viernes, 10 de febrero de 2017

Las Esposas

Martes 20 hs en Teatro Metropolitan Citi ( Av. Corrientes 1343 )




Dramaturgía de Daniel Santos y dirección de Jorge Vieytes.

Las Esposas, es una obra, que fue escrita en el año 2000 y que tiene una exitosa trayectoria en salas del off y llega ahora a una sala con tanta historia como la del Metropolitan Citi.

Celebramos siempre que una buena propuesta del off llega al teatro comercial  y en este caso trayendo una obra de suspenso, un género muy cinematográfico, pero muy poco explotado en el universo teatral.

Ya al sentarnos en la butaca y esperando el comienzo de la obra,  la música original de Damian Mahler sonando de fondo, nos ponen en clima y nos anticipa la noche de intrigas que se viene.

El interrogante que nos plantea el programa de la obra, nos pone en situación, indagando, sobre que nos sucedería si entramos a nuestra habitación en un hotel y allí  encontramos una mujer que dice ser nuestra esposa.
Se llama igual que nuestra esposa, sabe nuestro nombre y conoce detalles íntimos de la pareja. El problema es que nosotros,  nunca en la vida vimos a esa mujer.




Esta situación es la que le ocurre a Mario ( Sebastián Richard ) cuando ingresa a su habitación y se encuentra con Lucía ( Maria Roji ), ella dice ser su esposa, pero para él es una absoluta desconocida y la interroga, con desconfianza y con mucho fastidio, por una situación conflictiva y desconcertante, que lo saca de su eje y lo perturba.

La tensión vá en aumento y aunque por momentos, pareciera que la situación, se aclarará, esto con el correr de los minutos, parece nunca vá a suceder. Cuando el ambiente de dramatismo, está ya en su climax, aparecerá Mónica ( Milagros Almeida ), una amiga de esta esposa desconocida para Mario. A ella si la reconoce ?? Hay una perdida de memoria selectiva ??  El círculo se cierra o se agranda cada vez más ??

La obra es de un solo acto y su gran mérito es mantener al espectador envuelto en su trama sin darle tregua, haciéndolo participar en la pieza, como un verdadero detective, que trata de intuir quien dice la verdad y quien no, suponiendo que alguien miente y tratando además de dilucidar cual será el descenlace.

El muy buen guión, es apoyado por una efectiva dirección de Jorge Vieytes, que le saca muy buen provecho, al excelente elenco que tiene la pieza. Arrancando por Sebastián Richard, con una gran entrega física y actoral, componiendo un marido aturdido, que con algunos momentos de enojo y  otros de verdadera desesperación, trata de aclarar la situación y principalmente ordenar su mente, ante el torbellino de emociones y recuerdos que tiene sobre si, ante cada palabra de Lucía.
La bella María Roji, es la dulce y paciente esposa, una actriz de gran trayectoria que ratifica sus credenciales, en un papel complejo,  con una actuación estupenda y muy creíble, logrando mucha empatía con el espectador, que por momentos parece querer ayudarla con desesperación a resolver el desencuentro.
Completa el elenco, la talentosa Milagros Almeida, haciendo gala de su carisma y con su particular estilo, logra imponer una interesante cuota de frescura y humor, a una obra que emana tensión a raudales, logrando por momentos descomprimir el ambiente. Una excelente interpretación de una actriz muy versátil, que se luce mucho y se une a la dupla protagónica en gran forma.




Nos gustó mucho la escenografía, que simula una elegante habitación de hotel , la pieza se desarrolla por el 1950 y esto queda reflejado en los objetos de decoración y también en el vestuario de los protagonistas. Muy destacada también la iluminación, que junto con los truenos de fondo, ya que la historia se desarrolla en una noche de tormenta, contribuyen a dar la atmósfera misteriosa, que requiere la obra.

Hay muchos detalles para comentar, pero no vamos a extendernos más en el argumento de la obra, ya que invitamos a que sea el espectador, cuando la vea, quien descubra el velo y vea la trama completa , solo advertir que como buena obra de suspenso, hay que estar atento en todo momento, no pestañar y estar preparados para un final impactante.

En definitiva, celebramos la llegada de Las Esposas, a la Calle Corrientes, un obra que llega del off, cómo abanderada de un género tan poco frecuente como el del suspenso.
Sin dudas, estamos en presencia de un thriller impactante, con actuaciones sobresalientes, que ofrece una propuesta muy interesantes para los amantes del misterio y del buen teatro.


