernes 20 30 hs en El Método Kairos ( El Salvador 4530 )

Llega a nuestra cartelera, esta valiosa adaptación escrita por Patricia Suárez, la talentosa y prolífica dramaturga rosarina, una de las autoras más representadas en nuestro teatro independiente, de Heda Gabbler, obra escrita en 1890 por el célebre autor noruego Henrik Ibsen, el autor más importante en la historia del país nórdico y uno de los escritores más influyentes en la dramaturgia moderna, considerado por muchos el padre del drama realista moderno.





El personaje de Heda, causó mucho revuelo en su estreno, ya que Ibsen presentaba a una mujer muy particular, que no era compatible con la moral y las normas establecidas para la época, bella, de fuerte personalidad y con gran carisma, era al mismo tiempo un ser atormentando y complejo. El aburrimiento y la insatisfacción eran el centro de una vida vacía que no la completa, generando comportamientos maquiavélicos que causaban daños a si misma y a su entorno.

Yendo a la adaptación de Patricia, la misma deviene en un potente trhiller psicológico que pondrá el foco en la mente de esta enigmática mujer, cuyas acciones arrancan con la muerte de su padre, el Capitán Gabler, héroe de guerra y figura muy influyente en su vida. El golpe por aquella pérdida fue muy duro para la joven Heda, que se siente devastada ante semejante ausencia. En ese momento de debilidad, Lovborg, su maestro de filosofía le confiesa su amor, invitándola a huir con ella lejos de allí. Heda se siente atraída por aquel inteligente hombre de letras, pero no puede dejar la casa del padre en aquel momento y Lovborg se vá solo.





Las acciones se reanudan diez años después, con una Heda recién retornada de una luna de miel. Se casó con George Tesman, pero su matrimonio no la tiene nada para nada feliz. Aún no puede superar la muerte de su padre y tampoco resolver un grave problema se sonambulismo que la acompaña desde chica y resulta peligroso, ya que al estar en ese estado le gusta buscar y empuñar las armas que su padre le legó, debiendo extremar los cuidados en la casa, para que no ocurra ningún suceso desgraciado.

La situación se complicará cuando Goerge le cuenta a su flamante esposa que buscará obtener la titularidad de cátedra en la universidad, algo que le proporcionaría un trabajo valioso y un sueldo suficiente para llevar adelante aquel hogar. Pero no estará solo en la búsqueda por esa vacante, tiene un competidor para aquel cargo y es nada menos el profesor Lovborg, que volverá a la ciudad para buscar ese puesto.





Aquella noticia y el retorno de su antiguo tutor, llegada despertará en Heda los peores fantasmas del pasado, el profesor fue su despertar en el amor y en este matrimonio infeliz en el que vive, su aparición no pasará desapercibida. A partir de allí, la mujer desplegará un peligroso juego de seducción y manipulación para con su esposo y para con el profesor. La situación la altera y sus emociones parecen desbordadas. La obra tiene una muy buena cuota de misterio, por lo que hasta allí contaremos, para saber que le depara el futuro a la atormentada Heda, deberán ver la obra.

Tiempo de hablar de las actuaciones que presenta la pieza. Se ha reunido un elenco joven que responde muy bien en una obra que no es sencilla. Y arranquemos por Lucía Tapiola en el papel de Heda, la gran protagonista de la historia. Y realmente nos gustó mucho su trabajo, ya que con frescura, logra componen a una mujer misteriosa y contradictoria, que sabe usar sus armas de seducción para que se cumplan sus deseos, además de luchar contra los fantasmas internos que la acechan. Una verdadera revelación Lucía, es este protagónico tan desafiante.





Marcos Horrisberger con mucha presencia escénica compone a George, el flamante esposo de Heda, que tratará de mantener el control y cumplir en las medidas de las posibilidades con los caprichos de su esposa. Muy buena composición de Marcos. Y en el mismo nivel de sintonía, corresponde mencionar a Federico Dopico, como Lovborg, el otro componente del triángulo amoroso y peligroso creado por Ibsen. Destacado el trabajo de Marcos. 

La puesta de Mariano Dossena es fundamental para darle a la historia ese ambiente oscuro y trágico que pide el texto. Arrancando por el original diseño escenográfico de Nicolás Nanni, con esas cadenas colgando a lo largo de todo el espacio escénico que simbolizan la prisión en la que siente vivir la protagonista. El elegante vestuario de los protagonistas, contribuyen a la atemporalidad que busca mostrar la puesta. Otros ítems a mencionar son la música original de Rony Keselman y el diseño de luces de Pedro Zambrelli, que permite ese ambiente de penumbras y semi oscuridad a tono con la atmósfera opresiva de la trama.






