jueves, 29 de septiembre de 2022

La Guerra de las Cuatro Batallas

Dramaturgia y Dirección de Rubén Mosquera.





Viernes 20 hs en Multiescena ( Av. Corrientes 1764 )

Llega a la cartelera porteña, una nueva obra de Rubén Mosquera, experimentado dramaturgo y director que se caracteriza por presentar propuestas comprometidas con la realidad que vivimos y además siempre dando oportunidad a elencos jóvenes. Enseguida se nos viene a la mente Las Putas de San Julián, obra de su autoría que se presentó el año pasado, con gran suceso y un elenco numeroso de mayoría de mujeres.






Y aquí en La Guerra de las Cuatro Batallas, se mantiene en la misma tónica, eligiendo una temática que tiene que ver con los tiempos que se están viviendo actualmente en el mundo, sumido en guerras, pandemias y los cambios climáticos que tantos desastres están causando. La vida en la Tierra se está convirtiendo en algo hostil y la obra busca reflejar ello, en un relato donde lo onírico tiene un peso importante.

La trama se desarrolla en un sitio que no se detalla y en una época indeterminada, allí una comunidad busca sobrevivir ante los diferentes desastres naturales que les toca afrontar, como inundaciones, vientos ciclónicos y pestes que dejan muerte y destrucción. La población se nota diezmada, por las dificultadas para conseguir alimentos y por las muertes cercanas que están sufriendo.






La obra es compleja por momentos, ya que tiene mucho texto, pero esto se suple con un despliegue escénico del que ya hablaremos y que es realmente una rareza en la actualidad del teatro independiente donde hay tantos unipersonales. Aquí tenemos 10 actores en escena, 7 bailarines y 3 músicos en vivo. Su leyeron bien, nada menos que 20 personas en el escenario, algo que más allá de algún altibajo que podamos señalar, es un elemento que debemos valorar y mucho.

Un aspecto interesante de la dramaturgia, es que a estos desastres mencionados, que nos remiten al Apocalipsis, se incorpora el valor de la mujer como factor fundamental de organización de la sociedad, en un mundo donde la fuerza física de los hombres no tiene tanto valor y cobra más relevancia el rol de la mujer con tanto peso en la sociedad actual. Y serán esas mujeres la que deberán dar las batallas, de la alegría, la ternura, la belleza y la palabra.

 Uno de los puntos fuertes de la obra, son los bellos cuadros musicales que se presentan,  con coreografías muy logradas. Esto requiere contar con un elenco que se destaque en esas áreas y es algo que aquí se consigue, evidentemente hubo un buen casting y mucho trabajo previo. Y hasta allí vamos a contar, para dejar que el resto lo descubran cuando vean la obra.






Vamos a hacer algunas menciones puntuales del elenco, en su mayoría conformado por mujeres, muy jóvenes todas ellas.. La actuación más destacada, seguramente pertenece a Amanda Bond, como Sara, una especie de líder del grupo de mujeres, que trata de arengar al resto y mantener el espíritu arriba, pese a los problemas. Recordamos haber visto hace años a Amanda, como protagonista de Los Días de la Comuna el el IFT y pese al tiempo pasado, todavía recordamos esa gran labor. Un gusto volver a verla aquí, encabezando este elenco juvenil y cumpliendo muy bien su rol de líder.

Con el riesgo de ser injustos, ya que todas las actrices hacen un muy buen trabajo, vamos a resaltar los trabajos de Sol Premat, con una energía que destaca, Paloma Cacciavillani con mucho carisma y cantando hermoso un tema, Marina Moschetto luce por su presencia escénica y Laura Moreira deslumbrando con su vestuario, como la relatora de la historia, apareciendo para anunciar las batallas. Por una cuestión de espacio, dimos unas líneas de ellas pero el resto de la comunidad, cumple muy bien su trabajo, en una obra donde el conjunto es lo que se impone, nos referimos entonces a Camila Torres, Ayelén López Piraino, Malena Bruzzo, Gabriela Salgado, Mario de Luca y Giancarlos Santos. Sumamos a Mónica Soruco, como la muerte, con un vestuario para la ocasión.

No nos olvidemos de una criaturas que aparecerán en varios momentos de la historia, atemorizando a los miembros de la comunidad, trayendo malas noticias y pronósticos de catástrofes. Nos referimos a los pájaros de mal aguero. Hacen sus anuncios con precisas coreografías y vestidos con unos trajes que logran una muy buena caracterización. Debajo de esos trajes están, Malena Delfino, Tamara Borgna, Isabella Morand, Katherine Scarlett, Maira Monteagudo y Fiorella Pollio. Si, son seis las aves que volarán por el escenario, trayendo malas noticias.








En el escenario, además están Pablo Amaral en guitarra, Violeta Wiszniewer en violín y Cristian Vattimo en percusión, fundamentales para los temas musicales que tiene el relato y además siendo la banda de sonido en vivo de la historia. Es muy bueno el aporte de los tres a la puesta.

Y precisamente creemos que la puesta es uno de los puntos más altos de La Guerra de las Cuatro Batallas, con tantos actores en escena. Para respaldar semejante despliegue escénico, se cuenta con un excelente vestuario para tantos personajes, rubro a cargo de Sandy Brandauer, al igual que maquillaje de Analía Arcas. Hay un buen diseño lumínico y como dijimos el aporte de los músicos en vivo, agrega mucho valor.






Volvemos a destacar el trabajo de Rubén Mosquera, que permanentemente apuesta por el teatro independiente dando espacio a jóvenes actores, que en muchos casos, están haciendo sus primeras armas y lo hacen nada menos que la calle Corrientes, participando en una obra ambiciosa, que se anima a jugar entre lo cotidiano y el surrealismo.

En nuestro caso, siempre valoramos las propuestas que arriesgan como en este caso, saliendo de las comedias y temáticas livianas. Para ello se vale de un elenco joven y entusiasta, que en una puesta muy bella desde lo estético, se prodiga en el escenario para dar batalla a las desgracias que amenazan al mundo actual con una mirada femenina y esperanzadora, que invita a la reflexión.


Pensador Teatral.


miércoles, 28 de septiembre de 2022

Cuerdas

Dramaturgia de Bárbara Colio. Dirección de Manuel González Gil.





Miércoles 21 hs en Picadilly Teatro ( Av. Corrientes 1524 )

Escrita por la autora mexicana Bárbara Colio, llega a la cartelera porteña esta premiada y entrañable obra, que nos propone acompañar en un viaje sanador a tres hermanos que viajarán a Estados Unidos para ver a su padre, sin importar que los haya abandonado cuando eran chicos y que hace más de veinte años que no lo ven. Recibieron una carta, donde les pedía especialmente que viajaran, para ser testigos de su última gran actuación y sin saber muy bien las razones, decidieron hacer esa viaje.

