miércoles, 16 de mayo de 2018

Venecia

Domingo 20 15 hs en El Laberinto del Cíclope ( Combate de los Pozos 550 )






Dramaturgia de Jorge Accame y Dirección de Irene Bazzano.

Se cumplen veinte años, desde que Jorge Accame escribió Venecia allá por 1998 y a esta altura ya se convirtió en una de las obras de autor argentino, más representadas en el mundo.

La pieza se presentó en Londres, Estados Unidos, Canadá, España y en toda Latinoamérica, es evidente que la obra tiene cierta magia, que la hace atractiva, para diferentes públicos de todo el mundo, tal vez una de las razones, sea la ternura de los personajes y la determinación para cumplir un sueño, aunque no se tengan recursos económicos y las únicas armas con la que cuentan, son la imaginación y un profundo amor.





Contemos que la obra se desarrolla en una barriada pobre de la provincia de Jujuy, el autor es porteño pero vivió muchas años en la provincia norteña, trabajando como profesor de humanidades en la Universidad de Jujuy, algo que sin dudas le sirvió de inspiración para escribir la pieza y para crear los personajes.

La historia, nos situará en un prostíbulo jujeño, en el que La Gringa, la madame, ya de edad avanzada y medio ciega, les cuenta a las chicas que trabajaban allí, que recibió una carta de Don Giácomo, un amor de su juventud, con quien tuvo un desencuentro amoroso hace años y que hora vive en Venecia , que le pide que viaje hacía la ciudad italiana, para reencontrarse con ella.

Las chicas, mucho no le creen a La Gringa, que no les quiere mostrar la carta, pero la ven decidida y varias veces, la tuvieron que detener cuando quería salir del prostíbulo, llevando con una antigua valija consigo.
El viaje a esa ciudad lejana, que no saben bien donde está y que tiene calles son de agua, es una verdadera quimera, porque no tienen los medios económicos para realizarlo, ni tampoco el conocimiento necesario para ir a Europa, pero el amor por La Gringa es muy grande, ellas las rescató de la calle y las ayudó y ahora quieren encontrar la  forma de cumplir su sueño, que se parece mucho a un último deseo.






No vamos a contar mucho mucho más, para conservar la sorpresa, para aquellos que no conocen en argumento, solo decir, que la imaginación y la voluntad, sumada a que La Gringa, es medio ciega ya, les permitirá cumplir ese sueño y viajar a Venencia en avión y comer la humita que sirven las azafatas.

La pieza tiene muchos momentos desopilantes y grotescos, abundan los momentos divertidos y las risas en la sala, pero también hay otros momentos de mucha emoción, siendo este un contrapunto interesante, que se convierte, en uno de los puntos fuertes del guión.

Quien escribe estas líneas recuerda haber visto una versión muy recordada de Venecia en el Teatro Payro, con Adriana Aizemberg como protagonista y luego de muchos años volvemos a ver una adaptación de la pieza muy fresca y más artesanal en El Laberinto del Cíclope.






La puesta de Irene Bazzano, tiene algunas particularidades, que la hacen bastante original, ya que la obra se desarrolla en dos sitios distintos, ya que la primer parte se representa en el patio del teatro, que se aprovecha muy bien, ya que se usan las escaleras, las ventanas y hasta la puerta de calle. Mientras que para la segunda parte de la obra, que es cuando se concretará el anhelado viaje, los espectadores serán invitados a trasladarse al espacio tradicional, con escenario y butacas, es decir al teatro propiamente dicho.

Una apuesta arriesgada de la directora, de la que logra salir airosa, ya que dota de mucha frescura a la puesta, logra un clima de camaradería y cercanía máxima, entre los actores y el público, para que vean que no exageramos, las chicas hasta convidan con mate a los espectadores en plena función, algo que pocas veces vemos y que solo el off puede permitirse..

Muy buenas las actuaciones, destacamos a Mirta Calza Citin, con la Gringa, testaruda y soñadora, las chicas son Anahí Alvarado como La Rita, Romina Venegas  es La Marta y Lucía Vega Otamendi como La Graciela. Las tres componen personajes muy divertidos, que se pelean entre ellas por los clientes y que pese a la competencia y a algunas peleas, se unirán por completo, para tratar de cumplir el sueño de quien fue su protectora.

Federico Da Luz, es el Chato, cliente asiduo de la casa y amigo de las chicas, muy carismático y vestido con la camiseta del Lobo Jujeño, será el integrante masculino del plan ideado por las chicas.






Pancho Virasoro, será el distinguido Don Giacomo, de traje impecable, con mucha presencia escénica y una voz que se luce mucho en las canciones en italiano que presenta. Pancho es quien logra, los momentos más emocionantes de la noche,

Resta mencionar a Analía de Nubila Salerno, como Yamila, que juega como nexo entre los 90 y la actualidad, será la anfitriona de la noche, quién  recibirá a los espectadores, oficiando como maestra de ceremonias y organizadora de la velada. Un personaje interesante que se introduce en la historia y que Analía, aprovecha muy bien, interactuando mucho con los espectadores y luciendo a pleno su histrionismo y su desenfado.

En definitiva, nos divertimos mucho con la obra, donde se nota que hay mucho de artesanal y como ocurre en off,todo está hecho a pulmón, con la entrega total de los protagonistas y además, nos alegro, haber conocido El Laberinto del Cíclope, un espacio relativamente nuevo, que de a poco, se está ganando un lugar en el barrio, para los vecinos que quieren ver teatro, cerca de casa.

Por todo lo dicho, invitamos a los espectadores, a que se sumen a este viaje soñado, que organizan las chicas y lleven el pasaje que les permite subir a este avión que despega de Congreso y tendrá como destino final, la ciudad de Venecia, para cumplir el último gran deseo de La Gringa.



Pensador Teatral.


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