miércoles, 31 de mayo de 2023

Fe de Vida.

Dramaturgia de Rolando Pérez. Dirección de Raquel Albeniz.





Miércoles 21 hs en Nun Teatro (Juan Ramírez de Velasco 419 )

Una comedia negra y muy divertida llega de la mano de Fe de Vida, escrita por Rolando Pérez. La historia es simple, pero muy efectiva y logra que el espectador se enganche desde el arranque con un relato que si bien tiene muchos momentos delirantes, tiene una base de realidad que hace que el público se identifique con personajes que resultan reconocibles para todos.






Las acciones se desarrollan en el living de una familia de clase media venida a menos, allí veremos a dos hermanas, María Marta ( María Forni ) y Lili ( Luciana Dulitzky ) que se trenzarán en furibundos intercambios verbales y alguno físico también, especialmente por los cuidados de su anciana madre, que recién salió del hospital y ahora se encuentra convaleciente en cama, tratando de recuperarse de una caída en la calle.

Pero las discusiones vienen de tiempo atrás, hay muchas facturas pendientes entre ellas y el momento les parece propicio para sacar todos los trapitos al sol. Lili es la hermana mayor y tiene la lengua más filosa, por lo que no dudará en atacar a su hermanita por diversos flancos, no teniendo límites para los dardos que tira, algunos de ellos le serán devueltos.






Se llevan muy mal y no lo disimulan, como tampoco les importa que la madre que está en el otro cuarto, pueda escucharlas. La mala relación que tienen genera cruces tan fuertes, como divertidos. Y cuando la noche parece quedarse en discusiones, aparecerá una carta misteriosa y además tocará el timbre, Danielito Gorman, un viejo amigo del pasado, que entre otras revelaciones, confesará que estuvo secretamente enamorado de Lili.

Y hasta allí vamos a contar, a partir de ese momento, la trama tomará un giro y las discusiones parecerán frenarse, por un interés común que unirá a ambas hermanas, que verán la oportunidad de mejorar sus vidas, sin importar si para lograrlo deban saltearse algunas reglas. Cuando vean la obra, se enteraran que dice aquella carta y cuanto estarán dispuestas a hacer, para salirse con la suya.

Vayamos ya a las actuaciones que presenta la obra, que sin dudas son el punto fuerte de la misma, ya que se reunieron tres actores talentosos y con amplia trayectoria dentro del off, por lo que podrán darle mucho color a personajes bastante delirantes, logrando momentos de mucho lucimiento individual y agregando valor a la historia.





Entendemos que la interpretación más destacada de la noche, la tiene Luciana Dulitzky, como una Lili implacable, que se las sabe todas y se siente impune para decir y hacer lo que siente, sin medir las consecuencias. Le encanta marcar los errores de su hermana menor y parece tener la llave maestra para lograr enfurecerla. Con un histrionismo a flor de piel, realiza una composición estupenda, que genera muchísimas risas en la platea, siendo el personaje más gracioso de la historia.-

Pero no seamos injustos con María Forni, una actriz que nos gusta mucho y que hemos elogiado ya en este sitio, por sus muy buenos trabajos en Brotherhood y La Sagradita, aquí en un papel muy diferente, vuelve a mostrar su versatilidad, al interpretar a María Marta, una madre joven y sufrida, que divide su tiempo criando a sus hijos y cuidando a su madre. Con una vida muy sacrificada, parece ya acostumbrada a soportar las avivadas de su hermana mayor. Muy querible el personaje de María y geniales los intercambios con Luciana, mostrando mucha química entre ellas.





Para el final, dejamos a Pablo Kusnetzoff, otro viejo conocido, al que elogiamos recientemente por su trabajo en Shamrock, entrañable obra que vimos el año pasado y en El Centésimo Mono, un clásico del off, donde mostraba sus habilidades como mago. Aquí compone a Danielito Gorman, un paisano convertido al catolicismo, que tomó votos de silencio, que será difícil mantener. Con la presencia escénica que lo caracteriza, vuelve a mostrar sus habilidades para la comedia y redondea una deliciosa actuación, trayendo algo de paz a la conflictiva relación entre las hermanas.

Como dijimos antes, se reunieron tres actores muy talentosos y eso se nota en la fluida trama que presenta la obra, dirigida por Raquel Albeniz que logra darle muy buena dinámica a las acciones, incluyendo en dos oportunidades momentos musicales que parecen descolgados, pero le otorgan frescura y una cuota adicional de delirio al relato. Un ítem a destacar es el excelente diseño escenográfico de Alejandro Mateo, que crea un living colorido y lleno de detalles.






No queda demasiado para agregar, Fe de Vida es una comedia negra que divierte y también nos invita a reflexionar acerca de los vínculos familiares conflictivos, y lo que pude llegar a suceder cuando seamos ancianos y como muchas veces la oportunidad de la salvación económica, nos puede llevar a hacer cosas, que deberían avergonzarnos.