Pasaron muchos años desde que su padre, se fue lejos, no lo volvieron a ver desde su partida, pero se enteraron que se convirtió en un acróbata conocido en el mundo entero y algunos se atreven a decir que es el mejor funanbulista de todos los tiempos. Para el lector desprevenido, contemos que funambulista, es aquel artista que camina sobre una cuerda o alambre tensado a gran altura. Recuerdan muy bien que cuando eran chicos, su padre practicaba con la cuerda en el jardín y quería enseñarles aquel arte a ellos, pero no tuvo éxito en ello.





La trama resulta muy divertida y arrancará con el encuentro de Peter ( Sebastián Dartayete ), Paul ( Juan María Zubiri ) y Prince ( Francisco González Gil ) en el aeropuerto. Se preparan para hacer un viaje, sin estar muy convencidos de si tienen que hacerlo o no. Peter es el organizador, fue el que convocó a sus hermanos y para estimularlos a viajar sacó pasajes en primera, para que se sientan a gusto.

Pronto notaremos que los hermanos no tienen una relación fluida, casi no se ven y parecen saber poco de la vida del otro. Porque habrá ocurrido este distanciamiento ??  Este es uno de los interrogantes que la obra plantea. Otro es porque nunca fueron a visitar al padre famoso que tienen y debieron esperar su invitación luego de tantos años para ir ?. Evidentemente quedaron dolidos, por ese abandono temprano y tal vez por ello, en modo de represalia, ninguno quiso seguir con la pasión acróbata del padre y ni siquiera visitarlo, 





La mayor parte de las acciones se desarrollarán en el aeropuerto y en el propio avión, donde los hermanos discutirán un poco, se contarán a medias en que andan actualmente, tendrán secretos entre ellos y recordarán algunas escenas de la infancia, que sin dudas los marcaron fuertemente, Lo curioso es cada uno tendrá un recuerdo y una visión diferente de los hechos que se vivieron.

No vamos a contar más para mantener la sorpresa, pero les aseguramos que se van a reír mucho con estos hermanos, adultos ya, pero que siguen peleando como cuando eran chicos. Habrá algunos momentos de tensión entre ellos, pero finalmente se impondrá la camaradería y los lazos de sangre que los unen y que los impulsó a emprender el viaje juntos. Dicha travesía tendrá algunos contratiempos, por lo que deberán ver la obra, para descubrir si finalmente los hermanos llegaron a tiempo para ver a su padre, en su presentación de despedida. Y hasta allí vamos a contar.





Ya hablamos de los méritos de una dramaturgia que emociona y divierte, pero entendemos que el gran mérito que tiene la puesta que se presenta en el Picadilly, radica en el muy buen elenco reunido, tres excelentes y jóvenes actores, todos ellos con gran futuro y muy buena trayectoria pese a su juventud. Verlos aquí juntos en Cuerdas, es algo que el espectador disfruta.

Arranquemos por Sebastián Dartayete, un actor que nos encanta y al que recordamos especialmente por su gran actuación en La Reina de la Belleza en El Tinglado, por nombrar solo una de las obras en lo que lo vimos lucirse. Aquí dá vida a Peter el mayor de los hermanos, el más serio, el más fachero y el más organizado de los tres. Tiene una buen pasar económico y le gusta mostrarlo, tal vez esa sea su cobertura, para no mostrar su fragilidad interior y los miedos que arrastra. Gran trabajo el de Sebastián, confirmando su versatilidad y que es un actor con enorme proyección.





Sigamos con Francisco González Gil, el menor de los hermanos y el más rebelde de los tres. A Francisco recordamos haberlo elogiado mucho por sus papeles en Así de Simple y en Yo, Feurbach. Aquí interpreta a un Prince muy carismático y entrador. De chico era el blanco de las bromas de sus hermanos y por momentos parece no olvidarse de ello, aunque su corazón siempre es el que se termina imponiendo. Muy bueno lo de Francisco.

Y para el final dejamos a Juan Martín Zubiri, como Paul, el hermano del medio, siendo sin dudas el personaje más gracioso de la historia. El más niño de los tres, con algunas fobias a cuestas y una sensibilidad que es su sello distintivo. Es la primera vez que vemos a Juan Martín en escena y nos encantó su composición con un histrionismo a flor de piel y generando muchas risas en la platea, que festeja mucho cada unos de sus intervenciones.





Creemos que era justo dedicar unas líneas a las actuaciones, ya que las composiciones así lo ameritaban. Cada personaje tiene sus características bien marcadas y eso se debe al trabajo de los protagonistas que se lucen en lo individual y muestran mucha química en el conjunto logrando potenciar el texto con sus trabajos.

Hay mérito también en Manuel González Gil, el experimentado director, que consigue una puesta muy dinámica, con varios elementos para destacar. Como por ejemplo la muy buena ambientación, que tiene la trama, que con una escenografía austera, consigue que imaginemos a los actores en un aeropuerto o dentro del avión, gracias al diseño lumínico y los sonidos que acompañan el relato. El diseño escenográfico y el vestuario, es otro ítem destacado, responsabilidad de Lula Rojo. Párrafo especial para la música original de Martín Bianchedi, que acompaña muy bien la trama.





Y hasta aquí vamos a contar, Cuerdas es una obra que indaga en las relaciones paternas, dando importancia a algunos hechos de nuestra infancia que puede marcarnos para toda la vida y como muchas veces es necesario, enfrentar las cuentas pendientes y los miedos del pasado, para poder afrontar los desafíos que la vida nos impone de adultos. Y el mensaje esperanzador, es que siempre estamos a tiempo de recomponer vínculos, y sentimos que esa es la razón que explica eso este viaje sanador que emprenden los hermanos

Recomendamos esta entrañable obra, escrita por una destacada dramaturga mexicana, que se presentó en diferentes países con muy buen suceso y que llega a la Argentina, en esta muy atractiva puesta de Manuel González Gil, que divierte y emociona, gracias a las estupendas actuaciones del talentoso elenco reunido. Nada más para agregar, les pedimos que se abrochen los cinturones, apaguen los dispositivos electrónicos durante el despegue y disfruten de esta hermosa propuesta teatral.


Pensador Teatral.



domingo, 25 de septiembre de 2022

Todo bien mientras nos muramos por orden de ascendencia.

Dramaturgia de Ivor Martinic. Dirección de Mauro J. Pérez.





Domingos 20 hs en El Método Kairos ( El Salvador 4530 )

Llega a la cartelera porteña, un nuevo texto del joven dramaturgo croata Ivor Martinic, relacionado ya con nuestro teatro independiente, por ser el autor de Mi hijo solo camina un poco más lento, una obra que hablando de una familia numerosa e imperfecta, se transformó en un verdadero fenómeno teatral, siendo un gran suceso de público y de crítica.

