miércoles, 24 de mayo de 2017

Como si pasara un Tren.

Sábados 20 hs, Domingos 17 y 19 hs en El Camarín de las Musas ( Mario Bravo 960 )




Obra escrita y dirigida por Lorena Romanin.

Teníamos muchas expectativas de ver Como si pasara un tren, pieza que está teniendo enorme éxito de crítica y de público, siendo uno de las obra del momento del teatro off.

La historia que nos presenta Lorena, tiene varias virtudes, la primera presentar una historia cotidiana y cercana para el espectador, que se siente identificado con la misma en todo momento, pero a esa familiaridad, le agrega una alta cuota de sensibilidad, que le aporta una belleza muy particular a la pieza.

Otra gran virtud, es envolver en un tono de comedia, una pieza profunda y conmovedora, que llega a la fibra más íntima del espectador, que por momentos se reirá mucho con las situaciones hilarantes que se producen y en otros pasajes, se emocionará hasta las lágrimas, este mix tan logrado, habla de la inspiración y de la brillante pluma de esta joven y talentosa autora.

La historia arranca, con un adolescente con capacidades especiales jugando en el living de su casa con un tren, mientras su madre está hablando por teléfono.




Luego sabremos que esa casa, se encuentra en una ciudad pequeña e indeterminada de nuestro interior, la típica donde todos se conocen y pocas cosas puede suceder, sin que a los pocos minutos, todo el pueblo se entere.

La madre es Susana ( Silvia Villazur ) y ese hijo tan especial es Juan Ignacio ( Guido Botto Fiora ), la relación entre ellos es muy particular, la madre es sobreprotectora al parecer en demasía y cumple también el rol de un padre ausente. Su hijo, le obedece en forma casi incondicional, es cariñoso. no tiene maldad y no se atreve a cuestionar las verdades de una madre, que lo quiere mucho, pero se nota le transmite muchos de sus miedos propios.

La vida de ellos, se desenvuelve en forma rutinaria, con esa sana monotonía e inocencia, que parecen tener las vidas pueblerinas, hasta que se produce un corte en la obra y en la vida de esta familia disfuncional. Que sucede ??
De Buenos Aires, llegará Valeria ( Luciana Grasso ) , la hija adolescente de la hermana de Susana, la prima de Juan Ignacio. Pero su llegada no ocurre por deseos propios, sino como castigo, ya que la madre la encontró con un cigarrillo de marihuana y para tratar de aislarla de su entorno, decidió alejarla de su entorno y sus amistades, y mandarla contra su voluntad, a la casa de su tía, a la que hace muchos años no veía y que encima vive en una ciudad pequeña y lejos de todo lo que le resulta familiar.

El choque de culturas, ciudad/interior en el primer encuentro es grande y está muy bien explotado y narrado por la autora, además se marca la diferencia entre el carácter rebelde de Valeria, que llega a ese hogar donde reina la calma, con la sumisión, de Juan Ignacio. Provocan gracia además, algunas tragedias que debe soportar la recién llegada, como no tener su celular y la necesidad de tener que ir hasta un cyber para acceder a Internet, ya que ni por asomo Susana, sabe lo que es el wi-fi.




Como dijimos se dán muchísimas situaciones graciosas y un tanto disparatadas, que provocan risas y carcajadas de los espectadores, pero a medida que la trama se vá desarrollando, esas risas, dejarán lugar a una realidad más dura, de lo que se pensaba inicialmente y llegarán momentos de mucha emoción y sensibilidad, magníficamente construidos

A un guión potente, se le suman actuaciones magníficas.

Lo de Guido Botto Fiora como Juan Ignacio, es francamente brillante, componiendo sin exageraciones, un personaje bondadoso y querible, que irradia ternura. Pese a las limitaciones dadas por su retraso madurativo, emociona ver su voluntad, sus ganas de superarse y sus sueños y deseos , escondidos hasta la llegada de su prima, pero que ahora están al descubierto.
Una interpretación superlativa la de Guido, en un rol muy complejo. Se nota que hubo muchos meses de trabajo para preparar un personaje, por el cual recibió varios premios y diversos reconocimientos, muy merecidos por cierto.

Sin perderle pisada, viene Silvia Villazur, con su experiencia actoral y regalandonos una entrañable madre , una verdadera  madraza, que adora a su hijo, la razón de su vida, es ella sola y su hijo y esa soledad, a veces no le permiten tomar las mejores decisiones. Hasta donde hay una protección normal y donde hay un comportamiento nocivo para su hijo ?? No será fácil determinarlo se los aseguro, como no lo es en la vida real.
Ipresionantes su tono alto registro de voz, su gestualidad, su dominio del escenario, provocando las situaciones más graciosas y también las más tensas, realmente una actuación fantástica la de Susana, formando una dupla deliciosa con Guido.

