viernes, 15 de mayo de 2026

Castelli, el Rayo.

Miércoles 21 hs en Hasta Trilce ( Maza 177 )







Dramaturgia de Lia Salas. Dirección de Juan Manuel Correa.

Desde este espacio, celebramos propuestas como Castelli, el Rayo, que indagan en la historia, para hablarnos de figuras que generalmente son relegadas por el relato oficial, nombres que quedaron atrapados en unas pocas líneas escolares, lejos de sus contradicciones y pasiones humanas. Y justamente allí aparece una de las grandes virtudes de “Castelli, el rayo”, la obra escrita por Lía Salas y dirigida por Juan Manuel Correa.




Juan José Castelli es, probablemente uno de los casos más paradigmáticos de figuras olvidadas de la historia. Conocido como el  “Orador de La Revolución ", impulsó ideas profundamente transformadoras para su época y eso sin dudas le costó muy caro, ya que terminó marginado, juzgado y silenciado. Lejos de construir un homenaje solemne o una reconstrucción histórica convencional, la obra elige internarse en la etapa final de Castelli: el desgaste físico y emocional,  la enfermedad y la cercanía de la muerte. La obra se anima a explorar al hombre detrás de la figura pública, mostrando las consecuencias de haber entregado su vida a la causa revolucionaria. 

La obra explora con enorme sensibilidad esa tensión entre la pasión revolucionaria y las heridas  que dejó ese compromiso, Desde allí aparecen también los vínculos que rodean a Castelli: con su esposa, las discusiones con Dean Funes, destacada figura de la época y la presencia de una revolucionaria Juana Azurduy, figuras que permiten ampliar la mirada sobre el personaje y construir un entramado profundamente humano. Todo aparece atravesado por una profunda melancolía, pero también por el fuego de una revolución salpicada por las intrigas y traiciones que abundaban por aquellos años. Y hasta allí vamos a contar. El resto lo descubrirán cuando vean la obra.






Tiempo de hablar del elenco reunido para la ocasión, para una propuesta de gran exigencia emocional y física, que muestra un compromiso y una entrega que merece destacarse. Arranquemos por el gran protagonista de la obra, nos referimos a Juan Manuel Correa, que aquí además de llevar adelante el personaje de Castelli, es el director de la obra. El trabajo de Juan Manuel es soberbio. Ya hemos elogiado en varias oportunidades a Correa, que destaca por su presencia escénica y su enorme gestualidad. Ya lo vimos en un par de obras históricas a Juan Manuel, la última vez en el mismo Hasta Trilce, donde interpretaba a Severino Di Giovanni, un anarquista italiano fusilado en 1931 en nuestro país. En esa ocasión, era un unipersonal, aquí en cambio la obra tiene un elenco numeroso, pero Juan Manuel Correa vuelve a destacar en gran forma, mostrando su pasta para los protagónicos de obras históricas.

Un personaje que nos gustó mucho, es el de Fernando Martín como el bibliotecario, que tiene un rol de presentador, recorriendo la cronología y los hechos históricos de las diferentes escenas. Otra figura masculina destacada es Alejo Mango, a cargo de Dean Funes, el sacerdote cordobés, figura muy influyente de aquellos años. En la trama, tendrá diálogos muy jugosos con Castelli, donde quedarán al descubierto las divisiones políticas existentes y las diferentes corrientes de pensamiento que pugnaban luego de la Revolución.






Yendo al elenco femenino, nos gustó mucho la actuación de Julieta Carpentieri, como María Rosa la esposa de Castelli, que reclamaba su ausencia en la crianza de su hija y quien lo acompañó en aquellos años intensos. Sigamos con Gabriela Pastor, componiendo nada menos que a Juana Azurduy una de las grandes combatientes de las guerras por la Independencia en el Alto Perú, reconocida por su valentía y liderazgo militar. Muy bueno lo de Gabriela, que además se destaca en momentos musicales que tiene la trama. Por último mencionar a Camila Truyol, como Belén, una mulata que servía a Castelli y acerca la presencia afro de aquellos años. Camila destaca, en un personaje que tiene mucho de físico y corporalidad, con danzas muy logradas.

La puesta de Juan Manuel Correa es otro de los grandes aciertos del espectáculo. Hay una construcción visual de enorme belleza y una utilización muy inteligente del espacio escénico. La música en vivo, el diseño lumínico y el diseño sonoro generan muy buenos climas para los diferentes momentos de la obra. Todo está pensado para potenciar el clima emocional que acompaña el relato y es algo que se logra con creces.





Y hasta ahí vamos a contar. Nos sedujo mucho la propuesta de Castelli, El Rayo, que está transitando su segunda temporada en cartel, poniendo el foco en los momentos posteriores a la Revolución y en la figura de Castelli, mencionado apenas de paso por los manuales escolares, pese a haber sido una de las voces más radicales y transformadoras de la Revolución de Mayo. 

Valoramos y recomendamos esta propuesta del teatro independiente, que apuesta por temáticas históricas que tal vez no sean las más taquilleras, pero que permiten a los espectadores acercarse a figuras que el relato oficial eligió dejar en segundo plano. Y lo hace a través de un espectáculo que conmueve por su bella estética, magníficas actuaciones y gran intensidad emocional, dejando en claro cómo el teatro independiente sigue siendo un espacio fundamental para que muchas historias olvidadas puedan volver a cobrar vida sobre un escenario.


Pensador Teatral.




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