Solo nos queda recomendar la obra, ya que en estos tiempos de crispaciones y malas noticias, poder encontrar un momento teatral, que nos permita olvidarnos de los problemas y reírnos con ganas, resulta un verdadero bálsamo y Fe de Vida nos robará más de una carcajada, gracias a personajes tan chiflados, como divertidos, que se hacen presentes en el escenario del Nun.


Pensador Teatral.


viernes, 26 de mayo de 2023

Brutus

Viernes y Sábados 20 hs en Teatro Payró ( San Martín 766 )





Dramaturgia de Oscar Barney Finn y Marcelo Zapata. Dirección de Oscar Barney Finn.

Una interesante propuesta la nos presenta el notable dramaturgo y director Oscar Barney Finn, que en esta oportunidad comparte la autoria de este texto con Marcelo Zapata, periodista y escritor, autor de El Secreto de Puccini. Realizaron un arduo trabajo de investigación, consultando diversas fuentes, para escribir esta obra que si bien se apoya en sucesos verídicos, ambos autores se encargan de aclarar que no es una obra histórica.





Las acciones se desarrollan en la Roma del Año 42 AC, momentos en que Julio Cesar tenía una gran popularidad entre los romanos, tras haber derrotado a Pompeyo en una guerra civil de cuatro años, además había conseguido dominar Egipto, tras su alianza con Cleopatra y había expandido las fronteras de la república por lo que hoy es Europa, debido a sus triunfos militares. Además había aprobado leyes que favorecían a los más pobres y había escrito obras relatando sus viajes. Era un hombre carismático y el pueblo romano lo apoyaba.

Sin embargo, ciertos sectores de la sociedad romana veían en Julio Cesar, un líder arrogante y peligroso. Tomaba decisiones sin consultar a los senadores y su estilo era indudablemente autocrático. En los últimos tiempos, sus aires de grandeza crecían y hasta había estampado su cara en las monedas. Crecían los rumores que en cualquier momento podía proclamarse Rey, algo inaceptable para una Roma antimonárquica, que llevaba 500 años siendo una República, algo que no podía ponerse en riesgo, es por ese riesgo, que los senadores deciden armar una conspiración para asesinar a Julio Cesar.

Y la obra se centra allí precisamente, en la preparación de ese asesinato, ideada por los senadores,  que habían elegido para la tarea a Marco Antonio Bruto ( Paulo Brunetti ) , por su valentía y por ser un intachable defensor de los valores de la república. La dramaturgia pone el foco en lo que sucede en la cabeza de aquel hombre, que días antes de tener que cometer el asesinato, manifiesta su arrepentimiento de ser el brazo ejecutor del complot.





Y allí comenzarán las presiones, en primer lugar de Casio ( Nelson Rueda ), su amigo y cuñado, uno de los ideólogos del plan, no aceptará su arrepentimiento, cuestionando enérgicamente su decisión. De manera más persuasiva, lo encarará Cicerón, senador, filósofo y su maestro, que le señalará la importancia de aquel acto que permitirá salvar a la República. Y su esposa Porcia ( Ana Yovino ) al tanto también de la conspiración, será otra que lo alentará para que dé muerte al dictador y vengue la sangre derramada en su familia.

Las presiones eran muchas, pero algo pasaba en la cabeza de Marco Antonio, su mente le dictaba que no debía matar a aquel hombre y en esa introspección se centra la obra. Contraria al crimen, solo se manifiesta su madre Servilia, amante de Julio Cesar, que lo alerta sobre el desastre que causaría su acto, además le marca que ese hombre al que le piden mate fue quien le salvó la vida hace un par de años, dejando la duda en su hijo, respecto sobre si no estaría cometiendo un magnicidio.





Y hasta allí vamos a contar, el relato marcará las intrigas políticas de la época y la lucha en la mente de un hombre íntegro, al que le piden quite una vida, para evitar un mal mayor. Las contradicciones y las tensiones se multiplican. Hay algún justificativo que permita cometer un acto criminal ?? Y en el supuesto caso que lo hubiera, que sucede con la ética y la moral de un hombre. Quienes conocen la historia, sabrán si finalmente Bruto cometió al asesinato o no y quienes no, deberán ver la obra, para saber que decisión finalmente tomó.

Momento de hablar de las actuaciones que tiene la obra, son siete los actores en escena, algo que celebramos y valoramos, ya que es algo inusual en estos momentos del teatro de independiente, donde abundan los unipersonales. Aquí el elenco es numeroso y todos encuentran espacio para su lucimiento, de acuerdo a la importancia de su personaje.

El rol protagónico está en manos de Paulo Brunetti, como un Brutus pensante y sensible, que se siente acorralado por las circunstancias y por estar obligado a cometer un acto sin tener el convencimiento necesario. Paulo actuó ya en varias obras de Barney Finn, quien le brinda la oportunidad este protagónico, al que responde en muy buena forma, con una actuación destacada.