Y el triángulo virtuoso, se cierra con la bella Luciana Grasso, la prima de Buenos Aires, difícil poder sobresalir con dos interpretaciones tan fuertes como las antes mencionadas, pero con su frescura lo consigue a mucho mérito, recreando a  a una típica adolescente. Le da un aire moderno y divertido a la trama, que le cae muy bien el desarrollo. Me encanto su papel y también se luce muchísimo.

Indudablemente, tres actuaciones soberbias, comprometidas con el texto, con mucha química entre ellos y logrando reír y conmover, con igual facilidad.




Llega la hora de destacar algunos elementos de la puesta, arrancando con una muy buen diseño escenográfico, ese cálido living, con ese trencito siendo protagonista en muchas partes de la obra, con su andar y sus ruidos que nos remotan a algunas imágenes de nuestra infancia. Me gustó el vestuario, con muy buenos detalle, como  Juan Ignacio y su pijama. Es bueno el diseño lumínico, que marca los momentos de la historia, con los días y las noches que transcurren y por último las muy buenas coerografías, en un momento delicioso de la obra, como es el baile de los primos, instante de infinita ternura.
Como pueden notar los lectores, son muchos los recursos puestos en favor de la obra, que enriquecen la puesta y la embellecen.

Como si pasara un tren, nos habla de muchos temas, del amor de madre e hijo, de los límites que se imponen, la rebeldía de los adolescentes, de los sueños de los deseos que todos tenemos. Son muchas la aristas que se tocan y sin golpes bajos, lo que permite disfrutar lo que vemos, poder reirnos y también reflexionar.

Son en ese grupo de obras que además de disfrutarlas al verlas, nos dejan pensando los días siguientes y repasando mentalmente , si nuestras preocupaciones a veces no son exageradas y si no debemos disfrutar mas la vida, cumpliendo nuestros deseos.

Concluyendo, las expectativas con la que llegamos a El Camarín de las Musas, fueron ampliamente superadas, vimos una excelente obra, un guión profundo que emociona y conmueve con actuaciones extraordinarias.
La ovación que reciben los protagonistas al final de la función, es un merecido premio a su labor y la confirmación, que estamos en presencia de una de esas joyitas del teatro off, que son de visión obligatoria.


Pensador Teatral.

sábado, 20 de mayo de 2017

El Servidor.

Miércoles 21 15 hs en Teatro La Comedia. ( Rodriguez Peña 1062 )




Obra escrita por Lauro Campos y dirigida por Alberto Clementin.

Una cita con la historia, nos presenta El Servidor, estupenda obra, autoría de Lauro Campos, en cuyo relato, nos trasladamos​ al Siglo XVI, poniendo la lupa en la particular relación entre el Rey de Inglaterra, Enrique VIII y Tomás Moro, abogado y prestigioso hombre de ley de la época, reconocido por su hombría de bien y su integridad.

El poderoso Enrique VIII, segundo monarca de la Casa Tudor, tenía una entrañable amistad con Tomás Moro, dueño de unos valores y una fé inquebrantable​.

La relación entre de ellos era de amistad y de respeto, hasta podría decirse de admiración mutua, realmente se apreciaban, pese a que la investidura del rey, lo hacía a Enrique, el hombre más poderoso del país.




Pero hubo un hecho, que rompió esa fuerte amistad, el Rey casado con Catalina de Aragon, que no puede darle hijos que hereden el trono, está decidido a romper ese matrimonio, para casarse con su amante de entonces, Ana Bolena, pero para esto necesitaba la dispensa papal, algo complicado sin ayuda de alguna persona influyente en el clérigo. Para conseguir su objetivo, Enrique pide la colaboración de su amigo Tomas Moro, quien sorpresivamente se niega a ayudarlo en ese cometido, lo que desata la furia del monarca, que no se iba a quedar con los brazos cruzados y entonces decide romper con la Iglesia Católica de Roma y crear su propia iglesia, en lo que fue el origen de la Iglesia Anglicana.

Una vez más Tomas Moro, servidor del Rey, estaba contra la espada y la pared, ya que debía escoger entre sus convicciones religiosas que respondían a la iglesia católica o al Rey que fundó una iglesia nacional independiente, que lo tenía como máxima autoridad.