No queda mucho más agregar, hay mérito conjunto en Patricia Suárez desde la dramaturgia y Mariano Dossena desde la dirección, para conseguir traer a estos tiempos una obra clásica de Ibsen, convirtiéndolo en un trhiller psicológico que analiza los recovecos de la mente humana y como el amor, muchas veces lejos de ser un sentimiento puro y romántico, puede convertirse en una arma de manipulación y control altamente constructiva para todas las partes involucradas en la relación.

Estropicio resulta una gran oportunidad de volver a acercarnos a la inteligente dramaturgia de Ibsen, que se especializa en explorar en las complejidades de la mente humana, de la mano de esta lucida y atemporal adaptación, que nos hablará del amor, la locura y de la insatisfacción en general con lo que el mundo nos propone, viendo como ese desencanto, puede generar mucho daño en nosotros mismos y en nuestros vínculos, dejando en claro, como muchas veces, los deseos por alcanzar la felicidad se convierten en una quimera.


Pensador Teatral.



miércoles, 16 de agosto de 2023

El Zoo de Cristal

Dramaturgia de Tennessee Williams. Versión de Mauricio Kartun. Dirección de Gustavo Pardi.





Martes 20 hs en Teatro Picadero ( Pasaje Santos Discepolo 1857 )

Una lúcida versión de El Zoo de Cristal, llega a nuestra cartelera de la mano del talentoso Mauricio Kartun, que consigue demostrar la vigencia de esta pieza escrita en 1945, por Tennessee Williams, uno de los dramaturgos más destacados de la literatura norteamericana, conocido por su habilidad para explorar las complejidades del ser humano, analizando los sentimientos atormentados por sus deseos, sueños y conflictos. Sus obras  continúan siendo interpretadas y adaptadas en todo el mundo, recordándonos su poder para explorar las experiencias humanas a través de la lente del teatro.





En esta ocasión, la historia nos presenta a una familia de clase media, venida a menos por el paso del tiempo y las circunstancias que la envolvieron. La Depresión del 1930 juega su parte para las dificultades económicas y además hace un par de años, que el jefe de familia huyó de la casa, quedado Amanda ( Ingrid Pellicori ) a cargo del hogar y de sus hijos Tom ( Agustín Rittano ) y Laura ( Malena Figo ). En la actualidad, quien dá sustento al hogar es Tom, el mayor, gracias a su trabajo en la zapateria, que no lo tiene para nada contento, pero cuyo sueldo permite traer el único dinero que llega a la casa.

En el hogar se respira un aire asfixiante y de frustración, ninguno de los seres que lo habitan son felices con la vida que llevan, pero tienen que convivir con ella. Amanda tiene nostalgia de revivir aquel pasado repleto candidatos de buena posición económica, a los que lastimosamente no eligió, siendo seducida por un hombre de sonrisa compradora, con quien tuvo sus dos hijos, pero que se hizo afecto a la bebida y terminó huyendo, dejándola sola y desamparada al cuidado de ambos en especial de Laura, una niña tímida y con baja autoestima, que requiere una atención especial, en gran parte por esa renguera que la hace caminar con dificultad y además sufrir la mirada inquisidora de los otros.






Tom que es quien funciona como narrador de la historia, duda entre quedarse en el hogar junto a su madre y hermana o salir corriendo, huyendo de la monotonía de aquel trabajo que tanto odiaba y buscando la libertad, muy lejos de allí, repitiendo la historia de su padre, El deber y la responsabilidad cruzan sus caminos. En el hogar se vive un aire tenso, cuesta decir la verdad y todos se las ingenian para disimular la suya. Las peleas entre Amanda y Tom, se hacen habituales, apareciendo la frágil Laura para apaciguar los ánimos y permitir que la rutina familiar no descarrile.

Amanda está obsesionada con la soltería de su hija, en parte por la búsqueda de su felicidad, pero también por la necesidad de que llegue un hombre protector y proveedor que las cuide ya que tiene la amarga certeza que Tom pronto se irá. Por ello, casi con desesperación le pedirá a su hijo, que le consiga algún candidato para Laura y así aparecerá en la historia Jim ( Martín Urbaneja ) un compañero de trabajo de la zapateria, que será invitado a cenar a su casa.






La expectativa de Amanda ante aquel encuentro será tan grande, como desmedida. Será el primer candidato que aparecerá en el horizonte de Laura y es una oportunidad que no pueden dejar pasar. La velada debe ser perfecta, por eso no dudará en gastar los pocos ahorros que tienen para mejorar la apariencia de la casa y preparar una rica comida. Y contra todas las previsiones, ese encuentro forzado, mágicamente parece tomar impulso y el amor amaga aparecer, pero los finales finales no abundan y para saber que aconteció en aquella velada con la pareja incipiente, deberán ver la obra, ya que hasta aqui vamos a contar, para mantener el suspenso.