Pensador Teatral.


lunes, 6 de febrero de 2017

Confesiones de Mujeres de 30.

Jueves a Sabado a las 22 30 hs en Teatro Picadero.




Obra escrita por Domingos de Oliveira y dirigida por Lia Jenin.

Confesiones de Mujeres de 30, fue estrenada en 1994 en Buenos Aires, con gran éxito. En aquella primera versión las actrices fueron Alejandra Flechner, Virginia Innocenti y Andrea Politti. Hubo nuevas versiones que fueron protagonizadas por Carolina Peleretti, Alejandra Majluf, Jorgelina Aruzzi y Florencia Peña, por mencionar sólo a algunas de las protagonistas. En todas las versiones estuvo como directora la consagrada Lía Jelín ( que con Toc-Toc sigue marcando records como la obra más taquillera de los últimos años )

Pasados 20 años de su estreno, la obra vuelve adaptada por Verónica Lorca y Florencia Alcorta, dos jovenes guionistas con presencia en el mundo del stand up. Indudablemente sus aportes, además de sumar nuevos actos, le dán un aggiornamiento necesario a la obra, en sintonía con los nuevos tiempos que se viven y aparecen en la obra,  referencias a las redes sociales ( Twitter, Facebook, etc ) y  al uso del Whatsapp por mencionar algunos de los elementos tecnológicos que aparecieron en estos años y entre otros tópicos, los cambios que tuvieron las mujeres respecto de la sexualidad, donde el diálogo es más abierto y algunas de ellas, cuenta que en su cartera, lleva un anillo vibrador, como algo transgresor, cuando antes, lo era llevar preservativos o poder hablar con naturalidad del lesbianismo como una relación de pareja normal.




La obra tiene un ritmo vertiginoso, en el teatro se vive un clima de fiesta, al sentarse en las butacas, ya se oye a buen volúmen, una música de fondo tipo boliche. El público, está compuesto en su mayoría por mujeres que están transitando los 30 años ( había un grupo celebrando una despedida de solteros ) , pero también hay  muchas parejas y grupos de amigas más grandes por supuesto.
Van con la idea de divertirse y reírse con situaciones con las que se identifican plenamente.

Y el efecto se logra, gracias a las protagonistas que se brindan por completo durante el espectáculo, que tiene una estructura, muy interesante, ya que no se vén sólo los típicos monólogos del stund up,  hay muchas situaciones de diálogos, intercatúan mucho entre ellas y con el público, que es cómplice en todo momento de estas mujeres.

Si bien las actuaciones son muy parejas y cada uno de las chicas se destaca en algo particular, creo que la presencia más fuerte es la de Sofía Gala, que se luce muchísimo con un histrionismo que debemos resaltar, tomando con mucho humor, su peregrinar por los distintos psicólogos, sus fallidas relaciones amorosas de todo tipo, sus adicciones y obviamente le dedica más de un párrafo a su particular relación con su madre Moria, que el público obviamente festeja mucho estos momentos. Se luce muchisimo Sofía, su tono de voz enérgico, su caras, sus gestos y demostrando que en sus genes indudablemente la actuación está presente y que tiene talento y condiciones propias para hacer carrera.
Luego mencionemos a Julieta Cayetina, la bella del grupo, dueña de una simpatía y una sensualidad, que explota de gran manera aquí. Como actriz habíamos visto el crecimiento de Cayetina, el año pasado en Ser Ellas componiendo magnifiacmente el personaje de Frida Kahlo. Aquí, es  ella misma, se la nota muy cómoda y fresca, en su mezcla de chica linda e ingenua a la vez, nos gustó mucho su personaje y provocó muchas risas en las mujeres y suspiros en los hombres presentes.
Para el final queda Tamara Pettinato, la que menos experiencia tenía en teatro y resuelve de manera satisfactoria la exigencia del papel, comentando también sus experiencias fallidas con los hombres, situaciones graciosas de soledad y se luce mucho cuando tomando el micrófono, se mete entre los espectadores para hacer algunas preguntas, improvisa y resuelve muy bien la situación y generdo uno de los momentos más graciosos de la noche.