Repasamos un poco, esta apasionante historia, para que el espectador, se ponga en situación, pero vayamos ya a la pieza que nos ofrece Lauro, donde se nos presenta la escena, con estos dos hombres, ya enemistados, que repasarán los hechos que desencadenaron esta tensa relación actual y el desenlace ya anunciado por los conocedores de esta historia. No vamos a ahondar en ello, solo recordar que Tomás Moro, fue beatificado en 1886 y canonizados en 1935 por la Iglesia Católica Romana, que lo considera un santo.

La trama es atrapante y tiene muy buena dinámica, sobre el escenario se desarrolla un profundo drama, donde valores como la amistad, la lealtad y la ética estarán bajo constante cuestionamiento.




Que sucede cuando las convicciones personales chocan contra la autoridad ? A qué poder debemos responder ?? Al poder supremo de un monarca o a un poder divino que está por encima de todo y es concordante con nuestros valores y convicciones.

La obra es muy profunda y en todo momento invita a la reflexión, ya que este tema de las lealtades a cualquier costo o el defender nuestros ideales, es un tema de absoluta vigencia,

Debemos destacar la precisa dirección de Alberto Clementin , que le dá fluidez a la trama, en esto tiene gran influencia las brillantes actuaciones de la dupla protagónica.

Walter Muni, es Enrique VIII, una interpretación soberbia, una presencia que impacta, un tono de voz que se impone, con una dicción perfecta, que resulta un placer para los oídos. Su gestualidad, sus cambios de estado de ánimo, sus silencios,  todo ejecutado con una prestancia y una energía que debemos destacar.

Y Alejandro Giles, es Tomás Moro, que complementa de manera perfecta al monarca, con otra excelente actuación, con un tono más pausado, más calmo, pareciendo sumiso a la autoridad real por momentos, pero dejando claras sus convicciones y sus pensamientos, en el momento preciso.

Una pareja protagónica, de enorme experiencia en las tablas, que con pasión y compromiso llevan adelante la historia, mostrando un gran entendimiento entre ellos y una absoluta entrega actoral.




La puesta tiene un grado de intimidad muy alto, el espectador puede disfrutar las caras, los gestos y los movimientos de los actores, a muy corta distancia, algo que permite esta señorial Sala 3 de La Comedia, que tanto nos gusta.
El director aprovecha muy bien las posibilidades que ofrece la sala, en cuanto a tener diferentes puertas de acceso, para entrar y salir de escena, además de conseguir una atmósfera íntima, que enriquece mucho una puesta bella y minimalista.

Destacamos el diseño lumínico, que marca los diferentes climas y el logrado vestuario de época, además de la buena musicalización, todos detalles, que elevan el nivel de la composición, que tiene un alto contenido poético.

Realmente disfrutamos mucho de la obra, ya que nos presenta una historia muy interesante, con una temática vigente, al hablar de amistad, traiciones y de utopías, permitiendo además el lujo, de deleitarnos, con las magníficas actuaciones de los dos protagonistas.

Por todo lo manifestado, no queda más, que recomendar a los amantes del buen teatro, que no se pierdan El Servidor, una de esas obras del off, que no deberíamos dejar pasar.


Pensador Teatral.

jueves, 18 de mayo de 2017

Las Noches Blancas

Lunes 21 hs en Teatro El Extranjero ( Valentín Gómez 3378 )




Obra escrita y dirigida por Ariel Gurevich, variación sobre la novela homónima del célebre escritor ruso Fiódor Dostoievski.

Las Noches Blancas,  novela corta, fue escrita en el año 1848 por Dostoievski en los inicios de su carrera como autor.

Tomando como base el nudo central del clásico original, Ariel tiene la habilidad, para escribir esta versión, aportando su impronta, adaptándola y aggiornándola a estos tiempos.

La historia nos cuenta, como un hombre maduro, que vive solo y aislado en su departamento, una madrugada encuentra a un joven llorando en la calle y lo invita a subir a su casa. Minutos después de conocerse, se nota que hay una conexión especial entre ellos, tanta es la sensación, que el joven ante la pregunta de si volverá a la noche siguiente, contesta que lo hará, solo si aquel hombre le promete que no se enamorará de el.
Muy interesante la variante, elegida por el autor, ya que en la obra de Dostoievski, el encuentro se produce entre un hombre y una mujer, pero aquí son dos hombre los que cruzan los caminos.




Este giro que introduce Gurevich, a nuestro entender tiene dos mensajes, el primero ratificar que en tiempos modernos, no solo el amor puede darse entre un hombre y una mujer, la sociedad evolucionó y con ello las relaciones. El otro significado posible, relacionado con lo anterior, es que el amor no conoce de géneros.