Y aquí la rica dramaturgia de Martinic vuelve con todo, repitiendo un título largo, exageradamente en este caso. Todo bien mientras nos muramos por orden de ascendencia, es la pieza que llega al Kairos y nos hablará con profundidad y sensibilidad de los vínculos humanos, mostrando como las personas reaccionan en situaciones límites, como el fin de una relación de pareja, la muerte de un ser querido o la partida de un hijo a un país lejano.





Se dice que en situaciones extremas, se conoce de verdad a las personas, ya que en esas circunstancias quedan al descubierto sus virtudes y sus miserias. Cómo reaccionamos ante los cambios ?? Los aceptamos o preferimos resistirlos ?? Nos hacemos cargo de nuestras decisiones y podemos mirar a los ojos a quienes afectamos con las mismas ?? O preferimos escapar para evitar la confrontación ?? El amor, la soledad, la vida y la muerte, son temas que estarán presentes en una trama que resulta rica en temas y sumamente atractiva.

Yendo a la historia en sí, la misma se desarrolla en un pequeño país europeo que no se precisa, allí Janko ( Cesar Repetto ) se dispone a inaugurar un exclusivo restaurante, acompañado de Nikolina ( Maia Muravchik ) su joven y nueva bella pareja, la responsable de decorar con refinado gusto el flamante restaurante. Se preparan para vivir una gran noche, hay gran cantidad de invitados y tienen listo un catering que dejará a todos con la boca abierta.

Pero el clima les tenía preparados una desagradable sorpresa, ya que justamente aquella noche, la ciudad será azotada por una fuerte tormenta y una lluvia torrencial, que inundará las calles, dejando destrucción y hasta muertes a su paso. Que contradicción grande. Ellos lamentando la inauguración fallida y el catering desaprovechado, mientras muchos a esa hora lloraban por perder todas sus bienes, que quedaron bajo el agua.





Janko y Nikolina se resignan, saben que con las calles anegadas, los invitados no va a poder concurrir. Pero Paolo podrá ir ?? Paolo es el hijo de Janko, que justamente esa noche de inauguración, vaya aquí otra contradicción, sería la de su despedida. Ya que esa misma noche, tiene un vuelo que lo llevará a América, en búsqueda de un destino promisorio, que el país pobre donde vive no le brinda. Janko no duda que su hijo pasará por el restaurante, para ver como quedó y obviamente para despedirse, es lo mínimo que podría esperar.

Pero esa noche, nada parece salir como lo habían planificado. Quien llega al restaurante, no es el hijo,  es Elza ( Graciela Pafundi ) la ex-esposa de Janko, que con la excusa de querer estar para despedir al hijo, será una presencia muy incómoda, en especial para Nikolina, que deberá tolerar la acidez de aquella mujer despechada. Pero las visitas femeninas no terminarán allí, avanzada la noche y empapada llegará Lucía ( Ailin Zaninovich ), la novia de Paolo, que un par de días antes del viaje, le anunció que cortaba la relación de cuatro años que mantenían.

Los diálogos que se darán en el interior de aquel sitio serán muy jugosos, ya que hay emociones muy grandes en juego. El espectador será testigo de confesiones y descargas sentimentales muy fuertes. Como dijimos en el comienzo la dramaturgia es muy rica y navega sobre temas existenciales universales, ya que la obra fue escrita por un autor croata y se sitúa en un país europeo, pero tranquilamente podría haberse sido escrita por un dramaturgo local y estar ambientada en nuestro país.





Y una gran noticia, resulta que este texto tan potente, encuentre excelente respaldo desde las actuaciones. Ya que son cuatro los actores en escena y las actuaciones de todos, realmente son muy destacadas. Arranquemos por Cesar Repetto, que compone a Janko, un hombre maduro aquella noche atraviesa un momento crucial en su vida, ya que además de todo lo que contamos antes, tiene a su padre internado grave en un hospital. Gran composición la de Cesar, con mucho carisma y dotando de mucha humanidad al único personaje masculino presente en escena.

Sigamos con Maia Muravchik, que dá vida a una atractiva y encantadora Nikolina, que muestra ser mucho más madura, que lo que su edad indicaría. Destacamos la frescura y la expresividad de Maia, que en muchos momentos hablara con sus miradas y sus gestos. Graciela Pafundi, es la imagen del despecho, sufre aún por el abandono de su esposo, por una mujer más joven y con las heridas en carne viva, tendrá varias facturas para pasar esa noche.  Que futuro tiene una mujer abandonada a su edad ???Gran trabajo el de Graciela, con enorme oficio. Y resta mencionar a Ailin Zaninovich, la más joven del elenco, que no puede parar de llorar y mostrarse devastada por su reciente desengaño amoroso. Se nota en su cuerpo, ese dolor que tienen los primeros desencantos amorosos, donde parece que no habrá mañana. Gran entrega de Ailin.






Pero falta mencionar a alguien, que lleva el papel de narrador y presentador de la historia, nos referimos a Mauro J Pérez, si el mismo director, que con mucho estilo aparecerá por momentos, para elogiar las calidades del elenco y hacer algunas acotaciones previas a cada una de las tres partes en la que se divide la obra. Una muy buena idea su inclusión, que agrega valor al relato.

La trama como dijimos ya, resulta muy atractiva para el espectador, que se engancha desde el arranque, viendo las historias amorosas y familiares, que tienen como protagonista a Janko, pero que se desprende en varias partes. Para resaltar el diseño escenográfico de Paula Molina, que marca la diferencia entre el interior del restaurante y ese afuera donde la lluvia no para de caer. El diseño de luces de Santiago Etala, es otro ítem a destacar ya que crea muy buenos climas.





Ya contamos suficiente, disfrutamos mucho de Todo bien mientras no muramos por orden de ascendencia, obra made in Croacia, que sorprende lo bien  a nuestra realidad, no solo por el tema de los vínculos humanos que son universales, si no también aquellos jóvenes que no encuentran futuro en su país y deciden emigrar, en busca de un mejor porvenir, sin mirar lo que dejan atrás.

Disfrutamos nuevamente la dramaturgia de Martinic, que llega con una adaptación muy atractiva de Mauro J Pérez, que pone el cuerpo a la historia, junto a un poker virtuoso de actores, que se luce en escena, para que disfrutemos del relato y reflexionemos sobre temas existenciales como la muerte, las rupturas amorosos, relaciones familiares conflictivas, la ida lejos de un hijo y en resumen, como muchas veces, la fórmula para seguir adelante en la vida, es saber adaptarnos a las nuevas situaciones que el destino nos tiene reservadas, teniendo claro que el mundo nunca para de girar.


Pensador Teatral.



viernes, 23 de septiembre de 2022

Vitalicios

Dramaturgia de José Sanchis Sinisterra. Dirección de Mónica Benavidez.