Nos gusto mucho la actuación de Nelson Rueda, como Casio, el cuñado de Marco, A Nelson lo hemos elogiado ya en varias obras del circuito independiente y aquí vuelve a mostrar su versatilidad. Ana Yovino se luce mucho en el papel de Porcia, dotando de mucha pasión a su personaje, nos encantó su trabajo. Párrafo especial para Carlos Kaspar, como Cicerón. Carlos es un actor de gran trayectoria, que aquí muestra su presencia escénica dándole mucho destaque a su personaje.

Yendo a la puesta, la misma es minimalista, nos encontraremos con un espacio escénico despojado, sin reconstrucciones arquitectónicas de la época, ni tampoco vestuario de aquellos años. Tal vez se hubiera lucido más la historia con esos elementos, pero la idea fue presentar una obra de cámara, donde el texto sea la figura central, siendo para los actores un desafió grande, darle credibilidad a sus personajes sin los mencionados elementos.





En definitiva, una propuesta interesante la de Brutus, que trayendo una suceso de la Roma AC, nos presenta una historia humana de intriga política y conspiraciones, que nos sirve para reflexionar sobre como las soluciones violentas a los problemas políticos no suelen tener buenos resultados, ya que la historia ha dado muchas muestras, que la violencia, suelen traer venganzas, guerras y muertes, siendo peor el remedio que la enfermedad.

Una satisfacción grande ver al Teatro Payró, que hace poco festejó sus 70 años, colmado como en sus mejores épocas, por un público ávido de presenciar esta tragedia romana, que sucedió hace más de veinte siglos, pero que nos muestra que la humanidad sigue cometiendo los mismos errores y que las conspiraciones políticas siguen vigentes, prefiriendo el camino de la violencia, en vez de dialogar con quienes tienen ideas diferentes a las nuestras.


Pensador Teatral.


jueves, 25 de mayo de 2023

Cabecita de Papel Maché

Dramaturgia de Gabriela Romeo. Dirección de Claudio Martínez Bel.






Jueves 21 hs en Beckett Teatro ( Guardia Vieja 3556 )

Una tierna y original propuesta llega de la mano de Cabecita de Papel Maché, una comedia sentimental escrita por Gabriela Romeo que nos presentará la pareja formada por Tony, artista de variedades y Dora, ama de casa, que trata de ganar el mango cocinando empanadas que después vende. No están pasando por un buen momento económico y la relación afectiva entre ellos tampoco anda bien, hay una tercera en discordia llamada Lucy, que está poniendo en jaque a la pareja, seduciendo a Tony.





Y donde está lo original se pregunta el lector ?? En que Lucy, no es humana. Lucy es una muñeca - títere, de pelo rubio platinado, largas pestañas, labios gruesos y buenas curvas, creada por el propio Tony, para salir de gira por cabarets de dudosa reputación, montando su show humorístico. La obra nos remite a pensar en Chasman y Chirolita, con la diferencia que Lucy en este caso es una muñeca pulposa y sexy, que seduce a su dueño.

La trama es divertida y juega con el absurdo. ya que más allá de las presentaciones en cabarets, Tony dialoga con la muñeca en la vida cotidiana, como si fuera alguien real, lo que provoca la ira y los celos de su esposa, que se siente desplazada por un objeto inanimado. Lo que parece algo bizarro en un comienzo, crece en gravedad, porque Lucy de a poco toma su lugar, su esposo prefiera hablar con la muñeca que con ella y es más la utiliza para criticarla por la manera en que se viste y por que siempre está de mal humor.





Dora no puede creer lo que está sucediendo y mucho menos cuando su marido le confiesa que prefiere a Lucy porque ella si lo escucha. Eso parece ser el límite, para su esposa que no está dispuesto a perder a su marido y luchará por recuperarlo. Recurrirá a lo que sea desde darle celos, lo amenazará con irse de la casa y hasta planeará darle a su esposo una poción de su propia medicina. Y hasta allí vamos a contar para mantener el suspenso. Para ver si Dora recupera o no a su marido y que ocurre finalmente con Lucy, deberán ver la obra.

Momento de hablar de las actuaciones que presenta la obra, con la particularidad en este caso, que son tres personajes en escena, pero solo dos los actores. Y arranquemos precisamente por Román Lamas, que lleva adelante el personaje de Tony y también es quien dá vida a Lucy. Aclaremos que Tony no es ventrílocuo, sino titiritero, esto significa que en el escenario, dará voz a su personaje y también para la muñeca, que en gran parte de la obra dialogan entre sí. por lo que requiere mucha repentización, para poder hacer un cambio de voces caso continuo y así sostener la charla. 






Román realiza la tarea de manera notable, desdoblándose en un Tony buscavidas y nostálgico de tiempos que fueron mejores, fue mago, cómico y ahora cree encontrar en su creación una manera para salir adelante, ganándose en la vida con presentaciones en cabarets de los barrios y en giras por el interior ( la obra se ambienta en los 70, hoy ya este rubro con puerta a la calle ya está en extinción  ). Y por otro lado, compone a una Lucy con aires de diva, que requiere que la atiendan y la cuiden. Es un hermoso trabajo el de Román, que logra transmitir la pasión y la soledad que muchas veces tienen los artistas.