A esta dupla, se agrega por la portera del edificio en la que vive el hombre maduro, que además de hacer tareas de limpieza, es uno de los pocos contactos del solitario dueño de casa con el mundo exterior.

La historia atrapa al espectador por su alta sensibilidad, con una puesta plena de poesía y de belleza.

Al autor nos hablará de amores posibles, de aquellos imposibles, de amores no correspondidos, de deseos reprimidos y de la soledad, de armas solitarias que deambulan por este mundo, buscando frenéticamente un compañero de ruta.

Las actuaciones que presenta la obra, son realmente magníficas, el protagonista principal es Nelson Rueda, que interpreta a ese hombre mayor y solitario, que no tiene nombre. Compone un personaje sensible, dulce y delicado. Un hombre que sufre su soledad y la falta de amor y que vé revolucionados sus sentimientos, con la aparición de este joven misterioso. Deliciosa su composición del personaje.




El joven que cambia su universo es el apuesto Juan ( Esteban Masturini ), que con su juego de seducción y su juventud, envuelve al hombre sin nombre y lo involucra en un juego con tintes perversos, ya que quiere que lo ayude a conquistar a una joven, de la que está enamorado.

El triángulo virtuoso de la obra, se completa con Silvana Tomé, que dá vida a una encantadora Leonidas, portera con un delicioso acento español. Un personaje entrañable, que derrocha simpatía y que además es dueña de una hermosa voz que se luce y mucho en las partes cantadas.

Es buen momento para mencionar que otra de las variantes introducidas por Ariel, es el agregado de partes cantadas en el medio de la trama, realmente una osadía agregar esto a un texto clásico, una muestra de originalidad, que celebramos, ya que se enriquece la puesta con este recurso y por momentos, convierte una pieza dramática en un musical, como por arte de magia.
Todos los protagonistas cantan, a veces solos y otros en conjunto, logrando distender la tensión de la trama. La que aqui la que más se luce es Silvana, que canta hermoso y nos regala momentos muy placenteros.
La obra tiene algo grado de exigencia para todos los actores y los tres protagonistas están a la altura del desafío.




Me gustó la escenografía que simula un departamento con muy pocos muebles, un hogar impersonal, donde se nota falta el amor. Para destacar el muy buen aprovechamiento del amplio escenario de El Extranjero, los protagonistas lo recorren mucho y muy buen recurso, la entrada y salida de los actores por diferentes lugares, lo que aporta una muy buen dinámica a la trama.

Como dijimos antes, la puesta derrocha poesía y sensibilidad, es realmente una pieza muy bella, donde el autor, mantiene los lineamientos centrales de la historia original y la dota de características propias que le imprimen su sello personal. Si a esto le sumamos las magníficas y comprometidas interpretaciones que presenta la obra, estamos ante un producto de alta calidad.

En estas épocas turbulentas  siempre son bienvenidas, obras profunda como Las Noches Blancas, que nos hablan de amor, no siempre correspondido y de almas solitarias, que están en pena, pero que nunca pierden las ilusiones de encontrar a ese ser amado, con el que compartirán el resto de su vida.

La salla llena, que viene presentando la obra en cada función y el aplauso prolongado, que reciben los protagonistas al final, confirman que la pieza tiene algo especial, que envuelve al espectador en esta bella historia de amores cruzados.



Pensador Teatral.

martes, 16 de mayo de 2017

Ya Nadie Nota tu Dolor

Sábados 21 30 hs en Patio de Actores ( Lerma 568 )





Autoría de Andres Binetti, quién tiene a su cargo la dirección, junto a Catalina Teuly,

Indudablemente estamos en presencia de una obra muy original y creativa, ya desde el arranque, el autor, no habla de obra, sino que se refiere a Ya Nadie Nota tu Dolor, como una conferencia performática. Y qué son estas conferencias que tuvieron su auge en los años 60 ?
Si bien no es un género teatral específico, podemos decir que su principales características son el desarrollo de alguna acción artística, que sea creativa y donde se establece una profunda relación con el público.

Al comienzo de la función, ya tenemos claro que viviremos una noche de teatro diferente, ya que vemos siete actores, sentados en sillas diferentes en el fondo del escenario, un comienzo inusual.
La certeza, que será una velada distinta, se confirma cuando uno de los actores se adelanta y con tono descontracturado, agradece la presencia e indica que no es necesario apagar los teléfonos celulares, que se puede abrir caramelos en la función, es más que está permitido hablar con el compañero de silla y que si la obra los aburre, pueden levantarse e irse, cuando quieran.