Viernes 20 hs en La Carpintería ( Jean Jaures 858 ) . En Octubre, Domingos 20 30 hs en El Crisol ( Malabia 611 )

Un texto inteligente, divertido y perturbador a la vez llega con Vitalicios, escrita por José Sanchis Sinisterra, uno de los dramaturgos españoles más importantes de las últimas décadas, que en esta obra nos hablará, entre otras cosas, de la relación particular entre el estado y la cultura, mostrando como muchas veces los gobernantes se llenan la boca hablando de la importancia de apoyar la cultura, pero en cuanto la crisis llega y hay que bajar gastos, siempre es una de las áreas elegidas para recortar.






Pero la dramaturgia de Sanchis, vá más allá y realiza una ácida crítica a la burocracia estatal, a la ineficiencia de esas oficinas públicas superpobladas, con nombres grandilocuentes, llenas de jefes y directores que buscan se cumplan procedimientos arcaicos que nadie sabe bien porque siguen en pie, pero todos cumplen a rajatabla. Las cloacas del estado, quedan al descubierto de manera descarnada aqui.

Yendo a la trama en si, contemos que las acciones se desarrollan en el 5to Subsuelo de la Secretaria de Sublegales, una extraña dependencia a la que están asignados Carlota ( María Rosa Frega ), Adrianita ( Cecilia Cosero ) y Pablo Flores Maini ( Basilio ), todos ellos seguros de estar allí debido a los méritos mostrados en anteriores tareas en otra oficina estatal. No cualquiera puede cumplir la tarea allí encomendada, coinciden los 3. Y cuál es la tarea que allí deben cumplir ??  La mecánica de la trama es interesante, porque el espectador estará algunos minutos tratando de descifrar, la extraña actividad, que llevan adelante.

Adrianita lee la carpeta de alguna personalidad artística, menciona su nombre y edad, Basilio toma ese expediente y ambos esperan la resolución de Carlota, que parece ser la jefa allí. Hay tres respuestas posibles, Si, No o Interrogante y de acuerdo a la inapelable decisión de Carlota, la carpeta irá a parar a una pila diferente. El problema estará en las carpetas que van al SI. Pronto descubriremos que los que allí van, son los candidatos a dejar de percibir la renta vitalicia, que el estado les había otorgado por su labor cultural. Todo ese proceso es bastante delirante e inquietante a la vez, por la impunidad del mismo.





Y hasta allí vamos a contar, los espectadores cuando vean la obra, se enterarán cual es el sorprendente mecanismo pensando por los superiores, para efectivizar los recortes. Mientras tanto en aquel subsuelo, abrirá un espacio para la confesión y los tres colegas confesarán alguna tarea cuestionable ( por ser suaves )  que debieron realizar en anteriores puestos, cumpliendo órdenes de sus jefes, sin chistar, respetando la verticalidad y mostrando una conciencia absoluta de un accionar dirigido a salvaguardar los intereses del estado de bienestar.

Momento de hablar de las estupendas actuaciones que tiene la obra, ya que es un texto que necesita de composiciones precisas, para que el mensaje llegue a buen puerto, algo que se consigue con creces,  gracias a la dirección de Mónica Benavidez y a las interpretaciones del muy buen elenco reunido, todos ellos con muy buena trayectoria en el teatro independiente.








Arranquemos por María Rosa Frega que compone a una Carlota desopilante. Al parecer es quien dirige las tareas en aquel subsuelo, lo intuímos, ya que es quien determina el destino de las personalidades artísticas bajo análisis y quien recibe las órdenes por handy de la superioridad. Con el riesgo de ser injustos, creemos que la de María Rosa es la actuación más destacada de la noche, con un histrionismo a flor de piel y gran carisma.

Continuemos con Pablo Flores Maini, otro actor con mucho oficio, que aquí se luce como un Basilio, viejo lobo de mar trabajando para el estado. Con muchas anécdotas para contar, especialmente por su paso por el área de Museos, virará entra la galentería para sus compañeras de trabajo y algún momento escatológico. Nos reímos mucho con el personaje de Pablo, muy reconocible y redondeando un gran trabajo.

Y para el final, dejamos a Cecilia Cosero, actriz rioplatense que nos encanta y a quien elogiamos ya varias veces en este sitio, siempre nos había tocado verla lucir en papeles dramáticos, aquí se destaca en un papel más descontracturado, como Adrianita, una joven empleada estatal, que si bien no tiene las mañas de sus compañeros con tantos años trabajando en el estado, es una gran aprendiz. Todavía nos reímos con el método científico que usaba en las elecciones que debía realizar. Siempre es un gusto verla a Cecilia en escena.






No siempre ocurre, que los registros actorales sean tan parejos por lo bueno. algo que ocurre en Vitalicios y que permite disfrutar de excelentes interpretaciones, que sostienen un texto que no es sencillo, mérito aquí también de la directora que logra darle dinámica a la trama y a una puesta que tiene varias perlitas para mencionar.

Uno de ellos, el montaplatos, en clara referencia a la obra de Harold Pinter, que los mismos actores mencionan,  del que reciben las indicaciones de la cuarta vicepresidencia, Es muy logrado el diseño escenográfico de Eduardo Spíndola, con esos estanterías llenas de cajas, que transmiten la sensación de encierro que hay en los viejos archivos olvidados donde se guarda documentación. Colaboran a esas sensación, esos misteriosos sonidos, que llegan de los pisos superiores.






No queremos contar más, Vitalicios es una propuesta muy inteligente, ácida y con un buen componente de humor negro,  que nos habla de estados gigantescos, con estructuras enormes y presupuestos que resultan verdaderos jeroglíficos. Gobiernos nacionales y municipales que pregonan fomentar la cultura, pero que cuando hay que bajar costos, es el área favorita para recortar. Además la obra en general, hace una crítica a un supuesto estado de bienestar, que en momentos de crisis, no dudarán en recurrir a cualquier método, con tal de mantener las estructuras de poder y el status quo, sin tener escrúpulo alguno, en los daños que pueden causar los ajustes.

El texto fue escrito en España hace ya algunos años, pero se aplica perfectamente a la realidad argentina, donde relegar las actividades culturales, siempre es una tentación en la que los gobernantes caen con facilidad. Se presenta en nuestra cartelera, bajo la efectiva dirección de Mónica Benavidez y las excelentes composiciones de un trío protagónico, que se saca chispas y que desde la profundidad del 5to subsuelo, buscarán cumplir con profesionalismo, la tarea encomendada.


Pensador Teatral.


martes, 20 de septiembre de 2022

Voley, La Final

Idea: Nicolás Manasseri y María Fernanda Provenzano. Libro y Dirección General: Nicolás Manasseri.