Mara Mantelli, en el papel de Dora, no la tiene sencilla, ya que deberá buscar la forma de recuperar la atención y el amor de su esposo, debiendo competir con una creación imaginaria del mismo, teniendo que mostrar todas sus armas de seducción, para intentar dar vuelta una partida que está perdiendo. Un personaje muy tierno el que compone Mara, sabiendo estar en un plano secundario, para el lucimiento de Tony y Lucy, siendo un trío muy divertido en escena.

La puesta de Claudio Martínez Bel es dinámica, con ese círculo con aires circenses en el centro del escenario donde se desarrollan las acciones. Para destacar la música que acompaña la trama y por supuesto la realización de la muñeca, que impacta por su realismo, siendo creación del propio Román Lamas.






En definitiva, Cebecita de Papel Maché es una propuesta original, que con un humor sano y apto para todos los públicos, le dá aire fresco a la cartelera porteña, con una historia que pese a parecer disparatada, está basada en una historia real y nos habla de la complejidad que puede tener la mente humana, que muchas veces en momentos de crisis, encuentra una salida que sale de lo convencional, pero que lo ayuda a seguir adelante en la vida y no tirar la toalla.

Solo queda invitarlos al Beckett, para que conozca al gran Tony y a Lucy,  en una historia que los hará reír, pero también reflexionar, acerca de la soledad y como con el correr de los años, la rutina y la falta de comunicación en las parejas pueden traer consecuencias impensadas. El emocionante y prolongado aplauso, con que el público despidió a los protagonistas al final de la función, es un cierre ideal para la entrañable velada teatral vivida.


Pensador Teatral.


martes, 23 de mayo de 2023

La Débil Mental

Libro de Ariana Harwicz. Idea de Cristina Banegas. Dirección de Carmen Baliero.




Jueves 20 30 hs en Area 623 ( Pasco 623 )

Llega al teatro una nueva adaptación de La Débil Mental, la novela escrita por Ariana Harwicz, autora argentina considerada una de las voces más destacadas de nuestra literatura contemporánea, caracterizada por un lenguaje poético e intenso, abordando los temas de manera audaz, desafiando las convenciones tradicionales y explorando en muchos de sus libros los deseos y las emociones oscuras de las mujeres.





Y ese ADN de Ariana, se puede apreciar claramente en La Débil Mental, un texto provocador y feroz, que pone la lupa en la relación madre - hija de una manera particular ya que desmitifica lo sagrado de ese vínculo, mostrando su cara más perturbadora, mostrando también el lado B de la maternidad, institución que los mandatos sociales se encargan de mantener bien en alto, considerando que ser madre es una virtud y dedicando una mirada reprobatoria para las mujeres que eligen no serlo.

La versión que llega al escenario de Area 623, es una idea de Cristina Banegas que respeta la poesía y el suspenso del libro, acotando el mismo a los tiempos de una obra de teatro. Y lo fundamental de esta obra, a nuestro entender, es la elección de dos actrices magníficas como Ingrid Pelicori y Claudia Cantero, que se sacarán chispas en escena, llevando adelante personajes complejos y con muchas aristas, en forma admirable.

La relación entre madre e hija es tormentosa y toca los extremos. Por momentos discuten a muerte y al rato están sentadas comiendo. Juegan mucho con la ironía y hay un pase de factura permanente entre ellas. La madre es manipuladora y bastante cruel con una hija que sufre sus embates y trata de defenderse como puede. En la casa se respira un aire de locura y violencia permanentes,  terrenos en que ambas integrantes del hogar, se muestran cómodas.






Las dos mujeres, crearon un mundo paralelo al real adentro de esa casa. Pasan mucho tiempo allí encerradas y eso les dá un alto grado de impunidad, creando un abismo con el exterior. En varios momentos son chabacanas y guarangas, las conversaciones de fuerte tono sexual son una constante y se da un ida y vuelta entre madre e hija, que sería más habitual entre amigas. Los límites de normalidad en la casa parecen corridos y los comportamientos por momentos bordean lo bizarro.

La hija tiene un amorío que la ilusiona. Ella desea casarse y ser madre. Está obsesionada con ese amor. Pero su madre la boicotea y la llena de malos presagios. Se están quedando sin plata y sobrevivir puede convertirse en una tarea difícil, ya que no tienen trabajo. Deberán vender algunas cosas para mantenerse ?? La situación está tensa y para colmo los malos augurios parecen cumplirse, porque la ruptura amorosa se presenta y con ello,  la llegada de la tragedia. Y hasta allí vamos a contar, porque como dijimos antes, el suspenso es uno de los componentes claves del relato. 





