miércoles, 15 de abril de 2026

La Noche dos Veces

 Dramaturgia y Dirección de Mora Monteleone.




Miércoles 20 30 hs en Espacio Callejón ( Humahuaca 3759 )

Una de las novedades de la cartelera porteña que venía con muchas recomendaciones previas, es La Noche dos Veces, una obra que desde su premisa ya genera interés, al proponernos un relato que transcurre en dos tiempos distintos de manera simultánea, atravesado además por un contexto tan sensible como el de la Guerra de Malvinas, una temática abordada ya en otras ocasiones, pero que aquí. la joven dramaturga Mora Monteleone decide abordar el tema tomando cierta distancia del conflicto bélico, mostrando cómo la vida continuaba y muchos argentinos se mostraban ajenos a lo que estaba ocurriendo.

La obra nos presenta dos líneas temporales bien marcadas. Por un lado, Abril de 1982, en los días previos al estallido de la Guerra de Malvinas, donde un grupo de jóvenes comparte una noche que, sin saberlo, marcará un antes y un después en sus vidas. Por otro lado, diez años después, en 1992, algunos de esos personajes vuelven a encontrarse, dejando al descubierto heridas que nunca terminaron de cerrar.





A partir de allí, el relato se construye como un rompecabezas, donde pasado y presente se entrelazan de manera muy inteligente, revelando información de a poco y manteniendo al espectador en un estado de atención constante. Algo muy interesante de la obra es que no pone el foco en la guerra en sí, sino en quienes la atravesaban sin sentirse parte. Y ahí aparece uno de sus mayores aciertos: mostrar cómo, mientras un acontecimiento tan importante estaba ocurriendo, muchas vidas seguían su curso casi con normalidad, en una especie de desconexión que resulta perturbadora. Pero no queremos adelantar demasiado, porque uno de los grandes aciertos de la trama es justamente la manera en la que va dosificando la información, generando intriga y tensión dramática en todo momento.

Tiempo de hablar de las actuaciones, que es un punto muy destacado de la obra. Se reunió un elenco joven y talentoso, que con interpretaciones muy comprometidas logran sostener la complejidad del relato. Cada personaje aporta una pieza clave al entramado de una historia que por la doble temporalidad, requiere mucha concentración de todo el elenco, ya que en varios momentos, comparten escenario, aunque estén en diferentes tiempos.

Arranquemos por resaltar el estupendo trabajo de Yanina Gruden, una actriz de una gran gestualidad, a la que elogiamos en numerosas oportunidades en este sitio, ya que siempre que la vemos en escena, cumple destacadas interpretaciones y en esta ocasión esto vuelve a suceder. Aquí será la Eloísa de los 90’, pieza clave de la historia, la que reniega con la crianza de su hija y se reencuentra luego de diez años con su amiga Julia. El personaje de Yanina muestra diferentes caras, por momentos se muestra hilarante, ansiosa y desbordada. Pero a medida que la trama avanza, el drama irá ganando y el infierno más temido se acercará a su personaje. Nos encantó la actuación de Yanina.






Siguiendo con los personajes femeninos de la historia, tenemos que nombrar a Rosa Rivoira, como la Eloísa del 82’, la protagonista de la noche en la que su historia de vida cambiará. Su personaje aporta frescura a la obra y se muestra ajeno a la tormenta en amplio sentido que se avecina. Muy buen trabajo de Rosa. Martina Zalazar es Julia, la amiga de Eloísa, que se reencontrará con ella tras haber estado tantos años distanciadas. Su personaje es él que tiene la llave para destrabar el gran secreto que esconde la trama y mantendrá un rico intercambio con su amiga.

En cuanto a los personajes masculinos, hay un gran trabajo de Federico Pezet como Gabriel, el personaje más conectado con el conflicto bélico y quien aporta el mayor tenor dramático a la historia. Potente y muy creíble su actuación. Por último, mencionar a Tom CL como Sergio, el otro personaje clave de la historia, amigo de Gabriel en el 82 y esposo de Eloísa en la actualidad, será el titiritero de una historia alternativa que el mismo construye. Muy buena la composición de Tom.

La puesta es otro de los grandes aciertos. Con una escenografía funcional, que utiliza paneles móviles coloridos, la obra logra diferenciar ambos tiempos sin necesidad de grandes artificios. Crédito aquí para Micaela Sleigh, responsable de este rubro. El vestuario de Gabriella Gerdelics contribuye a la buena caracterización de los personajes. Todos estos recursos, son eficientemente amalgamados por la precisa dirección de Mora Monteleone, que consigue que una estructura narrativa compleja se vuelva clara y atrapante para el espectador.





Y hasta acá vamos a contar, para no spoilear de más. La Noche dos Veces, es una propuesta intensa, que combina muy bien el thriller con el drama, y que encuentra su mayor fortaleza en cómo aborda temas como la memoria, los vínculos y las consecuencias de los actos, poniendo el foco en la manipulación y en los vínculos tóxicos, mostrando además cómo muchas veces luchamos por mostrarnos ajenos a situaciones que pueden cambiar el curso de nuestras vidas.