Martes 21 hs en Itaca Complejo Teatral ( Humahuaca 4027 )

El teatro independiente entre sus muchas virtudes, tiene una que a nuestro entender lo torna irresistible, nos referimos a la capacidad que tiene para sorprendernos siempre y en este caso Voley, La Final lo hace con una propuesta muy interesante que combina teatro físico-musical y deporte, con una puesta que impacta por su originalidad y despliegue escénico.






Ya al entrar a la sala, nos damos cuenta que veremos una pieza diferente, el escenario parece haber sido reemplazado por una cancha de voley, la red en el medio divide el espacio e invita a dudar, si realmente veremos una obra de teatro o una contienda deportiva. Pero si miramos con atención, veremos en los vértices, cuatro micrófonos de pie y ahí nos convencemos que estamos en el teatro, pero ratificamos que se viene algo muy diferente a lo que estamos acostumbrados.

Una de las características salientes que tiene la obra, es la alta adrenalina que genera a partir de su puesta, desde el arranque mismo y la misma irá en aumento a medida que la trama avanza.. De entrada salen a escena los actores corriendo con ropa deportiva, se dán ánimo entre ellos, están ansiosos por que empiece el partido y se nota que no es un partido más, es la gran final. Se juegan todo el año en este partido y por eso deben dejar hasta la última gota de sudor en la cancha. No se pueden distraer, deben jugar en equipo y dar la vida por sus compañeros si fuera necesario. Llegaron hasta allí con mucho esfuerzo y ahora no pueden claudicar, deben ganar el partido final.






La dramaturgia resulta muy atractiva y presenta dos caminos paralelos. En uno de ellos, muestra como funcionan las relaciones humanas en un equipo y en particular en una instancia decisiva. Como se maneja la presión, el miedo a perder, los nervios que paralizan, las diferentes jerarquías existentes en el equipo, la necesidad de jugar en conjunto. Quienes gusten del deporte y lo practiquen, tienen un plus, ya que van a disfrutar mucho de la historia, que tiene gran realismo.

Veremos a los entrenadores dando indicaciones de manera frenética a sus dirigidos, tratando de motivarlos en todo momento. Y veremos a los jugadores tirándose el piso buscando evitar que la pelota toque el suelo, saltando bien alto para rematar, recepcionando un saque envenenado, armando un ataque certero  y por supuesto festejando cuando ganan un punto importante o lamentándose cuando lo pierden. Es realmente muy logrado el efecto deportivo, con la dinámica del juego y en varias oportunidades sentiremos que estamos en un gimnasio cerrando, viendo un partido real.

Ese sería uno de los caminos, el de la contienda deportiva, el de esa final que hay que ganar como sea, pero pronto veremos que algo extra deportivo preocupa a los jugadores. De manera inteligente, la trama presenta dos equipos, uno masculino y uno femenino, que se intuye representan al mismo club, pero que cada uno juega la final, contra un equipo de su género. Y precisamente vemos que hay algún suceso, que preocupa a los jugadores, vemos por sus gestos, que les cuesta concentrarse en el partido, no están con la mente tranquila.






No queremos contar mucho más, para mantener el suspenso, solo diremos que Laura una de las integrantes del equipo femenino se comporta de manera extraña, se la nota ida, algo le ha sucedido previo a ese partido y sus compañeras lo saben. En el equipo masculino, tampoco se nota calma, dialogan entre ellos, hay reproches. Hubo un hecho grave, todos lo saben, pero hay que jugar la final ahora. Podrían no jugarla ??' Puede haber algo más importante que ese partido ??  Hay algún límite moral que nos obligue a parar la pelota ?? Pero cumplimos nuestra palabra y hasta allí contamos, cuando vean la obra sabrán que fue lo que sucedió y obviamente cual fue el desenlace del partido y de la trama.

Mencionemos ya las actuaciones que presenta la obra, ya que se trata de un elenco joven y muy entusiasta el que lleva adelante el relato. Son nada menos que 12 los actores en escena, 5 jugadores por equipo, más los 2 entrenadores. Y realmente hay que destacar la entrega físico de todos, ya que a lo largo de la obra, van a correr, tirarse al piso, saltar, bailar etc, la obra les demanda estar siempre en movimiento y esto requiere un gran esfuerzo físico.






Recuerdan que en el comienzo les hablamos de los micrófonos de pie, pronto sabremos que eran muy necesarios, porque además de jugar al voley, los actores van a cantar y la mayoría lo hace muy bien, seguramente algunos afinarán más que otros, algo normal en un grupo tan grande pero ninguno desentona. La historia tiene un componente musical importante, por lo que tendremos mucho rock y punk en el escenario, además de las coreografías que ejecutan.

Vamos a mencionar al elenco, ya que como dijimos, son todos jóvenes y muchos de ellos están dando sus primeros pasos dentro del teatro independiente, por eso bien vale el reconocimiento y estímulo para : Dolores Basualdo, Sabrina Birmajer, Juliana Diaz, Florencia Diez, Dante Emanuel, Juan Lopez, María Luz Navarro, Facundo Rau, Federico Sorrentino, Noelia Vera, Oscar Villalba y Matias Zajic. Todos ellos tienen espacio para el lucimiento individual y obviamente en lo colectivo, destacando la entrega y el compromiso de todos, luciendo muy concentrados siempre, ya que no es sencillo coordinar esfuerzos, para estar en tiempo, siendo tantos y lo hacen realmente muy bien.






Y que decir de la puesta de Nicolás Manasseri, muy rica y con tanto para destacar. Hay muchos recursos puestos en escena, que agregan valor a la propuesta. Uno fundamental la música original de Alejandro Roig. Hay una pantalla gigante de fondo, que proyecta testimonios confesionales en directo de los integrantes de los equipos, siendo este un recurso muy atractivo. Hay un excelente diseño escenográfico de Lula Rojo. El diseño lumínico está a la altura de la potencia de la puesta y párrafo especial para las coreografías muy bien ejecutadas que tiene la trama, a cargo este ítem de María Fernanda Provenzano, que junto a Nicolás Manasseri son los hacedores e impulsores de este proyecto.

Podríamos seguir contando cosas, pero creemos que ya anticipamos mucho y dimos cuenta de lo interesante que resulta esta propuesta. Es oportuno comentar que Voley, La Final fue nominada como Mejor Musical Off en los Premios Hugo 2019, está transitando su tercera temporada en cartel, recorriendo diferentes espacios teatrales y con algunos cambios en el elenco, pero siempre manteniendo la potencia que tiene la propuesta.







En definitiva, nos gustó mucho y nos atrajo la propuesta de Voley, La Final, que destaca por la originalidad de una puesta estupenda que resulta un verdadero lujo para el teatro independiente, con un despliegue escénico que incluye nada menos que doce actores en escena, en este pieza que fusionando el teatro físico, musical y el deporte, nos habla de la ferocidad que puede tener la competencia, donde lo único importante es ganar y como funcionan los grupos humanos, en los que muchas veces prefieren ocultar situaciones graves, sin importar las consecuencias.