Vaya presentación, el espectador queda desconcertado, no sabiendo bien que es lo que sucede y que es lo que estará por venir. Presume que la puesta será un caos, pero esto para vuestra tranquilidad, no será así, ya que en este marco de aparente desorden, todo estará muy bien organizado y pensado al detalle.

Andrés Binetti, es un joven autor, al que generalmente  le gusta romper con lo establecido. Su premisa es que el teatro debe entretener al espectador y en esto caso lo hace haciendo gala de una enorme creatividad y sacando al espectador del lugar habitual que se tiene en las obras de teatro.

Los actores, se dirigen siempre al público, por momentos lo miran a los ojos, creando un marco de intimidad y complicidad interesante. Sus historias girarán en torno a tres interrogantes básicos, quienes son y quienes realmente querrían ser, como se sienten con su cuerpo y cuales son sus miedos, basándose en esas premisas, es como Irán​ surgiendo las intervenciones de los actores.

Aclaramos que si bien la propuesta es original y el espectador puede estar por momentos desconcertado, ya que los códigos habituales del teatro, parecen dejados de lado, no pasará ningún momento íncomodo, contamos esto, para que ningún lector, que lea estas líneas, se acobarde y se pierda esta propuesta.
Es más recomendamos, tratar de sentarse en primera fila, nosotros así lo hicimos, porque van a disfrutar doblemente de la función.




Realmente debemos destacar el trabajo de Andrés y de Catalina Teuly en la dirección, ya que logran una sincronización perfecta de los actores, que en todo momento actúan en forma coordinada, algo no sencillo en un elenco numeroso.

El elenco es joven y muestra mucha espontaneidad y talento. Se los nota compenetrados con el proyecto y muy seguros, mostrando mucha llegada al público.

Vamos a mencionar a todos los integrantes del elenco, ya que las interpretaciones lo merecen y cada uno de ellos, encuentra en algún momento de la puesta, un lugar para el lucimiento personal.
Ellos son, Natalia Godano, que nos deletairá con su baile tropical, el histriónico Tomás Coxe, que quiere una vida de película. Tomás Landa, desopilante coleccionador de likes en facebook. Sofía Fernández, maestra y dueña de un hermoso registro vocal,  Tomás Pippo, increible fan de las páginas porno,  la bella Lucia Tirone, que hace reír y mucho con un personaje que milita por la obesidad y Pascual Carcavallo, con sus sueños de ser patovica.
Un muy buen trabajo individual y también en su conjunto, el de este joven elenco.

Es muy interesante, el uso de la tecnología en la puesta, en este caso, de los telefonos celulares, que tienen un llamativo y logrado protagonismo, así también como el manejo de la iluminación con instantes donde la oscuridad marca el clima. Hay momentos musicales muy bellos, hay mucho cuerpo en movimiento y bellas escenografías.
Son muchas las ideas llevadas a la acción en forma satisfactoria, que enriquecen la puesta, dejaremos que el espectador cuando vea la obra, las vaya descubriendo.




En definitiva, celebramos las propuestas originales y creativas como la de Ya Nadie Nota tu Dolor, donde rompiendo algunas estructuras tradicionales del teatro, se logra una pieza que entretiene y mantiene atento en todo momento al espectador, que se engancha con la propuesta y disfruta mucho, del grado de intimidad que se crea con los protagonistas.

Felicitamos a Andrés por atreverse a explorar las posibilidades que ofrece el teatro off y presentar una pieza original y sensible, valiendosé para ellos de muy buenos recursos artísticos y de un elenco entusiasta, que se nota cómodo con la propuesta.

 De nuestro lado como espectadores habituales del teatro, siempre agradecidos por la posibilidad de encontrar espectáculos innovadores, que se animan a salir de los canones establecidos e invitamos al lector de estas lineas que se anime como nosotros a descubrir lo que Binetti y este grupo de actores tienen para ofrecernos.


Pensador Teatral.






domingo, 14 de mayo de 2017

El Petiso Orejudo

Miércoles 20 30 hs en La Lunares Teatro ( Humahuaca 4027 )





Guión de Julio Ordano y Dirección de Adrián Cardoso.

El teatro off en esta oportunidad nos convoca, para revivir la historia de Santos Godino, más conocido como El Petiso Orejudo, quien fue el primer asesino serial de la historia policial argentina,

De infancia muy sufrida, analfabeto y con un padre alchólico que lo golpeaba, fue responsable de la muerte y tortura de varios niños. Los motivos de su accionar son desconocidos, aunque informes médicos revelaron, que padecía un estado de alienacion y esquizofrenia, que lo llevaron a cometer crímenes espeluznantes. En el transcurso del fatídico año 1912, Santos Godino, que en ese momento tenía solo 16 años, fue detenido y la cárcel sería a partir de entonces, su nueva y última morada, ya que murió detenido en  prisión, cuando tenía 48 años, tras purgar una larga condena a cadena perpetua.