Sin dudas, se nota que las chicas se llevan bien entre ellas, son amigas fuera del esnenario y esto le dá un plus a la obra, ya que se las nota muy a gusto y se divierten en el escenario.

En conclusión, Confesiones de Mujeres de 30, confirma la vigencia y efectividad de su formato y llega al Picadero, un teatro moderno, del que se vé bien desde cualquier ubicación, con una versión aggiornada a estos tiempos, con un humor ácido y donde una nueva generación de mujeres, expone sus vivencias, sus alegrías y frustraciones, en sintonía con estos tiempos modernos.

Un elenco telentoso y muy bien conducido por una directora de la experiencia de Lía permiten explotar el guión y darle una muy buen dinámica a la obra y logra el doble objetivo que tiene la obra, que el público se sienta identificado con las historias representadas y que además se ría mucho, ambos objetivos se cumplen y esto explica, por que el Picadero se llena, cada noche que estas chicas exitosas de 30, salen a escena a confesarse.


Pensador Teatral.

sábado, 4 de febrero de 2017

La Herencia de Eszter

Jueves a Domingo en Teatro La Comedia ( Rodríguez Peña 1062 )




Obra escrita por el novelista húngaro Sándor Marai y dirigida por Oscar Barney Finn.

Marai es un autor reconocido, que ya tuvo piezas suyas en nuestros escenarios, podemos nombrar a La Mujer Justa y El Ultimo Encuentro, como las más recordadas. Miembro de la buguesía y humanista, el escritor hungaro tuvo una vida muy intensa y murió en forma trágica, al suicidarse a los 89 años, de un tiro en la cabeza.
Sus obras siempre hablaron de sentimientos y  pasiones por lo general disfuncionales,  tal vez por eso Thelma Biral lectora de su obra, se interesó en su novela La Herencia de Eszter y tuvo la idea de llevarla al teatro, para ello convocó a María de las Mercedes Hernando, que fue la realizadora de esta versión teatral que podemos ver actualmente en el escenario del Teatro La Comedia.

La obra, que podamos situarla en una época cercana a la Primera Guerra Mundial, nos cuenta como Eszter ( intepretada magníficamente por Thelma Biral ) transcurre sus días, sin mayores novedades y con una vida apagada en la casa familiar, cuya mayor y tal vez única virtud, sea un jardín, poblado de almendros, que les sirve como medio de subsistencia.
Y allí, en ese jardín, pasa sus tarde, dialogando con Nunu ( Susana Lanteri ) que fue su vieja ama de llaves y hoy ascendió a la categoría de compañera y también recibiendo la visita de su hermano Laci ( Edgardo Moreira ), siempre vital y de buen ánimo.



La vida de esta dama transcurre calma y bucólica, hasta que un día, todo cambia al llegar un telegrama con una noticia inesperad. Quien lo manda ?
Lajos ( Victor Laplace ), el mismo que 20 años atrás, se fue, destruyendo todo lo que Eszter y su familia tenían. Un hombre que la traicionó a ella y a todo el entorno familiar, llevándolo todo sin mirar atrás.
Pero Eszter se estremece, porque este hombre manipulador, fue el único a quien ella amo y que a pesar de todos las traiciones sufridas, al parecer todavía ejerce poder de influencia sobre ella. O es solo una ilusión este poder ??
Lajos no llegará solo luego de 20 años, lo hará con su hija ( María Viau ) con un carácter muy similiar al de su padre y seguramente, todos suponen, conociendo su esencia, que si vienen luego de tanto tiempo algo ván a pedir.

Hasta aquí llegamos nosotros, será el espectador viendo la obra quién descubrirá cuál será la petición de Lajos y que responderá Ezter.

La obra habla de amor todo el tiempo, de romanticismo, de pasiones, de momentos añorados y de amores incondicionales, que pese al paso del tiempo y de dolorosas héridas, pareciera que aún perduran intactos. Y nos hace reflexionar acerca, de la verdad de aquella famosa frase del filósofo Blaise Pascal " El amor tiene razones, que la razón no entiende "

Es fundamental para el buen funcionamiento de la pieza, la buena elección del elenco, realizada por el director, una Thelma Biral, con un presencia imponente, sobre el escenario propio de las grandes figuras y se nota la admiración que tiene el público por ella. En esta oportunidad, interpreta a una mujer fuerte, pero resignada a la vez, viviendo una elegante decadencia, envuelta en una melancolía y en una languidez que marca sus días actuales.
El otro gran protagonista de la historia, es Victor Laplace, como Lajos, le cae justo el papel, ya que Laplace compone a un personaje manipulador, seductor y con una ambición que nunca encuentra límites. Gran lucimiento de un actor, que siempre se desenvuelve con frescura y dando una impronta muy particular a sus personajes.




