Dirección General de Susana Golletti . Dirección Musical de Nacho Pelaezz y Sebastián Aldea Dávila.
Miércoles 20 hs en Paseo La Plaza ( Av, Corrientes 1660 )
Hermosa noche de teatro vivimos con The Old Man and the Old Moon , un bello musical que llega a Buenos Aires desde el Off-Broadway neoyorquino para invitarnos a disfrutar de una fábula cargada de fantasía, ternura y aventura. Creada por la compañía estadounidense Pig Pen Theatre Co., la propuesta nos sumerge en un universo poético en el que la música, lo lúdico y la imaginación se combinan para contar una historia con tintes fantásticos.
Los protagonistas son un hombre y una mujer. Él tiene una particular misión vinculada con la luna, a la que debe mantener iluminada todas las noches. Pero la rutina se verá alterada, cuando una noche y manera imprevista su esposa dejará la casa y se verá obligado a emprender una travesía inimaginable para encontrarla, dejando atrás su mundo conocido y lanzándose a una aventura que lo llevará por caminos inesperados. Una búsqueda impulsada por el amor, pero también por el deseo de descubrir qué hay más allá de los límites de su propia existencia.
A partir de allí, comienza una travesía por los mares, con encuentros con célebres marineros. tripulantes díscolos y la búsqueda de ciudades fantásticas. La luna permanece siempre como telón de fondo de este recorrido, una presencia que acompaña al protagonista mientras se enfrenta a situaciones insólitas y descubre nuevos mundos. La historia avanza como una fábula que nos invita a dejarnos llevar por la aventura, la poesía y la ternura de sus personajes.
El elenco de doce actores es uno de los grandes atractivos del espectáculo. Además de actuar, los intérpretes cantan, bailan y tocan diferentes instrumentos, desplegando una gran variedad de recursos y poniendo el cuerpo al servicio de la historia. Nos encantó el trabajo de este joven elenco, que se entrega por completo a la propuesta y sostiene con energía y entusiasmo cada momento de la función.
Con el riesgo de ser injustos, vamos a mencionar algunos trabajos que entendemos merecen destacarse, arrancando por Pato Witis, como el hombre, el protagonista de la historia, el que deberá dejar su vida conocida, para adentrarse en aguas y terrenos muy peligrosos, debiendo tener que adoptar una identidad falsa, para poder ser parte de la travesía y hasta ahí contamos. Gran trabajo el de Pato, a la altura de un protagónico exigente.
Otro gran trabajo, es el de Julián Rubino, como Callahan. Con gran presencia escénica y un histrionismo a flor de piel, regala momentos muy festejados por el público. Juan Alvarez Prado como Matheson es un personaje muy importante en la trama y además hace las veces de presentador de la historia, por lo que queremos mencionarlo. Y una de las grandes revelación de la obra, a nuestro entender es Guadalupe Devoto, como Mabelu, que compone un personaje muy divertido y super gestual. Nos gustó mucho su trabajo y su entrega.
Pero, como dijimos más arriba, esperamos que estas menciones no resulten injustas para el resto del elenco, ya que los intérpretes forman un bloque compacto y necesario para el desarrollo de la obra. La entrega es colectiva y eso se percibe en la dinámica de las escenas y en la capacidad de los artistas para construir situaciones y espacios con sus propios cuerpos. A esto se suma la música, uno de los puntos fuertes de la obra, que aporta belleza y acompaña de manera permanente el desarrollo de esta aventura.
La puesta en escena merece un párrafo aparte por su creatividad y su carácter artesanal. El uso de las sombras es uno de sus recursos más interesantes: a partir de ellas se construyen imágenes y situaciones que estimulan la imaginación del público La escenografía es austera, el protagonismo lo tendrán los actores. No hace falta mostrarlo todo para transportarnos a otros lugares. La propuesta apuesta por un lenguaje artesanal, apoyado en el teatro físico y en la capacidad de sugerir, que encuentra en la imaginación una de sus mayores virtudes, llegando a los espectadores, gracias a la buena factura de las actuaciones.
The Old Man and the Old Moon nos propone un viaje fantástico en busca de aventuras, surcando mares y cielos, con la luna siempre presente y acompañando cada paso de esta hermosa fábula. La música, las sombras y el trabajo físico de los actores se combinan para dar vida a una historia muy bien contada que nos invita a dejarnos llevar por la imaginación. Además, es un gusto que una propuesta que llega del Off-Broadway pueda disfrutarse en Buenos Aires, acercándonos una experiencia teatral original de gran creatividad.
Recomendamos descubrir esta creativa y tierna obra, Una de esas propuestas que nos recuerdan que el teatro puede sorprendernos sin necesidad de grandes despliegues, apelando a la inventiva, al talento de los actores y a las ganas de contar una buena historia. Una invitación a viajar por mundos fantásticos y a recuperar por un rato la ilusión de aquellos cuentos que nos contaban cuando éramos chicos y que nos hacían soñar con aventuras extraordinarias.
Pensador Teatral.
The Old Man and the Old Moon. . Reseña teatral- Paseo La Plaza.
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