Dramaturgia de Mauricio Kartun. Dirección de Luis Rivera López.
Martes 20 hs en Teatro Astros ( Av. Corrientes 746 )
Un bello y creativo texto de Mauricio Kartun inspirado en el cuento “Juan Darién”, de Horacio Quiroga, nos presenta la historia de un tigre que, para sobrevivir, adopta forma humana y crece dentro de una sociedad que inicialmente lo recibe con afecto. Pero cuando su verdadera naturaleza sale a la luz, aquello que parecía aceptación se transforma en rechazo y persecución. A partir de esta hermosa fábula, Kartun construye un relato que, detrás de la fantasía, nos habla de una problemática profundamente humana: la dificultad para aceptar a quien es diferente y la crueldad que puede despertar aquello que escapa de lo que consideramos normal.
Juan Darién ( Pablo Mariuzzi ) es un niño diferente que intenta encontrar su lugar entre los demás.. Quiere integrarse, formar parte de una comunidad y vivir como uno más, pero alcanza con que los demás descubran aquello que lo distingue para que todo cambie. La obra muestra cómo el hombre puede pasar rápidamente de la aceptación al rechazo y cómo, frente a lo diferente, muchas veces resulta más sencillo señalar, perseguir y maltratar que intentar comprender. Una historia que adquiere una enorme potencia porque, aunque está contada como una fábula, refleja comportamientos que lamentablemente siguen formando parte de nuestra realidad.
Kartun toma el cuento de Quiroga y lo lleva al escenario construyendo una propuesta que transita por diferentes estados. Salvajada tiene momentos muy divertidos, otros de enorme ternura y también escenas que conmueven profundamente. La risa aparece y nos permite disfrutar de la historia, pero poco a poco el relato revela su costado más oscuro. Esa combinación entre humor y tristeza funciona especialmente bien porque el espectador queda involucrado emocionalmente con Juan Darién y termina sufriendo con él cuando aquello que parecía un mundo de aceptación comienza a convertirse en un espacio de violencia y exclusión.
La puesta de Luis Rivera López es magnífica. Los títeres son asombrosos y tienen una presencia fundamental dentro de la historia, conviviendo permanentemente con los actores y formando parte de la narración. A esto se suma un vestuario realmente destacado y una propuesta visual de enorme belleza, que incorpora diferentes recursos escénicos para construir este particular universo, incluyendo a la música. Todo está al servicio de la fábula y permite que la historia adquiera una belleza visual que sorprende.
Las actuaciones son estupendas y hay que detenerse especialmente en la fenomenal composición de Pablo Mariuzzi como Juan Darién. Su trabajo fue reconocido con el ACE de Oro, además del premio a Actor Protagónico en Comedia Dramática. Mariuzzi a quien elogiamos ya en muchas oportunidades en este blog, es un actor de enorme versatilidad y aquí construye un personaje entrañable, atravesando con enorme sensibilidad las distintas etapas de su historia. Hay inocencia, ternura, dolor y desesperación en su interpretación, Un trabajo de enorme entrega el de Pablo, para un protónico muy complejo, que justifica plenamente los reconocimientos recibidos.
Valentina Bassi, como la Madre, aporta también una enorme sensibilidad y se convierte en una figura fundamental en la primer parte del relato. Mención especial para Monica Filippa, que oficia como una especia de presentadora de la historia, cumpliendo esa función en gran forma. También hay que resaltar la tarea de Gustavo Masó, como el Inspector y el Domador, con un histrionismo a flor de piel, que no pasad desapercibido. No seamos injustos con el resto del elenco, que acompaña en gran forma, una propuesta que exige múltiples recursos, ya que los intérpretes deben transitar diferentes personajes y, al mismo tiempo, interactuar con los títeres que son parte esencial de la puesta.
Salvajada emociona y conmueve porque detrás de la belleza de la fábula aparece una mirada muy dura sobre la condición humana. La historia de Juan Darien nos habla de la intolerancia, del rechazo a quien es diferente y de cómo una comunidad puede unirse para señalar y perseguir a quien no encaja. Una obra que nos hace reír y disfrutar de sus títeres y de su puesta, pero que también nos obliga a mirarnos y preguntarnos qué hacemos frente a aquello que consideramos distinto.
Por todo lo comentado, solo nos queda recomendar esta entrañable propuesta. Salvajada es una obra hermosa y potente, con una historia que conserva la esencia del cuento de Quiroga y una puesta de enorme riqueza visual. Una fábula que entretiene, emociona y nos deja pensando. El largo y merecido aplauso del público al finalizar la función fue el mejor cierre para una noche a puro teatro.
Pensador Teatral.







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