El resto del elenco acompaña muy bien, actores de experiencia que encajan muy bien en la historia y demuestran toda la experiencia sobre las tablas, el notario Luis Campos, el hermano Edgardo Moreira y la compañera Susana Lanteri, todos actores de raza y con mucho oficio. Resta mencionar a Maria Viau, como la hija de Lajos, que juega un papel muy importante en la pieza y lo hace con mucha convicción, caracterizando muy bien su personaje, que parece haber heredado las mismas mañas que su padre.

Una escenografía sobria, que nos sitúa en el jardín de la casa. Destacamos el vestuario y una música que recrean en clima de época que requiere la historia.

Como conclusión, la Herencia de Eszter, nos posibilita acercarnos más a la obra de Sándor Marai, con una verdadera historia de amor, que gratifica ver en esos tiempos actuales tan agitados, en una pieza más propia del circuito oficial y celebramos poder verla en el circuito comercial, ya que tiene una cadencia y un ritmo, que permite disfrutar de la historia sin el vértigo y las urgencias, tan características del circuito, esto se logra por la muy acertada dirección y por actuaciones destacadísimas de un elenco con mucho talento y gran trayectoria en nuestro teatro.



Pensador Teatral.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Todas las Rayuelas.

Jueves a Domingos a las 20 30 hs en el Multiteatro ( Av. Corrientes 1283 )




Obra escrita por Carlos La Casa y dirigida por Andrés Bazzalo.

Debemos mencionar de entrada, que Todas las Rayuelas, fue una de las obras ganadoras de Contar 3 ( CONvocatoria Teatro ARgentino ), concurso teatral organizado conjuntamente por la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales, la Asociación Asociación Argentina de Actores y Argentores.
Esta iniciativa tiene como propósito, estimular la presencia de obras de autores nacionales en el circuito comercial.
Es oportuno recordar que en Contar 1, realizado en el 2014, la obra ganadora fue Bajo Terapia de Matías del Federico, pieza que tuvo un enorme suceso en nuestro país y también en el exterior.
Como dato de color, mencionar que en esta oportunidad fueron 8 los productores interesados en esta obra ( entre ellos Carlos Rottemberg y Mauricio Dayub ), los que finalmente se unieron para apadrinar la obra.

Semejante presentación, indudablemente creó gran expectativa en el estreno de esta pieza y las mismas fueron satisfechas, ya que el texto indudablemente es potente y hará que el espectador mantenga la atención de principio a fin.




La historia nos cuenta, como Lisandro ( Hugo Arana ) llega a Ezeiza procedente de Madrid , luego de varios años de autoexilio. Lo curioso es que llega solamente con una valija,   que contiene en su interior, unicamente ejemplares de diferentes ediciones de Todas las Rayuelas, el célebre cuento de Julio Cortazar.
Un hombre que solo viaja con libros además de ser algo misterioso, se convierte en un sospechoso para la policía aeronaútica, que solo por este hecho decide demorarlo. Claro que el viejo cascarrabias de Lisandro, no vá a tolerar esto y la situación se agravará al extremo, que lo encerrarán una horas en un calabozo, el incidente sólo se superará, gracias a la intervención de un policía de buen corazón, interpretado por Esteban Meloni, que decide llevar al viejo momentaneamente a su hogar para darle cobijo y allí indudablemente arrancará la trama tan bien urdida por el autor.

La pieza en tono de comedia, tiene un alto grado de sensibilidad y esconde un profundo drama. Durante su desarrollo, nos hablará de la necesidad de recomponer nuestro pasado, enfrentando recuerdos dolorosos y buscando recomponer vínculos familiares quebrados por la ausencia, con el objetivo de cerrar lo inconcluso. Pero también habla del presente, de un matrimonio, donde reina la indiferencia y también habla de infidelidades. Estas historias entrelazadas funcionan, gracias a la acertada intervención del director y a un elenco muy compenetrado con la trama.