Hablemos un poco de las protagonistas, que sus excelentes composiciones lo merecen. Arranquemos por Ingrid Pelicori, una actriz fantástica y de gran trayectoria, que encuentra en este texto terreno, campo fértil para lucirse a lo grande. Con una presencia escénica imponente, dará vida a una madre despiadada y medio chiflada, que reniega el haber tenido que criar a su hija, respirando aliviada porque ya no es una niña a la que deba asistir, pero si quiere manejar. Algo afecta a la bebida y con una lengua filosa por demás, redondeará una interpretación soberbia.

Para quien escribe esta lineas, resulta un lujo ver a una actriz de la talla de Ingrid en el circuito independiente y automáticamente se nos prende la luz del recuerdo, recordando una de las primeras obras de teatro que vimos, hace mucho años ya en el Teatro San Martín,que la tenía como protagonista a ella, acompañadas por Horacio Peña, en una dupla memorable. Pasado mucho tiempo, recordamos aquella obra y podemos observar la enorme vigencia de Ingrid Pelicori.





Gran desafío para Claudia Cantero, estar a la altura y lo supera en gran forma. Claudia es la hija que sufre las locuras y el maltrato de la madre, es la débil mental, la que sufre por amor. Debe salir a trabajar para traer dinero a la casa y vender su cuerpo es una de las opciones, Tiene una relación amor - odio con su madre, Por momentos tiene ganas de matarla, no soporta que le digan lo que tiene que hacer y que la controlen, pero en el fondo necesita los consejos de una madre bastante desamorada.  Soberbio trabajo el de Claudia, histriónica y con una gestualidad acorde con el personaje.

La puesta es despojada, con mínimos elementos en escena, una silla, una cama y un triciclo, parecen ser suficientes para darle el marco a la trama. Aquí lo que importa es la palabra, todo lo que se tienen que decir madre e hija, que es mucho y la búsqueda de Baliero desde la dirección es crear el vínculo afectivo entre las protagonistas, para que no haya monólogos, sino movimiento e integración, siendo algo que consigue.




No queremos agregar más, La Débil Mental es un texto potente y perturbador, que analiza con crudeza el vínculo madre e hija, haciendo foco es las zonas oscuras de dicha relación, cuestionando a la maternidad como algo indiscutible y hasta se atreve a afirmar que el amor romántico no es posible, que aunque podemos engañarnos con su existencia, todo es una simulación y más temprano que tarde, la relación amorosa se derrumbará.

Es la primera vez que visitamos el espacio escénico Area 623 en el barrio de San Cristobal y el debut no podía haber sido mejor, ya que disfrutamos de una lucida adaptación del texto de Ariana Harwicz. una de las autoras más influyentes de estos tiempos, que se corre lo políticamente correcto y de las novelas rosas, para traernos una historia salvaje, que llevada al teatro, nos permite disfrutar de dos composiciones soberbias, para poner en un cuadrito.


Pensador Teatral.

sábado, 20 de mayo de 2023

Dejame Llorar

Dramaturgia y Dirección de Alejandra Endler.






Sábados 21 30 hs en Jufré Teatro Bar ( Jufré 444 )

Una propuesta inteligente y muy creativa llega de la mano de Alejandro Endler, que con su aguda dramaturgia nos hablará de masculinidad y paternidad, jugando con los estereotipos, que al comienzo del relato se refuerzan, pero con el correr la trama y del temporal de lluvia y viento se irán derrumbando, en sintonía con los tiempos de cambios que estamos viviendo.








La historia arrancará con tres amigos, que se encuentran como todos los años en algún paraje solitario para pescar y escapar de sus rutinas habituales. Aprovecharán para tomar cerveza, fumar y hablar de sus problemas, haciendo referencia a las mujeres con que comparten sus vidas, sea la esposa, novia o hermana, que en la mayoría de los casos, serán sindicadas como las culpables de sus penurias o al menos ese es el mensaje que buscan transmitir a los amigos.

El encuentro tendrá muchas cosas características de las reuniones de hombres, bromas desaforadas, pases de facturas y por supuesto algún juego de manos que siempre está presente en un encuentro masculino que se precie, donde siempre hay que marcar terreno y mostrar poderío físico. De a poco el clima de camaradería se empezará a poner denso, la falta de pique y la tormenta que se avecina en el horizonte no parece traer buenos presagios.

El Pingu ( Federico Falasco ), uno de los amigos, se muestra afligido, tiene muchas ganas de ser padre, pero su pareja le dijo que eso no sería posible, porque ella no tenía intenciones ser madre. El Cabeza ( Laureano Lozano ) no soporta ver a su amigo triste y trata de levantarle el ánimo, buscando para ello la ayuda de El Topo ( Luciano Kaczer ) que no está muy convencido de ello. El deseo del Pingu es muy grande, tanto como la frustración que siente.





