lunes, 1 de abril de 2024

Gaslight

Dramaturgia de Patrick Hamilton. Dirección de Carolina Perrotta.






Lunes 20 30 hs en Hasta Trilce ( Maza 177 ) 

Se presenta en la cartelera porteña, Gaslight, La Manipulación Sutil, adaptación del texto del novelista y dramaturgo británico Patrick Hamilton, estrenado en 1938 en el teatro y llevada al cine en 1944 por el director estadounidense George Cukor, con Ingrid Bergman como gran protagonista, en una película que tuvo un enorme éxito y por ello se convirtió en un clásico de Hollywood.

Tanto fue el suceso del film, que debido al mismo, en la actualidad definimos a gaslighting, como un tipo de abuso psicológico mediante el cual se presenta información falsa para que la víctima dude de su percepción, memoria y hasta de su cordura. Las víctimas suelen sentirse confundidas y pierden confianza en si misma. Esta manipulación suele darse en diferentes escenarios, como el laboral, el familiar y el amistoso, pero la aparición más frecuente es en las relaciones de pareja abusivas o tóxicas.





Luego de esta interesante introducción, que nos permite ver como en ocasiones el mundo del arte, puede brindarnos una nueva palabra a nuestro vocabulario diario, vamos a centrarnos en la obra que se presenta en Hasta Trilce, que resulta un potente thriller psicológico que nos mostrará con crudeza como algunas personas tiene la maliciosa habilidad de manipular a las personas, con tanta minuciosidad, que logran someter al otro de una manera asombrosa y sin ningún escrúpulo.

Las acciones se inician en la casa familiar de los Manningham, donde vive el matrimonio conformado por Bella ( Julieta Bermudez ) y su esposo ( Matías Durini ). El ambiente en la casa es tenso y la relación de la pareja es claramente asimétrica. Con los primeros diálogos, notaremos que Sr. Manningham es quien lleva las riendas de aquel hogar y su esposa tiene un rol totalmente secundario, a la sombra de un marido, que no es nada condescendiente con ella.

Son pocos los buenos momentos que comparten y la merienda de aquella tarde parece ser uno de ellos. Pero todo cambiará en un instante, cuando el Señor nota que en la habitación está faltando un cuadro y acusa a su esposa del hecho. No tiene empacho, en convocar a las dos mucamas de la casa, para asegurarse que ellas no habían descolgado el cuadro, con el objetivo de dejar en evidencia que la única culpable posible es su esposa, que lógicamente se pone a la defensiva y muy nerviosa por la acusación que niega con desesperación.





La reacción y enojo del Sr. Manningham por la situación resulta exagerada. Pronto dará cuenta que no es la primera vez que sucede esto y que son varias las cosas que vienen desapareciendo en los últimos tiempos y no tiene dudas que su esposa es la responsable. La situación se tensa aún más, cuando su esposo le reclama a Bella, una cuenta que tiene que pagar ese día. Ella recuerda haberla guardado en un cajón, pero al ir a buscarla el papelito no está, lo que genera una gran angustia en ella y la cólera de su esposa, que dejará la casa, pero no sin antes amenazarla para que encuentre aquella cuenta, porque sino se verá obligado a tomar alguna medida extrema.

Bella está angustiada y confundida. Su madre tuvo problemas mentales. Será una enfermedad hereditaria ?? Ella también los tendrá ??? Está perdiendo la memoria y la cordura ?? Realiza actos que luego no recuerda ?? La medicación que toma no le está haciendo efecto ?? Su marido cumplirá la amenaza de internarla  ??  Todo es confusión en la mente de Bella y y su destino no parece el mejor. Pero gracias a la intervención de una de las mucamas, cuando su esposo sale de la casa, llegará un misterioso hombre a visitarla, que puede traer la llave de su salvación.

Uno de los principales ingredientes de la obra es el suspenso, por lo que no queremos contar mucho más, solo vamos a decir que aquel hombre que visita la casa, es detective de profesión y tiene motivos para presentarse. Y hasta allí vamos a contar. Para ver que sucede luego y si Bella podrá liberarse de la manipulación de su esposo, deberán ver la obra, que con el correr de los minutos irá ganando en intensidad y tensión.






Momento de hablar de las actuaciones que presenta la obra, son cinco los actores en escena y todos cumplen muy bien su rol. A nuestro entender, la composición más destacada de la noche, es la de Julieta Bermúdez como Bella, la mujer que sufre la cruel manipulación de su esposo y lucha contra sus propios fantasmas. Julieta logra darle a su personaje la sensibilidad y la emocionalidad que el mismo pide, para redondear una estupenda actuación, es un papel muy exigente. Gran trabajo.

En el mismo nivel sobresaliente, mencionar a Matías Durini, como el Sr. Mammigham, el verdadero villano de la obra. Con una presencia escénica imponente, es un malvado con todas las letras, mostrando gran sangre fría, para seguir su plan sin un atisbo de piedad. Muy bueno lo de Matías. Gonzalo Álvarez como Rufino, policía retirado, es el personaje disruptivo de la historia y además le pondrá algo de humor a la trama, para descomprimir la alta tensión reinante en la casa. Nos gustó mucho el personaje de Gonzalo, muy histriónico y carismático.





Con menos minutos en escena, por tratarse de personajes secundarios, debemos mencionar a las mucamas de la casa. En primer término, Fiorella Muzzo, como Nancy, la atractiva ama de llaves que despierta desconfianza en la dueña de casa y suspiros en su esposo. Muy bueno el aporte de Fiorella, aportando intriga a la trama. Resta mencionar a Susana Miraglino, como Elizabeth, la mucama de confianza de Bella y la que secretamente la auxiliará. Susana se incorpora este año a la obra y en su primera interpretación, se acopla perfecto al equipo y cumple a la perfección su rol.

La puesta de Carolina Perrotta logra atrapar la atención del espectador desde el arranque y tiene como gran mérito mantener en todo momento el suspenso. Puntos a destacar el diseño de luces de Stefany Briones, clave en la historia. Hay un muy buen diseño escenográfico de Micaela Sleigh que recrea el hogar familiar y el elegante vestuario de época de Victoria Chacón, que ambienta a los personajes a los tiempos del relato.






No vamos a contar más para mantener el suspenso, Gaslight arrancó su segunda temporada en Hasta Trilce, de la mejor manera, ofreciendo una muy buena adaptación de un thriller psicológico que se escribió hace más de ochenta años, pero que muestra una vigencia asombrosa, ya en la actualidad es habitual encontrarnos con personas manipuladoras, que sin escrúpulos, ejecutan su plan para someter al prójimo, en aras de algún objetivo o por puro narcisismo, sin importar el daño psicológico que le provoca al otro.

Es una muy buena oportunidad entonces, para conocer este exitoso texto teatral, que fue llevado al cine y por su trascendencia, sumó una palabra a nuestro diccionario. Recomendamos Gaslight, disfrutarán de una obra con mucho suspenso y actuaciones superlativas. Los aplausos en el final de la función, del público que colmó la amplia sala de Hasta Trilce en su reestreno, resultan un justo reconocimiento para los actores y el augurio que la obra tendrá una segunda temporada tan exitosa como la primera.


Pensador Teatral.



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