Si hablamos de elenco, debemos mencionar ya a Hugo Arana, que con una interpretación extraordinaria, retorna a los escenarios, tras superar problemas de salud de suma importancia, que incluyeron una operación de corazón y 2 operaciones en una cuerda vocal.
Arana volvió intacto y nos regala una actuación emocionante, una verdadera clase magistral de teatro, manejando los tiempos a piacere y decidiendo cuando la obra es una comedia, cuando es drama, todo lo maneja él, en el escenario del Multiteatro y como esos grandes conductores del futbol, juega  y hace jugar a sus compañeros.




 Para aplaudir de pie lo de Arana y para los amantes del teatro, seria una verdadera herejía, perderse semejante interpretación.
Pero no está solo en la obra, es muy bueno el acompañamiento, de Esteban Meloni, que con una calida  actuación se convierte en un socio ideal para Arana, teniendo un par de cuadros muy lucidos, en los que muestra todo su carisma.  Su esposa es Paula Ransenberg y juntos forman un matrimonio apagado. Completan el elenco, Daniel Di Biase, el jefe del policía y la bella Heidi Hauth, que cumple un papel clave como la hija de Lisandro y se destaca muchísimo.

Una interesante escenografía de paneles móviles, un diseño lumínico destacable y la utilización de un muy buen recurso, como ser la utlización de una pantalla gigante,   en la que se proyectan imágenes, relacionadas con el desarrollo de la trama y que completan una puesta muy bella.

En opinión de este humilde Blog, una excelente idea la de Contar, posibilitando que autores nacionales, pueden demostrar su talento y llevar  sus obras al circuito comercial, en este caso puede hacerlo, el joven Carlos La Casa, de la mano de Todas las Rayuelas, invitándonos a descubrir esta interesante historia y el enorme placer de ver nuevamente en escena a un enorme Hugo Arana.
La ovación que tributan los espectadores al final de la pieza, es un fiel termómetro y una muestra clara, que la obra además de gustar mucho, tendrá muy buena repercusión.


Pensador Teatral.

martes, 31 de enero de 2017

Luz Cenicienta

Miércoles a Domingo en Teatro El Nacional ( Av.Corrientes 960 )




Obra escrita por la española Ana Belen Beas, con la dirección musical de Angel Malher y la dirección artística de Ariel del Mastro.

Luz Cenicienta es un mega espectáculo, coproducción argentina - española , que estará solo unos meses en cartel en Buenos Aires, ya que luego se presentará en Madrid y la idea de los realizadores es que esta obra gire por el mundo.

Por ello, el espectador no debe sorprenderse, por el enorme despliegue que tiene este musical, más de 30 artistas en escena, iluminación de última tecnología y una pantalla gigante de fondo, en el que se proyectan imágenes realmente deslumbrantes y que le dán a la puesta una belleza visual que debemos destacar.

Este clásico infantil de Cenicienta, en este caso es una versión original ideada por la joven y talentosa Ana Belen, donde aparece la Luna, como su fiel compañera, esta Cenicienta se llama Lucía y tiene sangre gitana en sus venas.  Además la pieza está ideada para seducir al público adulto, con algunos guiños muy particulares. La idea es presentar un espectáculo atractivo para toda la familia, el desafío no es sencillo, pero gracias a la enorme puesta en escena y la valía del elenco reunido, logra su objetivo y en nuestra opinión, esta versión local está más adaptada para un público adulto, que infantil, aunque el mix puede funcionar, siendo esta tal vez la asignatura pendiente que la obra debe resolver y definir.




Hablando del elenco, es realmente importante en nombres y en talento, la figura convocante del espectáculo es indudablemente Moria Casán, aquí como Petra, la malvada madastra. Con una gran presencia, su imponente figura tiene un magnetismo total con la platea, algunos la aman, otros la odian por su papel de mala, pero nunca pasa inadvertida. En la obra se maneja con absoluta soltura y en algún momento hasta se permite jugar algún chascarrillo con el tema las joyas.
Si bien Moría, es la figura principal del show, el protagónico lo tiene Ana Belen Beas, esta bella actriz y cantante española, que además de ser la creadora de la historia, nos regala una actuación deliciosa como Lucía, esta Cenicienta gitana , que nos ofrece hermosas coreografías y se luce muchísimo en las partes cantadas, mostrando todo su talento y que está a la altura del desafío, de ser la figura central de la pieza, que ella misma ideó.