Luego de la breve descripción, de la vida de este asesino, uno de los peores de la historia argentina y su historia aún está presente en la memoria del crimen del país, ya que la crueldad con la que cometió sus asesinatos, dejaron marcas indelebles en las páginas negras del delito.

Julio Ordano, escribe 100 años después esta pieza,  fuerte y movilizante, que se estrenó en el 2011 y lleva 6 años en cartel. convirtiéndose en una verdadera obra de culto del teatro off porteño. Y si se mantuvo tantos años vigente, evidentemente es por mérito propio, recibiendo numerosas menciones y premios en estos años.





La acción de la obra se desarrolla en el penal de Ushuaia y muestra desde un punto de vista muy interesante, la vida de este asesino en la soledad de la prisión, buscando indagar en sus pensamientos y en sus comportamientos, que razones lo llevaron a cometer semejantes atrocidades.

Una gran virtud del autor, es hacerlo sin juzgarlo, no se lo justifica, pero tampoco se lo juzga, se lo muestra desde un punto de vista humano, que inquieta, mostrando que hasta el peor de los asesinos tiene una vida interior, que se debate entre la culpa, el castigo y el aislamiento.

La pieza, también ofrece una mirada interesante, sobre el sistema carcelario, si bien la radiografía es de un siglo atrás, muchas de las condiciones y los comportamientos, se mantienen en la actualidad, por lo que se abre un espacio a la reflexión.

No es una obra sencilla de llevar adelante y aquí debemos destacar la precisa dirección de Adrián Cardoso, que logra imprimir a la obra, un clima sórdido y perturbador, acorde con la historia que el espectador este vivenciando.

Las intepretaciones que ofrece la pieza, deben destacarse y mucho. Sin dudas, el mayor lucimiento es el de Pablo Juan, que realiza una caracterización brillante del Petiso Orejudo, con esa mirada triste y carente de esperanzas, su gestualidad que denota sentimientos contenidos, los movimientos por momentos espasmódicos , realmente impresiona verlo tan compenetrado en el papel y logra conmover al espectador, con un aspecto frágil e inexpugnable, que parece inspirar lástima, pese a sus espantosos crímenes. Una entrega absoluta de Pablo, en una interpretación que conmueve.

La mayor parte del tiempo lo acompaña en escena, Enrique Cabaud, que resulta un gran acompañante, cumpliendo varios papeles, siendo fiscal, jefe del penal, doctor y hasta un interno entre otros personajes. Por momentos, se convierte en el  relator de la historia y muestra una versatilidad que debemos destacar.

Y por último, mencionar a Basia Fiedorowicz, que en forma muy inteligente, aparecerá en varios pasajes, como un recordatorio del daño causado por este asesino, en una intepretación sensible y demostrativa del dolor de muchas madres que padecieron la perdida de los hijos, creando momentos muy crudos y logrados.




Destacamos el compromiso, la entrega y la pasión de los tres protagonistas con la historia, algo que le agrega valor a la puesta.

La escenografía es desprovista, la palabra y los actores tienen el protagonismo en esta historia. Para destacar el diseño lumínico de la obra, creando momentos de oscuridad que separan los actos y contribuyen al clima que requiere la obra.

Como conclusión, una excelente puesta para esta muy interesante propuesta, que nos permite adentrarnos en la mente de un temible asesino y tratar de descubrir su costado humano. Cómo señalamos, este gran guión, se apoya en una precisa dirección y en actuaciones muy destacadas y comprometidas con la historia.

Por todo lo dicho, no queda más que recomendar la obra y llegarse hasta La Lunares, para revivir desde un particular e interesante punto de vista, el retrato de vida de Santos Godino, más conocido como El Petiso Orejudo, el primer asesino serial que tuvo nuestro país.


Pensador Teatral.



jueves, 11 de mayo de 2017

Invencible

Miércoles a Domingo en el Multiteatro ( Av. Corrientes 1283 )





Guión de Torben Betts y Dirección de Daniel Veronese.

La obra escrita por el dramaturgo británico Betts, fue gran suceso de taquilla en España, con la dirección de nuestro Daniel Veronese, a cargo también de la adaptación local de la pieza, logando aggiornarla en gran forma a nuestra realidad.