La noche amistosa finalmente se quebrará por la fuerte discusión entre El Cabeza y El Topo, que se trenzarán en el medio de un temporal de lluvia que los empapa y amenaza con anegar los caminos, dejándolos allí varados. Y de repente, en el medio de la tormenta, se escuchará un llanto que cambiará todo ... Será un sonido verdadero o producto de la imaginación ??? Se miran algo desconcertados, sin entender lo que está sucediendo y mucho menos cuando en el agua, divisarán a una criatura fantástica, mitad humana, mitad pez,  que cambiará el curso de la obra por completo y hasta allí vamos a contar para no quitar sorpresa, solo diremos que desde momento, la pieza virará del costumbrismo al realismo mágico, en un gran giro de la dramaturgia y los personajes entrarán en una metamorfosis profunda.

Nos gustaron mucho las actuaciones que presenta la obra, con tres personajes que ofrecen cada uno diferentes características. En interpretaciones muy parejas por lo buenas, nos gustó especialmente el trabajo de Laureano Lozano, como El Cabeza, abogado, con dos hijas, se dice buen padre y es el estereotipo de la masculinidad. Líder del grupo, no para de hablar y siempre tratará de imponer su palabra, buscando alianzas y si eso no funciona yendo al choque. Con gran presencia escénica, nos gustó mucho la composición de Laureano.





El Topo, interpretado por Luciano Kaczer, es el más chúcaro de los tres, de carácter áspero, es guardaparques y amante de la naturaleza. Estará con pocas pulgas, preferirá pescar en vez de hablar. Se mostrará bastante malhumorado, en especial con el Cabeza, que está demasiado cargoso aquella noche. Muy divertido su personaje.

Y por último, tenemos a Federico Falasco como Pingu, personaje clave de la historia. Duda entre mostrar su masculinidad o descontruirse. Desea mucho ser padre y su alta sensibilidad, parece ser una amenaza para el grupo, que detecta comportamientos no compatibles con un macho alfa. Es el personaje que más invita a la reflexión y que se conectará especialmente con la criatura que irrumpirá en escena y que parece llegada especialmente para cumplir sus deseos.

Los tres actores son los que están en escena, pero la obra tiene un cuarto personaje, que se sitúa en un costado del escenario, no del todo oculto, nos referimos a Paula Vargas, a cargo de la música en vivo que tiene la obra y de los efectos especiales que tiene la historia. Destacadísimo su trabajo tocando la guitarra, el acordeón, por citar dos instrumentos tradicionales, pero también reproduciendo los sonidos de la lluvia, el viento, el canto de los pájaros o el llanto de un niño, de manera totalmente artesanal, evocando los radioteatros de antaño. 






La puesta de la obra es muy atractiva, gran parte de ello como dijimos es responsabilidad de Paula Vargas, responsable de la banda de sonido de Déjame Llorar, pero también hay que mencionar el diseño lumínico de Lucia Fiejoó y el original diseño escenográfico de Victoria Bossio Chacón, con esas telas de colores verdes azuladas que serán claves en la transformación que sufrirán los personajes, con la llegada de la tormenta y el agua. Una puesta original y llena de poesía nos regala la pieza.

En definitiva, Déjame Llorar nos invita a compartir un viaje de pesca de tres amigos, que en el comienzo parece una reunión cualquiera amigos, de aquella en las que se refuerzan los mandatos masculinos, pero la soledad de la noche y la lluvia van a modificar todo, transformando el lugar y las mentes de esos tres amigos, que dejaran de lado su rudeza, para mostrar su cara sensible, que de acuerdo a los mandatos sociales, siempre sería mejor mantener oculta.





Resulta valioso que Alejandra Endler, siendo mujer, se anime y consiga escribir este lúcido texto, que se anima a interpelar la masculinidad, con una mirada inteligente acerca de la paternidad, poniendo el foco en la sensibilidad que todos los hombres tienen, aunque la sociedad prefiere sostener que los hombres deben ser fuertes y no deben llorar, ya que si lo hacen demostrarían ser seres débiles, pensamiento que  que cada día se cuestiona más.

Les recomendamos sean parte de este iniciático viaje que nos propone Dejame Llorar, van a disfrutar de un relato divertido y con toques fantásticos, estupendos efectos especiales y actuaciones muy destacadas del elenco reunido, que nos invitará a reflexionar, y a creer, que cuando deseamos algo con todo nuestro corazón, el milagro puede suceder.


Pensador Teatral.



viernes, 19 de mayo de 2023

La Útima Bonaparte

 Libro de Walter Ghedin. Dirección de Dennis Smith.






Viernes 20 30 hs en El Camarín de las Musas ( Mario Bravo 960 ) 

Una propuesta muy original nos ofrece La Última Bonaparte, que por su título nos invita a pensar que veremos una obra que nos hablará  exclusivamente de la vida, de Marie Bonaparte, nieta de Napoleón, una de las figuras más destacadas en la historia de Francia y última en llevar su apellido. Marie pertenecía a la realeza, fue Princesa de Grecia y Dinamarca, paciente y discípula de Sigmund Freud, dedicó gran parte de su vida a estudiar la anorgasmia femenina, a partir de su propio caso.