El coprotagonista, es nada menos que Maximiliano Guerra, un príncipe gitano y mujeriego, que llega al pueblito perdido donde se desarolla la historia y donde conocerá a la bella Lucía, gracias a una fiesta que le organizan sus primos.
El mayor lucimiento de Maximiliano, logicamente lo tiene en las partes bailadas, donde las ingeniosas coreografías planteadas por Mariela Anchipi, permiten que veamos alguno de sus pasos clásicos y del virtuosismo que lo hicieron famoso en el mundo del ballet, siendo este un gran lujo que se permite la pieza.

Pero el elenco no se detiene en estas 3 figuras centrales, ya que aparece Gladys Florimonte como una de las hermanastras, con su particular gracias que le queda justo al personaje y divierte mucho al público.
Una actuación lucídisima del talentoso e histriónico Jilguero Leandro Gazzia, la gracia del apoderado Julian Pucheta que compone un gran personaje, el sordo Diego Hodara, el primo Pablo Sultani y los papeles femeninos muy destacados de Sabrna Artaza como la bella Rosa, Maia Contreras ( Juana ) y Andrea  Lovera ( Dolores )

Al leer estas lineas, ya se darán cuenta de la riqueza del elenco, siendo este otro signo inequívoco, que estamos en presencia de una mega producción de proporciones.
Y debemos mencionar también a los integrantes del Ensamble, que con sus coordinadas y poéticas coreografías, dán un valor agregado a la obra.




Debemos dedicar un párrafo especial, al variadísimo diseño de vestuario que tiene la puesta, de la mano de Silvina Falcón, con muchísimos cambios y gran colorido. Una escenografía opulenta y muy bella, contemplan este gran puesta.

En definitiva, una ambiciosa versión de este clásico, donde se nota que hay mucho trabajo y ensayo atrás, con un gran equipo que soporta la puesta, ya que no es sencillo amalgamar tantos recursos que entran en acción e interactúan en escena.

Luz Cenicienta, es una producción de carácter internacional, con un elenco colmado de figuras y talentos, que nos brinda una visión particular y alegre de este clásico infantil, invitándonos a ser niños de nuevo y como reza su slogan, descubrir que la magia existe y puede cambiar nuestra vida, para lograrlo, solo tenemos que mirar para arriba y bailar, siempre bailar.


Pensador Teatral.

lunes, 30 de enero de 2017

Orquesta de Señoritas

Viernes y Sábados 21 hs, Domingo 20 30 hs en Teatro Buenos Aires. ( Rodríguez Peña 411 )




Obra escrita en 1962 por el dramaturgo francés Jean Anouillh y dirigida en esta ocasión por Jorge Paccini.

La obra fue estrenada en París, el mismo año de su creación y está ambientada en la Francia de la Posguerra. Si bien la obra originalmente fue creada, para ser interpretada por mujeres, en Argentina la pieza se estrena en 1974, bajo la dirección de Jorge Pietraglia, quien decidió que los personajes femeninos, fueran interpretados por hombres, siendo su presentación, un gran éxito y transformándose con el correr de los años en un clásico de nuestro teatro y son muchos los actores que quieren protagonizarla ya que es una obra querible, poseee un carácter popular y además tiene una gran exigencia desde el punto de vista actoral y representa un desafío enorme, ya que se tiene que interpretar un personaje de mujer, tomando seriamente el rol de ella, es decir adaptando la voz, el vestuario, la peluca, el maquillaje, etc.

Tomando palabras de su director, Jorge Paccini, que también es una de las señoritas de la orquesta, esta inversión de sexos potencia el melodrama y convierte a la pieza en un neogrotesco.

Si nos situamos en el ambiente de Francia de la posguerra, si bien ya los bombardeos habían finalizado, el clima de angustia continuaba y al haberse perdido muchas vidas de hombre a consecuencia de la guerra, muchas mujeres debían salir a trabajar y estas señoras, eran un ejemplo de ello.




En el escenario del Teatro Buenos Aires vemos mujeres que tocan sus instrumentos para un público que apenas les presta atención, pero ellas deben hacer su trabajo y siempre mostrar una sonrisa, aparentar que son una orquesta que está unida y que están felices de estar allí.