Sin dudas que un sello distintivo, de esta pieza que se presenta en el Picadero, son sus actuaciones que nacen en el muy buen elenco reunido y en el mismo, hay que destacar de inmediato la fantástica actuación de Ingrid Pellicori, como una madre protectora, manipuladora y extremadamente absorbente.Su personaje está cargado de encanto y nostalgia por un pasado repleto de ilusiones que contrasta con un presente gris. Cargada de buenas intenciones, pero controladora al extremo, por momentos generará el efecto contrario al buscado en sus hijos, que sin dudas sienten la presión y que todas las expectativas están cargados sobre sus hombros.

El papel de Amanda es clave en esta historia escrita por Tennessee Williams y encuentra en Ingrid Pellicori una intérprete de lujo. Siempre es un placer verla en escena y cada una de sus intervenciones es festejada por el público. En nuestra opinión, que ratificamos en cada nueva obra donde la vemos, Ingrid está entre las mejores actrices que tiene nuestro teatro y aquí sin dudas encuentra terreno fértil para demostrarlo, coronando una actuación que anticipamos, siguiendo nuestra intuición será merecedora de premios de la crítica especializada al final de la temporada.





Pero bueno no seamos injustos con el resto del elenco, ya que realizan excelentes trabajos. Arranquemos por Agustín Rittano con Tom, un personaje atrapado entre sus responsabilidades, por ser el sostén de su madre y su hermana en aquel hogar, algo que entra en conflicto con sus deseos personales y las ganas de experimentar nuevas aventuras, lejos del ambiente opresivo que se vive en su casa. Nos gustó mucho el trabajo de Agustín, dándole vuelo a un personaje que además de tener la función de narrador de la historia, disparará múltiples conflictos en el hogar, en especial al chocar con su madre.

Momento de hablar de Malena Figo, como Laura, una joven actriz que nos gusta mucho y a la que elogiamos en numerosas ocasiones en este sitio. Por mencionar solo dos trabajos que aún recordamos, mencionamos sus interpretaciones en El Río en Mi y Fuera del Mundo. Y aquí también podemos decir que parece inmejorable su elección para llevar adelante a una Laura tímida y vulnerable, que siente no encaja en el mundo hostil que la rodea, encontrando paz solo dentro de su casa, jugando con su zoo de cristal y pasando música en el fonógrafo. Nos encantó la composición de Malena, dotando a su personaje de la sensibilidad que el mismo pide y generando gran empatía con el público.





Completa el elenco Martín Urbaneja, como Jim, un personaje carismático y optimista, que logra romper con el aire triste y de solemnidad que se respira en la casa. A medida que su participación avanza, notaremos que dentro de esa felicidad aparente que vende, también se esconden conflictos internos, mostrando que el mundo actual resulta complejo para todos. Importante el aporte de Martín, dando frescura y optimismo a la pieza.

La puesta de Gustavo Pardi resulta muy atractiva con varios puntos para resaltar, en nuestra opinión, el más destacado es la hermosa música original de Silvina Aspiazu, que acompaña en gran forma varios pasajes del relato. Otros ítems que nos gustaron mucho, son el diseño escenográfico de Cinthia Chomski, ambientando ese hogar de clase media de la década del 30, al igual que el elegante vestuario de época de Julio Suárez, caracterizando muy bien a los personajes, apartado especial para la vestimenta de Amanda y Julia, en la cena que reciben al candidato.






En definitiva, esta versión de El Zoo de Cristal, resulta una gran oportunidad para disfrutar de la literatura de Tennessee Williams, que aquí trae una historia que se inspira en experiencias de su propia familia, llevándonos al interior de los Estados Unidos, luego de la Gran Depresión de 30, mostrando las dificultades económicas y los pensamientos aspiracionales de aquellos años, poniendo el foco en una familia que busca hacer pie, para poder cumplir sus deseos y anhelos, algo que no resulta sencillo debido al contexto, Además de ello, la obra explora con inteligencia y profundidad, los conflictos familiares y las tensiones que siempre se encuentran presentes, cuando hay expectativas y deseos que chocan.

Disfrutamos de una sensible noche de teatro, con la presentación de obra maestra del autor estadounidense, que llega en versión de Mauricio Kartún, que logra mantener la vigencia y el espíritu del texto original, mostrando la universalidad de los conflictos familiares y que aunque pasen los años, la hostilidad del mundo exterior, en muchas ocasiones funciona como una barrera infranqueable que frena nuestros anhelos, debiendo adecuarnos a una realidad lejana a nuestra felicidad. Si a este texto tan rico, le agregamos las estupendas actuaciones del talentoso elenco reunido, solo queda invitarlos al Picadero, para conocer a los Wingfield y disfrutar con ellos, de una distinguida velada teatral.


Pensador Teatral.