Ahora si, nada más para agregar, solo queda invitarlos a que vean esta competición deportiva teatral, cargada de energía  y de adrenalina, de la mano de un elenco joven y entusiasta que se apoya en un texto que además de entretener, invita a la reflexión. Por eso, todos concentrados, que ya suena el silbato de inicio y arranca la gran final.


Pensador Teatral.



sábado, 17 de septiembre de 2022

Fuera del Mundo

Dramaturgia y Dirección de Raúl Brambilla.






Sábados 20 hs en Teatro del Pueblo ( Lavalle 3636 )

Un texto sensible y profundo, nos acerca Raúl Brambilla con Fuera del Mundo, una historia mínima e íntima, ambientada en la década del 50´, que nos hablará del paso del tiempo, de amores imposibles, dejando en primer plano, como muchas veces en la vida, por miedo, timidez o una mezcla de ambos factores, dejamos pasar aquellos trenes, que paran en la estación, esperando que subamos a ellos y continúan viaje sin nosotros.






La historia se desarrolla en un pequeño pueblito del interior, en el que poco sucede y la rutina es la que marca el ritmo. La frase pueblo chico, infierno grande, aparecerá en la trama y se aplica muy bien aquí. Fin de semana invernal, noche lluviosa y Martín ( Marcelo Minnino ) un vendedor de enciclopedias llega al único hotel de aquel pueblo, para pasar la noche antes de emprender su viaje de vuelta a Buenos Aires. Lo recibe Julia ( Malena Figó ) la dueña del hotel, a la que notamos algo angustiada pero aún no sabemos los motivos. 

Se respira un ambiente triste en aquel sitio, pronto sabremos que Julia se encuentra sola ya que su marido y sus hijos viajaron a Buenos Aires, por un turno médico y recién volverán el Domingo a última hora. El texto nos irá dando pistas poco a poco. La siguiente será que Julia y su huésped, son los únicos que se encuentran aquella noche en el hotel, ya que la habitación de Martín es la única ocupada.





Se nota cierta incomodidad en ambos, ante la eventualidad de encontrarse solos allí. Una casualidad del destino quiso que justo esa noche, Julia esté sin la familia. Martín hace años que para en aquel hotel, es el que elige, siempre que visita la región, para vender sus enciclopedias. La noche invita a la charla, pero la timidez puede más, ganan los silencios y las frases de compromiso. se nota en las miradas que hay palabras contenidas, que no se animan a salir a la superficie.

La trama de manera artesanal, irá sumando elementos para que el espectador vaya reuniendo las piezas de un rompecabezas que luce inconcluso. No queremos seguir contando para mantener el suspenso, solo agregaremos que el destino seguía haciendo de las suyas, ya que el Domingo a la mañana, el auto del vendedor no arrancará debido a las inclemencias del clima y entonces su estadía se prolongaría una horas más, las necesarias tal vez para que las lenguas se aflojen y los velos se caigan. Pero cumplimos nuestra palabra y no contamos más.





Momento de hablar de las actuaciones que presenta la obra, ya que como muchas veces decimos, podemos tener un texto valioso, como en este caso, pero si luego no se encuentran los intérpretes adecuados, todo puede quedar en buenas intenciones, algo que aclaramos aquí no ocurre para nada, ya que tenemos una dupla protagónica que eleva la dramaturgia y potencia el texto.

Arranquemos por la composición de Malena Figó, una actriz muy carismática, que nos gusta mucho y a la que elogiamos desde este sitio en varias oportunidades. Se nos viene a la mente, su gran trabajo en El Río en Mi, que vimos hace un par de años en el antiguo Teatro Moscú. Aquí en un personaje totalmente diferente, vuelve a lucirse, dando vida a una mujer reservada, que lleva su procesión por dentro, tratando de disimular una angustia contenida por mucho tiempo. Manejando a la perfección los silencios y con la expresividad que la caracteriza, redondea una exquisita interpretación. Nos encantó el trabajo de Malena.






Marcelo Minnino, es el otro integrante de la dupla protagónica y realiza también una excelente composición. Él, es un extraño en aquel pueblo y consciente de ello, se manejará con extrema cautela, midiendo cada una de sus palabras y luchando para no exteriorizar sus sentimientos. Muy buena la interpretación de Marcelo, otro actor con muy buen rodaje en el teatro independiente, que aquí realiza una magnifica dupla con Malena, mostrando mucha química ambos.

La dramaturgia de Brambilla, hace en el relato alguna referencia a la situación política del país y si bien  la misma no tiene incidencia en la trama, cobrará una importancia clave en el desenlace, que aquí no vamos a adelantar. La puesta es austera y acorde con la atmósfera melancólica que tiene el relato. Nos gustó mucho el diseño escenográfico de Iván Solavioli, el vestuario de época de Cecilia Carini y el diseño lumínico de José Binetti, que le otorga a la trama el carácter lúgubre que pide el texto. Por último mencionar,  los acordes tangueros que sonarán en el momento adecuado.







Fuera del Mundo, es una historia mínima y profunda, que nos habla de un amor frustrado, de como muchas veces sin darnos cuenta, dejamos pasar oportunidades que el destino nos ofrece y podrían haber cambiado el curso de nuestras vidas. Palabras que no se dicen en el momento adecuado, miedos que nos paralizan, decisiones que no tomamos y que lamentaremos por mucho tiempo. Este universo es recogido por el autor, que lo presenta en una muy humana, que nos resulta inquietamente familiar.

Disfrutamos de una entrañable noche de teatro, viendo esta bella y sensible historia de época, que nos habla de sentimientos reprimidos y amores frustrados. Queda en el aire, esa sensación amarga de no habernos animado a protagonizar aquella película, que el destino nos tenía reservada. Nos fuimos llenos de teatro, con este texto cargado de poesía, miradas y silencios, apoyado en dos composiciones exquisitas que nos regalan un momento teatral intimo y pleno de emociones.


Pensador Teatral.

jueves, 15 de septiembre de 2022

Romance del Baco y la Vaca

 Dramaturgia de Gonzalo Demaría. Dirección de Marco Antonio Caponi.







Jueves 20 30 hs y Sábados 20 hs en Dumont 4040 ( Dumont 4040 )

Teníamos muchas ganas de ver Romance del Baco y la Vaca, la multipremiada obra escrita por Gonzalo Demaria, uno de los dramaturgos más talentosos y prolíficos de la actualidad, con gran cantidad de piezas exitosas en el teatro comercial e independiente. Cultor del perfil bajo, siempre apuntando a temas populares y con varias obras escritas en verso, muestra su particular impronta, en la obra que nos convoca, que podríamos definirla, como un delirio gauchesco.