Al arrancar la obra, veremos en el escenario un estudio de grabación, encontraremos dos escritorios enfrentados, en uno de ellos veremos a Mauro Alvarez, que nos aclara es el director de un documental que se está realizando sobre esta enigmática mujer francesa, portadora de un apellido poderoso y en el otro veremos a Silvia Pérez, la reconocida actriz, que fue la elegida para llevar adelante el papel de Marie en el documental. 

La pregunta surge de inmediato,  Qué relación puede haber entre una Princesa que se reconoció a si mismo como una mujer frígida con Silvia Pérez, que a los 18 años, ganó un concurso de belleza, fue modelo y luego actriz, llegando a la cresta de la popularidad en la década del 80´, cuando convirtió en una sex-simbol y objeto del deseo de tantos argentinos, que se rendían ante su sensualidad. En un principio parecían mujeres opuestas, pero a medida que la trama irá avanzando, con sorpresa iremos notando que ambas historias tienen puntos en común.





Los espectadores seremos testigos del backstage del documental, una cámara que enfoca a Silvia, su ímágen proyectada en una pantalla, un micrófono para que la actriz pueda ir grabando los parlamentos de Marie. Habrá lecturas del texto, la búsqueda del tono de voz y toda la cocina de la grabación del supuesto documental. Se respira confianza entre el director y la actriz. De a poco la figura de la Bonaparte irá dejando lugar a Silvia, que comenzará a abrirse y llegarán las reflexiones sobre su propia vida.

En un momento el foco del documental se correrá, los límites entre ficción y realidad se entremezclarán, creándose un espacio íntimo donde Silvia hablará de ella misma, de algunos hechos que marcaron su infancia, como se sintió a los 18 años cuando todos elogiaban su cuerpo, su amor por el Negro Olmedo y aquella noche fatídica en Mar del Plata, donde todo cambió. Y hasta allí vamos a contar para no quitar sorpresa, solo vamos a decir que estremece la manera en que Silvia desnuda su interior, algo que nunca esperábamos al ver el título de la obra.





Vayamos precisamente a las actuaciones que presenta la obra diciendo que nos ha encantado la dupla protagónica que conforman Silvia Perez y Mauro Alvarez, mostrando mucha química en escena. Arranquemos por Silvia, a quien ya habíamos elogiado hace unos años por su trabajo en La Restauración, obra que vimos en El Extranjero, donde interpretaba a una bailarina clásica que brilló en el Ballet Bolshoi de Moscú. Aquella vez quedamos gratamente sorprendidos, ya que era la primera vez que la veíamos en un protagónico dentro del teatro independiente.

Aquí ya no es sorpresa, sino una confirmación, nos encantó su trabajo, donde su figura se disocia, por un lado, componiendo en gran forma a la refinada Marie Bonaparte, con el pelo recogido, vestido de cuello alto y un exquisito acento francés, Y por otro lado, siendo ella misma, siendo Silvia Perez, hablando de sus padres, de años de fama, las caídas que marcaron su vida y su amor de madre. Esta parte de su interpretación, es muy valioso y nos permitió ver un plano íntimo de esta gran actriz que no conocíamos. Reiterando que resulta un verdadero placer verla a Silvia, dentro del mundo del teatro independiente, que tanto de artesanal tiene.





Mauro Alvarez, es una verdadera revelación, ya que es el conductor de la historia, el que marca los tiempos del relato y las intervenciones de Silvia, creando la atmósfera necesaria para que las confesiones aparezcan. Con histrionismo y gran presencia escénica, resulta el acompañante ideal para la protagonista y se luce muchísimo en escena. Estupendo su trabajo, con una energía bien arriba que contagia.

La puesta del talentoso Dennis Smith, no pasa desapercibida, jugando mucho con lo audiovisual, no tiene miedos en tomar riesgos, apostando a algo diferente, con una propuesta multifacética, que explora entre lo cinematográfico  y lo musical, con algunos momentos bizarros, como la canción del Puma Rodríguez, que aparecerá de manera sorpresiva y a nosotros nos gustó mucho. Como punto a mejorar, sentimos que por momentos la música en vivo, estaba un tono más alto de lo aconsejable y se hacía difícil seguir los jugosos diálogos de la dupla protagónica. Pero es solo un comentario, de una puesta que nos resultó original, atractiva y altamente creativa.






Y hasta aquí vamos a llegar, no queremos adelantar más, solamente mencionar que La Última Bonaparte, transita su segunda temporada en cartel, continuando con suceso que tuvo el año pasado, donde completó más de treinta funciones con localidades agotadas, algo que se entiende perfectamente luego de haber visto la pieza, gracias al poder del boca a boca.