La gente se ríe mucho a lo largo de la trama, hay un sinfín de situaciones disparatadas y se crea un ambiente de mucha complicidad entre las integrantes de esa orquesta tan particular y el público, que es testigo de sus diálogos y oyentes de sus bizarras interpretaciones musicales.

Como fuera dicho el gran mérito de llevar adelante la obra y resolver el enorme desafío que impone, lo tiene el elenco, en este caso, confirmado por actores de gran experiencia y trayectoria,  que cumplen en forma soberbia  sus interpretaciones y las caracterizaciones.
Encabezados, por un increíble Osmar Nuñez, como Hortensia,  la directora de orquesta, que con su acento particular y mano de hierro, trata de llevar adelante a estas artistas tan particulares. Impecable la actuación de Oscar, mostrando su jerarquía y versatilidad en todos los papeles que le tocan en suerte.
Todos se destacan, Miguel Jordan, como Patricia la solterona que consagra su vida a cuidar a su anciana madre, Carlos March, que es Pamela, una mujer que gusta de alardear su relación con los hombres, Ernesto Larresse es Hermenilda, que despierta muchas risas de la platea, contando como su marido la maltra y le dirige poco la palabra, el mismo Omar Paccini, como Leona, que es muy religiosa y tiene algunas problemas de desplazamientos. Por último mencionar a Norberto Gonzalo, que es la temperemental Susana, ella tiene una conflictiva relación con la directora de la orquesta, porque mira con demasiado cariño, a su amante León ( Edgardo Nieva ) , que es el pianista de la compañia y curiosamente el único hombre que hace de hombre.





Realmente un placer ver estas actuaciones tan lucidas,  cada una de las " chicas " tienen una historia de vida sufrida, que comparten con sus colegas, abundan los gags y las situaciones disparatadas y grotescas,  que provocan las risas de la platea.

Para destacar mucho, el vestuario y el maquillaje, fundamentales en esta pieza, para lograr las caracterizaciones que se requieren.

En definitiva, una muy interesante propuesta la de Orquesta de Señoritas, una obra que sirve para retratar la época de la posguerra francesa en gran forma y que nos permite reirnos y disfrutar de actuaciones sensacionales, de estos hombres, que durante la hora y media que dura la obra, se convierten en un grupo de señoritas, que intentar tocar sus instrumentos con la mayor destreza posible y principalmente entretener a su auditorio.

La ovación que reciben todas al terminar la función, son una clara muestra, que está orquesta tan particular, tocó su mejor sinfonía.


Pensador Teatral.

sábado, 28 de enero de 2017

Mujeres Perfectas

Jueves a Domingos 21 hs en Teatro Apolo ( Av.Corrientes 1372 )




Obra esscrita por Manuel González Gil y Alberto Alejandro, con la dirección musical de Martín Bianchedi y la dirección general del mismo Manuel González Gil, multipremiado autor y director con una vasta experiencia en el medio teatral y ganador de numerosos premios.

En esta ocasión,el Teatro Apolo nos recibe para ver Mujeres Perfectas, una excelente comedia musical que llega de la mano de 5 actrices muy distintas entre sí, pero todas con un virtuosismo que se pondrá de manifiesto a lo largo de toda la obra.

La fórmula de reunir sobre el escenario a mujeres que comparten sus experiencias de vida con los espectadores, es una marca registrada del teatro comercial de estos tiempos y es un formato sumamente efectivo, ya que logra una rápida identificación con las mujeres de la platea que se ven reflejadas en las historias que cuentan las protagonistas, pero también sucede con los hombres que en esos diálogos reconocen a las mujeres que forman parte de su vida.

La historia, se desarrolla en la terraza de la casa de Maribel ( Julia Zenko ), en ocasión de la reunión que organiza, para celebrar su divorcio. A este festejo tan particular, están invitadas Luciana ( Natalia Cocciuffo ) que es su mejor amiga, su prima y amiga Paloma ( Lucila Gandolfo ) y una enigmática nueva amiga, Luli ( Victoria Onetto ) . A ellas se sumará en esa noche especial de confesiones, Rosa María ( Candela Vetrano ) una camarera muy especial.