Y en este caso, a este autor que tanto nos gusta, se suma nada menos que Marco Antonio Caponi, un actor al que conocíamos por sus trabajos televisivos en Herederos de una Venganza, Graduados y Vecinos en Guerra, por nombrar solo alguna de las series en las que participó, pero al que nunca habíamos visto en teatro, pese a que ya tuvo muy buenas participaciones. Y vaya oportunidad que elegimos, ya que lo veríamos protagonizar este unipersonal, que tantas personas nos habían recomendado.

La pluma de Demaría y el carisma de Marco Antonio, se unieron para crear una criatura singular, un gaucho poeta y prófugo de la justicia. Con nombre que hace alusión al dios romano del vino, aunque sea abstemio y su bebida preferida sea la leche. Un gaucho que tiene toques de cowboy en su vestimenta y lleva a todos lados una guitarra que el propio actor creo, tal luthier, con un pedazo de eucalipto y una lata de dulce de batata, con la que se luce a  lo largo del relato tocando algunos blues. Si así como leen, un gaucho que habla en verso emulando al Martín Fierro, pero que tiene pinta de vaquero y blusero. Con estas pocas lineas, ya se darán cuenta que la obra, tiene una cuota de creatividad muy alta.





Y para rematar esta introducción, les contamos que el centro de la obra, es una historia de amor entre un gaucho llamado Baco y una vaca charolesa llamada Blanquita. El relato es tan delirante como divertido. Pronto nos enteraremos que nuestro protagonista, es huérfano de madre y se crió en un tambo, allí nació su cariño por los bovinos y esa extraña devoción de prenderse a las ubres vacunas, que con su leche fresca saciaron su sed y lo alimentaron muchos años.

El relato virará entre el pasado y el presente, donde este gaucho bonachón y marginal a la vez, gritará y cantará su inocencia a los cuatro vientos. No queremos contar demasiado para mantener la sorpresa, pero seremos testigos de una huida tan inverosímil como divertida de Baco, junto a un gran toro negro y su amada Blanquita por la amplia llanura, tratando de dejar atrás a la comitiva que lo seguía. Y hasta allí vamos a contar.






La composición de Marco Antonio Copani es fenomenal, maneja los tiempos del relato con maestría, logrando complicidad con el público y risas al por mayor. Para destacar su gran caracterización, con un ojo cerrado, dientes negros y ropa andrajosa, para un personaje que tiene varios momentos escatológicos, que a nosotros nos hicieron reír mucho. Además tiene momentos donde predomina su inocencia y extremada franqueza.

Sin dudas la dupla entre Gonzalo Demaría y Caponi es muy fructífera, ya que la pluma del primero, generó este Martín Fierro moderno, con nombre griego y amores bovinos, que cae justo a Marco Antonio, que abraza con pasión el personaje creado y le vá a agregando muchas perlitas propias, que hacen que el personaje gane en peso propio, siendo finalmente una criatura difícil de definir, pero portadora de un gran encanto.






Disfrutamos y nos divertimos mucho con Romance del Baco y la Vaca, una obra que ha obtenido varios premios y reconocimientos, Caponi fue ganador del Premio ACE, como Mejor Actor, la obra tuvo 3 Nominaciones en los Trinidad Guevara y ganó varios premiso Luisa Vehil, por nombrar solo alguno de los reconocimientos. Luego de haber visto la pieza, podemos dar fé, de lo merecido de los premios y que la obra aún tiene mucho por recorrer, ya que hoy en día con tantas preocupaciones dando vueltas, olvidarse de los problemas y reírse un rato largo, es algo muy valioso.-

Recomendamos no se pierdan, este delirio gauchesco, riquísimo en imágenes, que nos invitará a viajar a nuestras vastas pampas, para ser testigos de un romance épico entre un gaucho desapegado de las leyes y un hermoso ejemplar de la raza charolesa. Les aseguramos que además de reírse mucho a lo largo de toda la noche, van a disfrutar de un texto pleno de creatividad y una composición soberbia de Marco Antoni Caponi, que encuentra terreno fértil, para desplegar todos su talento en este unipersonal tan desopilante, como divertido.


Pensador Teatral.-



lunes, 12 de septiembre de 2022

Los Otros Duarte

Dramaturgia de Gastón Quiroga. Dirección de Marcelo Velázquez.






Lunes 20 hs en Teatro del Pueblo ( Lavalle 3636 )

En un país tan politizado como Argentina, una obra que hable de Eva Perón, una de las mujeres más trascendentes de nuestra historia de ninguna manera puede pasar desapercibida y mucho menos que si la historia, se cuenta a partir de una dramaturgia brillante de Gastón Quiroga, que elige hablar de Evita, desde una mirada distinta, ya que tendremos la visión de personas olvidadas por la historia pese a tener el mismo apellido, ya que ellos son los Otros Duarte.






Antes de ingresar en la obra, señalemos que Evita es una figura que divide aguas en nuestro país, para algunos ella  fue Santa Evita, la abanderada de los humildes, aquella que luchó por los derechos de los pobres y Jefa Espirutal de la Nación En resúmen Amada por el pueblo. Esa es una cara de la moneda, en la otra vereda,  muchos la odiaron, decían que era una trepadora que uso sus dotes de actriz para engañar el pueblo y encaramarse al poder, luciendo sus joyas, pieles y sus exclusivos vestidos de Chistian Dior, algo que no era congruente con su supuesta devoción por los más humildes-

La muerte la sorprendió cuando solo había cumplido 33 años, parece mentira que siendo tan joven y viviendo tan pocos años, se haya convertido en uno de las mujeres más trascendentes de nuestra historia. Sus funerales se extendieron por 16 días y dos millones de personas despidieron su cuerpo, llorando su muerte. Pero como dijimos antes, la sociedad estuvo dividida y hubo muchos argentinos que festejaron su muerte, recordando las manos anónimas que escribían " Viva el Cáncer " en las paredes, haciendo alusión a la cruel enfermedad que se la llevó siendo tan joven.






Hecha esa breve introducción, que creiamos oportuna, vayamos a la obra que nos convoca, donde la figura de Evita aparece constantemente en el relato, pero solo desde lo verbal. No aparecerá en escena, ni un cuadro, ni una foto de ella. Su presencia será omnipresente, gracias a los tres hermanos Duarte, Chichilo ( Guillermo Flores ) , Cholo ( José Manuel Espeche )  y Chacha ( Cecilia Sgariglia ), los legítimos, que debieron soportar como una Duarte bastarda, con el correr de los años, se convertiría en la mujer más  poderosa del país.

Las acciones arrancarán en casa de los Duarte. Era un día muy triste, ya que los hermanos celebraban la muerte de su padre Juan Duarte. Chacha, se escandaliza al enterarse que hasta allí se había atrevido a llegar Juana Ibarguren, la otra, aquella humilde costurera de Los Toldos, con la que su padre mantenía una relación paralela y secreta, que tuvo como resultado nada menos 5 hijos. Como es posible que haya ido hasta alli y encima trayendo de la mano de esos cinco chiquitos mal vestidos, 4 varones y una hembrita llamada Eva ?? Eso se preguntaba Chacha, desconsolada por afrenta que le estaban haciendo a su madre.