Por todo lo mencionado, recomendamos la obra, que presenta una dramaturgia muy bien elaborada, con una estructura original y un elenco que responde a la altura del desafío. La obra tiene una intensidad dramática que atraviesa al espectador, dejando en claro los horrores de la guerra y ofreciendo una mirada interesante sobre la mente humana y sus mecanismos, mostrando cómo se pueden manipular situaciones, correr límites y construir relatos propios para alcanzar objetivos, sin reportar el daño causado.


Pensador Teatral.

domingo, 12 de abril de 2026

VOLVER VOLTAR

Dramaturgia y Dirección de Cecilia Gómez.



Domingos 20 hs en Club de Trapecistas Estrella del Centenario ( Ferrari 252 ) 

La cartelera porteña se caracteriza por su riqueza y por no perder nunca, la capacidad de sorprendernos gratamente y esto es precisamente lo que sucedió con Volver Voltar, obra creada y dirigido por Cecilia Gómez, que podemos presentar como un espectáculo perfomático de enorme belleza estética, que combina música, danza y acrobacia, de una manera tan explosiva, que deja sin palabras a los espectadores que llegaron sin demasiadas referencias al Club de Trapecistas.





Los compases del tango, sonarán bien arriba desde el arranque y ante el publico se presentarán dos bailarines que mostrarán su destreza en la altura, ya que la danza será aérea y los protagonistas se suspenderán por las alturas del teatro de manera frenética y valiente. A ellos prontamente se sumará una mujer, con enorme presencia escénica, que será el objeto de deseo, de esos hombres que respiran tango.

Pero la milonga, no será tradicional y no se dará mayormente en el suelo, se dará por los aires, será una milonga vertical, que desafía las alturas y las leyes de gravedad. Las proyecciones sobre la tela del fondo del escenario, funcionarán como la pista de baile, de estos intrépidos danzantes que surcarán las alturas y se entregaran por completo a la música que los los incita, al movimiento permanente y a esa energía que moverá sus recuerdos y emociones.





Como dijimos en el comienzo, el espectáculo tiene una riqueza visual que abruma, los espectadores se sienten atraídos por esa adrenalina que se respira en ambiente y  surge del riesgo que toman los protagonistas, ante cada movimiento acrobático y ante cada destreza que despliegan. Todo esto acompañado por música electrónica y tangos, que irán acompañando los diferentes cuadros de una trama donde la oralidad no es necesaria, ya que en Volver Voltar, los cuerpos de los protagonistas, son lo que hablan.

Y precisamente, ya es tiempo de hablar de los protagonistas. Fenomenales los trabajos de Maximiliano Nastar y Facundo Varela. la dupla masculina que muestra sus habilidades para el baile, las alturas y las acrobacias. Ambos con gran presencia escénica, se lucen muchísimo y son los acompañantes prefectos, para la gran figura de la noche, nos referimos a Cecilia Gómez, que como mencionamos además, es la autora y directora del espectáculo.






La interpretación de Cecilia es hipnótica, combinando destreza, sensualidad y valentía, ya que hay que atreverse a desafiar las alturas y trepar con tacos altos. Admirable lo de Cecilia y con una plasticidad que no se puede creer. Hay que verla en el escenario y en volando en las alturas, junto a aquellos hombres, que no se quedan atrás y volarán para alcanzarla. Realmente un trío protagónico que se entrega por completo y despliega un virtuosismo, que causa admiración.

La puesta como mencionamos ya, tiene una belleza escénica y un vuelo onírico que se disfruta muchísimo. Nos gustó mucho el diseño escenográfico que tiene una obra, donde las alturas mandan. Que decir de las logradas coreografías que dibujan los protagonistas y son el corazón de la obra. Y hay que dedicar un párrafo, al excelente vestuario que presentan los tres protagonistas, que caracterizan muy bien, a esos personajes arrabaleros que presentan la obra.





Realmente quedamos deslumbrados con la potencia escénica de Volver Voltar, obra que surge luego de una gira, dos residencias y festivales en Portugal, llegando aquí como una adaptación a la escena tradicional, donde la danza aérea, el tango y el circo contemporáneo se fusionan de la mejor manera, gracias al talento y a la entrega de sus intérpretes.

Nos gustó mucho y por eso recomendamos Volver Voltar, un espectáculo en el que los cuerpos tienen la palabra, volando por los aires, desafiando a las alturas y a las leyes de gravedad, al ritmo de la música. Es la primera vez que asistimos al Club de Trapecistas y no podía ser mejor la presentación, ya que nos encontramos con un espacio escénico hermoso y muy cómodo para los espectadores, que encuentran el ámbito ideal, para disfrutar de una original propuesta que nos presentará talentosos intérpretes, que se suspenderán en las alturas, para regalarnos su arte.


Pensador Teatral.