A lo largo de la velada, se hablarán de relaciones de pareja fallidas, de los hijos, del vínculo que las unen con los hombres y principalmente de la presión que reciben, para cumplir con determinados esteriotipos y ser esas "mujeres perfectas " que la sociedad les demanda, aunque ello implique resignarse a no elegir nunca el camino que las haría más libres y felices.
Como se puede apreciar, una temática muy interesante y en este caso se suma un guión muy agíl, que hace que el interés de los espectadores no decaiga en ningún momento.




Pero en este caso, la obra no se queda en los diálogos, ya que tiene un componente musical protagónico en todo su desarrollo.
La música, es la que marca el ritmo de la trama, las actrices confiesan lo que les pasa, cantando y para ello eligen un variado repertorio de temas del rock nacional y el espectador se deleitará con temas de Ceratti, Patricia Sosa, Los Caballeros de la Quema, por nombrar solo a algunos de los intérpretes, que suensn en el escenario del Apolo.

El gran suceso de la obra, tiene su mayor explicación, en la acertadisima elección del elenco, que es realmente heterógeneo, ya que reúne actrices de diferentes edades, con trayectorias en diferentes medios y a primera vista, con pocos puntos en común, salvo uno, todas son muy talentosas y brillan con luz propia sobre el escenario.
El desafío y la exigencia que presenta esta pieza es muy grande y sólo actrices con grandes recursos pueden resolverlo en forma tan efectiva.

Arranquemos con Natalia Cocciuffo, que es una actriz fabulosa y super carismática, siendo en la obra, una mujer sometida, insegura y con mil fobias. Natalia con una expresividad y una frescura que se disfruta mucho, con su voz hermosa en el canto y un lucimiento permanente, completa una interpretación fenomenal y creo merecidamente  es la que recibe las mayores ovaciones de la noche.
Lucila Gandolfo, la maginfica Maestra Serial recordado éxito del off, aqui es una mujer que quiere divertirse en la fiesta, para olvidar sus penurias. No vamos a descubrir acá los pergaminos de Lucila, como actriz, pero  sorprende con su potencia en el canto y sus coreografías, creo que es de la que más se destaca bailando.
Julia Zenko, que como todos suponen se luce muchísimo en sus partes cantadas, muestra gran aplomo en su interpretación de Maribel, la dueña de casa y recientemente divorciada. Julia con su experiencia, es el punto de referencia de la puesta y punto de apoyo de sus compañeras.
Victoria Onetto tal vez, sea la que más tuvo que trabajar para cumplir su papel, ya que es la única que no cantaba de las elegidas para la obra, pero indudablemente una vez más muestra su versatilidad, para superar de la mejor forma el desafío de las partes cantadas. En la actuación, muestra toda su sensualidad y presencia en el escenario, es la mujer diferente de la noche, ella se muestra segura, decidida y es la cara opuesta de las demás, clave su papel para el desarrollo de la obra.
Dejamos para el final, a Candela Vetrano, que realmente es la revelación de la pieza, con un carisma especial, mostrando grandes condiciones  y un enorme futuro en el medio, cantando, bailando y en la parte actuada siendo una moza correntina muy graciosa, una gratísima sorpresa la de Candela, que es otra de las grandes ovacionadas.




Se hizo un poco larga, la descripción de las actuaciones, pero era merecida ya que son la llave del éxito de la obra, se reunieron 5 actrices muy talentosas, que a lo largo de la trama muestran sus condiciones individualmente y en lo grupal, cualquiera de ellas, podría ser protagonista única cualquier obra y en Mujeres Perfectas, sintonizan perfecto juntas, como grupo de amigas.

Una escenografía muy lograda, con esa pantalla de fondo, que vá marcando el correr de las horas de la velada, un vestuario lucido, un diseño lumínico que se destaca muchísimo y principalmente un sónido perfecto que permite gozar en todo momento de los temas musicales, parece esto algo obvio, pero en toda la noche no hubo ni una falla en el sónido y la potencia era la justa, para el disfrute sea absoluto para los oídos.

En defnitiva, nos encontramos con un muy buen libro,  una puesta en escena magnífica que cuida todos los detalles y  un elenco super talentoso que se brinda en todo momento  y que además se nota que se divierte a lo largo de la obra.
Este gran combo, sólo puede ofrecer como  producto final, una excelente comedia musical, como resulta Mujeres Perfectas.
La ovación que reciben las protagonistas al final de la presentación, son una muestra clara de que el público quedo más que satisfecho con la hermosa noche de teatro vivida.


Pensador Teatral.