Luego de una acalorada discusión, los hermanos logran convencer a Chacha, que los dejara pasar unos minutos al menos para que puedan despedirse también. Acepta a regañadientes, con la condición que entren solos, sin mezclarse con el resto. Que lloren solos y se vuelvan a su pueblo. Ellos no tienen nada que hacer allí, no tienen nada que ver con ellos los Duarte legítimos. El consuelo de los hermanos, era  que luego de esa noche, nunca más tendrían noticias de esa mujer y esos niños mal vestidos. Serían solo un mal recuerdo para ellos y para la memoria de su madre,  pero lamentablemente para ellos eso no iba a pasar y pronto tendrían noticias de esos niños, especialmente de la menor, de la hembrita como despectivamente la llamaron.

Varios años después reunidos en esa misma casa, será Chacha quien leyendo una revista de espectáculos, tendrá las primeras noticias de Eva Duarte, que ya en Buenos Aires, daba sus primeros pasos como actriz, trabajando en Radio Belgrano y actuando en varias películas. Al principio los hermanos, ríeron con la idea de tener una hermanita no reconocida actriz, pero la sonrisa se les borró en al poco tiempo, cuando se enteraron que esa actriz se convertía en la pareja de Juan Domingo Perón y luego sería primera dama.






El relato es apasionante y atrapa el espectador, gracias a aquellos hermanos con quienes iremos recorriendo varias décadas de nuestra historia, siguiendo el surgimiento de Evita, su ascenso, su momento cumbre y su temprana muerte. Sin dudas Evita es el centro de la trama y en los tres hermanos, veremos sentimientos de afecto, odio e indiferencia para su hermana famosa. Pero en la obra también se hablará de Juan Duarte, su hermano, que fue secretario privado de Perón y tuvo una muerte dudosa. También se hablará de la caída de Perón, de la llegada de los militares Como mencionamos antes, la dramaturgia nos hará recorrer, de manera muy amena, diferentes hechos de nuestra historia. Pero hasta allí vamos a contar, para dejar que se sorprendan cuando vean la obra.

Llega el momento de hablar de las actuaciones que tiene la obra, que realmente son estupendas y tienen un plus, que nosotros valoramos mucho, ya que se eligieron actores maduros y con experiencia, siendo este un gran acierto de Marcelo Velazquez, el director, ya que tal vez hubiera sido más sencillo elegir actores jóvenes y a medida que pasaban los años en la trama, ir envejeciéndolos, con maquillaje y demas . Pero no, Marcelo optó por elegir actores maduros ya, dejando en evidencia los artificios que tiene el teatro y sus convenciones, recordando que la ceremonia del teatro, siempre es un acto de fé, que el espectador acepta y en este caso lo hace con gusto y los tres hermanos lucirán casi igual, pase al paso de las décadas.

Si bien las tres interpretaciones son excelentes, creemos que Cecilia Sgariglia como Chacha, es quien más se destaca. Con gran presencia escénica, es quien lleva la riendas familiares y es la más enojada con la situación, mostrando su furia ante el ascenso de los otros Duarte. En Chacha seguramente se verán reflejados aquellos espectadores que no tengan una buena imagen de Evita y que hoy en día seguramente sabrán de que lado de la grieta ubicarse. Gran trabajo el de Cecilia, enorme su composición, con una carga emocional muy alta.






Pero no seamos injustos con los Duarte varones, José Manuel Espeche es Cholo, el mayor y el más politico de los tres. A escondidas de su hermana, tenderá puentes con los otros Duarte, llegando a trabajar para Juancito y conociendo a la mismísima Evita, teniendo que mantener esto en secreto por mucho tiempo. Guillermo Flores es Chichilo, el bohemio de la familia, le gusta juntarse con amigos en los bares y tiene fama de mujeriego. Un punto muy alto es su monólogo cuando cuenta su experiencia en la Fundación. Es el equilibrio entre la iracundia de Chacha y la apertura del Cholo. Nos gustaron mucho los trabajos de José Manuel y de Gullermo, mostrando ambos su experiencia y la pasión que le ponen a la obra.

Siendo justos  nos encantaron las interpretaciones del trío protagónico, que se lucen en el conjunto, pero también tienen momentos individuales de destaque. Otro aspecto positivo que tiene la dramaturgia, es que más allá del tema de Evita y el recorrido histórico de la política del pais, nos permite ver como se maneja un tema conflictivo en el seno de una familia, cuando hay posiciones encontradas y cuestiones en la que piensan muy diferente.

Y más allá de los méritos del texto, es muy importante la puesta de Marcelo Velázquez, ya que le otorga mucha dinámica al relato, logrando que el espectador se enganche desde el arranque y el interés no decaiga nunca. La puesta es austera, con un diseño escenográfico que solo incluye una mesa y un par de sillas, para dar forma al hogar de los Duarte. Nos gustó la ambientación de época, con el el vestuario adecuado y varias referencias de esos años, como diarios o avisos comerciales de la radio.






No queremos contar más, para que ustedes descubran el resto cuando vean la obra, solo decir que nos gustó mucho y recomendamos, ya que es una excelente oportunidad para el público joven de vivir algunos hechos de nuestra historia reciente  y que solo conocen por lo que les contaron en la familia o leyeron. Algo muy importante para destacar y que pocas veces se logra, cuando hay un texto político, es que no se baja línea, se exponen diferentes pensamientos y puntos de vista. Luego de ver la obra, el espectador sacará sus conclusiones o seguramente buscará leer más sobre el tema, algo que nos ocurrió a nosotros.-

Los Otros Duarte, es una obra que ya recibió varios premios y seguramente los seguirá recibiendo, ya que habla de Evita, cuando se cumplen 70 años de su fallecimiento, sin fanatismos y desde un punta de vista diferente, desde la mirada de los Duarte, personas que no aparecen en los libros de historia, pero que fueron testigos privilegiados de lo sucedido. Además la obra muestra como pese a que han pasado tantos años, la grieta de pensamiento se mantiene, aunque con diferentes nombres propios, la sociedad sigue profundamente divida y tal vez esa es una de las razones, por las que Argentina nunca puede despegar.

 Para terminar, concluyen en este caso una dramaturgia muy rica que atrapa, una puesta que otorga dinámica al relato y actuaciones magníficas del elenco de experiencia reunido. El aplauso emocionado al final de la función, del público que colmó la sala, se viene repitiendo en cada función, gracias al poder del boca a boca, que hace que el cartel de localidades agotadas sea una contante para esta excelente propuesta, que el teatro independiente nos ofrece.



Pensador Teatral.