Recomendamos la obra, se encontrarán con una propuesta diferente a lo habitual, un relato que arrancará como un documental y a medida que la trama avanza irá virando en confesiones, apareciendo coincidencias entre la vida de dos mujeres  de tiempos diferentes, que en en apariencia lucen opuestas, pero que tienen mucho en común, mostrando una vez que las apariencias pueden engañarnos y  muchas veces seguimos en la vida, un camino marcado por los mandatos familiares y la aprobación del otro, en lugar de seguir la ruta de nuestros deseos.


Pensador Teatral.



miércoles, 17 de mayo de 2023

Triana

Adaptación de Agostina Casale sobre texto de Ana Pomar. Dirección de Gustavo Pardi.





Miércoles 20 30 hs en Itaca Complejo Teatral ( Humahuaca 4027 )

Una propuesta sensible llega de la mano de Triana, narración teatralizada sobre el cuento El Ingrediente Secreto de Ana Pomar, que nos invitará a viajar con todos nuestros sentidos hacía la infancia dorada de Musmita, aquella niña que era feliz viviendo en Hurlingham, que por los años 50, era puro campo, en compañia de su padre, su madre Triana y su hermano Goyo.






La obra será un desfile de recuerdos y anécdotas, de esas que aunque pasen los años, siempre vamos a recordar, porque de alguna manera nos marcaron emocionalmente y el sentimiento perdura en el tiempo. Aparecerá la ranchera de familiar, vehículo propiedad del padre, que cuidaba con mucho celo y que con el tiempo comenzó a manejar Triana, para llevar a sus hijos a la escuela o para ir a comprar cosas al pueblo.

A lo largo del relato, aparecerán personajes que parecen encantadores, como el Tano Iluminati, aquel chico valiente que persiguió a un ladrón,  Carmona, el verdulero, con su caballo del mismo nombre, Adriana Ulivi la amiga de ballet, la prima Coté que vivía en Buenos Aires y cada tanto viajaba a visitarla, entre muchos otros personajes, que no queremos adelantar aquí, para no seguir spoileando, pero les aseguramos que cada uno tendrá una o más historias asociadas dignas de compartir.

La obra es una brisa de aire fresco, que nos invita a pensar en nuestra propia infancia, evocando aquellos sabores y olores familiares, que aún hoy recordamos. En el relato, entre otros manjares, aparecerán las ricas tortas que hacía Triana y que con el paso del tiempo y la fama adquirida, se convertirían en el el regalo que Musmita y Goyo, llevarán a los cumples de sus amiguitos.





La trama es dinámica y con muy buen ritmo, las historias y los recuerdos irán desfilando, gracias a la estupenda composición de Agostina Casale, a quien todavía no habíamos nombrado y es la hacedora de Triana, ya que fue quien adaptó el cuento de Ana Pomar, para convertirlo en obra teatral y además quien le pone el cuerpo a este sentido unipersonal, siendo la protagonista del mismo.

Nos encantó el trabajo de Agostina Casale, con un entusiasmo contagioso y una expresividad gestual, que atrapa desde el arranque la mirada del público que sigue atento cada uno de sus movimientos y parlamentos. La protagonista tiene la habilidad de despertar la imaginación y las emociones de los espectadores, que se transportarán con ella, hacía ese mundo mágíco que fue su infancia. 





Hermosa composición de Agostina, que nos enteramos luego de ver a obra, estaba debutando en un unipersonal, algo que nos sorprendió mucho, ya que mostró un notable manejo de los tiempos y las emociones, teniendo la habilidad para cambiar los tonos voz y su corporalidad en cada relato, que siempre mantiene un tono vivaz y divertido, que lo hace ameno.

La puesta de Gustavo Pardi es despojada, solamente una silla rosa que se convertirá en muchos momentos en el asiento de la ranchera, ocupará el espacio escénico. La protagonista estará solita en escena y solo contará con algunos elementos que irá introduciendo en el relato en los momentos oportunos. Queremos mencionar el muy buen diseño lumínico de Christian Inglize, que aprovecha la técnica de la moderna sala de Itaca y el vestuario que luce la protagonista.





Y hasta allí vamos a contar, la propuesta  de Triana, tiene la belleza de lo simple, la frescura de una niña inocente que nos cuenta los momentos lindos que vivió, la relación con un padre que imponía respeto, una madre tan excéntrica como amorosa, un hermanito que era su mejor compañero de aventuras y todos los personajes que formaron parte de ese mundo.

En lo personal siempre pensamos que cuando el teatro nos invita a volar con nuestra imaginación y nosotros como espectadores logramos comprar ese viaje, el objetivo está cumplido y aquí ello funciona con creces, ya que recorreremos la infancia de aquella niña, con todas sus imágenes, olores y sabores, mientras que al mismo tiempo nos emocionaremos con nuestros propios recuerdos,  Y todo esto ocurre, gracias a un texto muy bello y a una actuación plena de magia y poesía, que nos invita a recordar y a soñar con lo lindo que sería volver a ser niños, aunque sea por un día.-


Pensador Teatral.