Invencible, es una comedia ácida, que en tono satírico describe las conflictivas relaciones entre personas de diferentes clase social y cultural, en un contrapunto muy interesante.

La obra nos presenta a la pareja formada por Emilia ( Valeria Lois ) y Julio ( Héctor Díaz ), ellos son cultos y tienen gustos sofisticados, pregonan tener una buena posición, pero por la crisis económica debieron mudarse a un barrio de menor nivel económico, en el cual no se sienten cómodos.




En busca de integrase, con alguno de los vecinos, promueven un encuentro con , Laura ( Guillermina Valdés ) y Pablo ( Carlos Portaluppi ), ellos tienen gustos más populares, son más descontracturados, vivieron en el barrio toda la vida e indudablemente, tienen pocos puntos de coincidencia entre ellos.

Por más que lo intenten, hay barreras ideológicas y culturales que impiden que haya una relación fluida entre ellos y las buenas intenciones de ese encuentro, quedan sepultadas rápidamente, ya que al final de la velada, se generará una discusión muy fuerte entre las parejas, que a simple vista parecen harán irremontable la relación.

Luego de ese comienzo, que por momentos podría aparentar una pieza previsible, se dará un giro impensado en la trama, y que disparará una serie de enredos y desencuentros que van a hacer reír y mucho a los espectadores.

Indudablemente esta comedia que tiene muy buena dinámica, tiene como columna vertebral, el gran elenco que presenta la obra, ya que presenta actores de nombre y  gran trayectoria dentro de la escena nacional.

Mencionamos en primer término a Valeria Lois, una actriz con gran trayectoria en el off, la vimos el año pasado brillando en Esplendor, aquí interpreta a una Emilia, sensible, amante del arte y de Marx, con una visión socialista y muy crítica de la sociedad consumista actual. Aquí demuestra toda su versatilidad, en un papel complejo y rodeada de figuras de renombre, cumpliendo a la perfección su rol.




Su marido es Hèctor Dìaz, un actor de raza, que le saca jugo a su personaje, con mucha gestualidad y expresión corporal, sus tonos de voz cambiantes, su gran despliegue escénico, todo con un histrionismo para aplaudir y redondeando una actuación magnífica, en un género como el de la comedia, en el que no lo teníamos tanto.

La otra pareja, la forman Carlos Portaluppi, que interpreta a un hombre bonachón, amante del futbol y de la cerveza, un personaje muy querible. No vamos a descubrir ahora el carsima y las dotes actorales de Portaluppi, con su vozarrón y su comicidad a flor de piel, dà vida a un personaje muy querible y es el que màs risas provoca en la platea.

Dejamos para el final a Guillermina Valdés, la figura convocante de la obra. La expectativa por verla era grande, cultora de un perfil bajo, ajena a los escándalos mediáticos, en esta su segunda participación en las tablas, trás su debut exitoso en Sexo con Extraños, logra superar con creces el examen. Se la nota muy segura sobre el escenario y con mucho encanto, además de provocar los suspiros de la platea masculina, ya que además de ser muy bella y lucir su figura de modelo, está lookeada con un vestuario muy sexy.

Indudablemente las actuaciones que tiene Invencible, son un plus muy grande que presenta la obra y el director, sabe aprovechar las virtudes de cada uno de los protagonistas, logrando un lucimiento individual de los mismos y un muy buen funcionamiento en el conjunto.

El diseño escenográfico de Alberto Negrin es acorde con la calidad de la puesta, recreando un bello comedor de la casa, con un lindo jardín de fondo, coronado por un manzano que tendrá capital importancia, en el nudo y desenlace de la pieza. El diseño lumínico de Eli Sirlin, es otro aspecto muy bien explotado, que contribuye a la belleza de la puesta.




Dejaremos que sea el espectador, quien descubra porque será importante el mencionado manzano y tampoco develamos ahora,  porque la obra se titula Invencible.

En conclusión, una muy interesante propuesta que nos trae el teatro comercial, de la mano de un ingenioso guión de un dramaturgo británico, muy bien considerado en la dramaturgía actual, que nos hará reflexionar sobre como el  choque cultural y diferencias sociales dificultan algunas relaciones, con la buena adaptación y la precisa dirección de Daniel Veronese, que como dijimos logra extraer lo mejor de un elenco muy talentoso y les deja gran espacio para lucirse. Una pieza satírica, que tiene el gran mérito, de hacer reír y mucho a los espectadores.

Guión interesante, actuaciones muy buenas y risas aseguradas, es una combinación que no debe dejarse pasar, por eso recomendamos llegarse hasta el Multiteatro, para ver Invencible, eso sí, tengan cuidado, les advertimos que acá puede haber gato encerrado.


Pensador Teatral.




martes, 9 de mayo de 2017

Quimera de un Artista

Sábados 21 hs en Teatro La Tertulia ( Gallo 826 )





Guión, Puesta y Dirección de Gabriel Devoto.

Quimera de un Artista, es el nombre que recibe esta hermosa creación de Gabriel Devoto, con la que rinde homenaje a Charles Spencer Chaplin o simplemente Carlitos Chaplin, a quien podemos considerar sin dudas, como uno de los actores cómicos más reconocidos a nivel mundial de todos los tiempos.

No hay dudas que Chaplin, nacido en Inglaterra, marcó una época en el mundo del cine, adquiriendo notoriedad con su personaje de El Vagabundo ( como se lo conoció en estas latitudes ), nacido en 1914 y considerado un símbolo del humor y del cine mudo.
Quien no recuerda las imágenes de alguna de sus películas mudas, donde caminaba con esos pasitos tan característicos, ayudado por su bastón ???

Chaplin de orígenes humildes desarrollo su carrera en los Estados Unidos y vivió parte de la transformación del cine mudo al sonoro, pero Carlitos resistía a ese cambio, el seguía con las películas mudas, hasta que en 1940 protagonizó su primer película hablada, nada menos que El Gran Dictador, un claro desafío al nazismo, interpretando a un dictador llamado Adenoid Hynkel, aunque todos sabían, que estaba parodiando a Adolf Hitler, todo un símbolo de aquella época convulsionada que vivía el mundo, en los albores de la Segunda Guerra Mundial. Además del parecido físico con Hitler, el porte, la altura similar y el bigote, como dato curioso, debemos señalar, que ambos nacieron en la misma semana de 1889, con solo 4 días de diferencia.





Espero que el lector, sepa disculpar esta introducción, ya que en vez de hablar de la obra, hicimos un pasaje por la vida de Chaplin, pero creo que la licencia tomada, es merecida, ya que la vida de este increíble personaje, es digna de contarse.

Esto mismo habrá pensado Gabriel Devoto, quien ideo esta hermosa pieza, en la que con una escenografía desprovista, donde sólo hay un pantalla de fondo, que tiene una importancia vital, ya que en ella se proyectan fragmentos de algunos de sus filmes más reconocidos.

El mismo Gabriel, dá vida a Carlitos Chaplin, muy lograda su caracterización, verlo entrar a escena realmente emociona, por su parecido físico, sus gestos, sus pasos de clowns, magia del teatro mediante, estamos en presencia del famoso Chaplin.

La obra tiene mucha dinámica, con una sucesión de escenas muy bien entrelazadas, una sucesión de gags, que permiten ver diferentes fragmentos de las películas más famosas de Carlitos, viviendosé hermosas escenas y vívidos recuerdos de su genial carrera y en todo momento el espectador tiene una sonrisa en la cara.

Pero Gabriel, no esta solo en escena, hay otros personajes que complementan y enriquecen la puesta, hay que nombrar a José Zartman, que entre otros personajes, encarna a un Carlitos ya veterano que emociona.  Daniel Di Rubbia, es el partenaire en varias escenas, haciendo de policía, sargento, etc, soportando las travesuras de Carlitos. Y la presencia femenina, en manos de Lourdes Isola y Leila Forte, aportando ambas, gracias y dulzura a la puesta.





Realmente son cinco actores comprometidos, con la historia que se cuenta y se los nota inmersos en este viaje en el tiempo que propone el director y acepta el espectador.

Para destacar la muy buena banda sonora, que acompaña prácticamente en toda la trama y un vestuario de época a cargo de Mariana Perez Cigoj,  muy variado, que aporta mucha belleza.

En definitiva, una propuesta original y muy lograda del autor y director, que decide brindar un hermoso homenaje al gran Carlitos Chaplin, permitiendo que su legado cinematográfico, llegue al mundo del teatro, con esta magnífica pieza y consiguiendo transmitir el mensaje de este magnífico personaje, que siempre intentó llevar un mensaje de paz y de alegría a su público.

Felicitaciones a todo el equipo de Quimera de un Artista, por regalarnos esta hermosa obra y poder retroceder hacia nuestra infancia con este hermoso personaje.

Recomendamos al espectador, emprender este viaje en el tiempo con nosotros y como decimos siempre, magia del teatro mediante, poder disfrutar de una función especial, cara a cara con el mismísimo Carlitos Chaplin


Pensador Teatral.