viernes, 26 de junio de 2026

Las Traciones

Dramaturgia y Dirección de Juan Andrés Romanazzi.




Martes 20 30 hs en El Portón de Sánchez ( Sánchez de Bustamante 1034 )

Había sobrados motivos para llegar al Portón de Sánchez con grandes expectativas. El nuevo trabajo de Juan Andrés Romanazzi, sumado a un elenco de intérpretes cuya calidad ya conocíamos, hacía presagiar una muy buena noche de teatro. Sin embargo, la realidad terminó superando cualquier pronóstico y Las Traiciones, no solo cumplió con esas expectativas, sino que las sobrepasó ampliamente, convirtiéndose en una de las mejores propuestas que vimos en lo que va del año.

La creatividad y la originalidad de la dramaturgia de Romanazzi vuelven a hacerse presentes desde el punto de partida de la obra. Tomando como inspiración la mitología griega y personajes emblemáticos como Ulises, Penélope y Helena, el autor construye una historia tan cercana, como contemporánea, donde las grandes epopeyas dejan lugar a las interminables rutas, los vínculos desgastados y personajes que cargan sus propias batallas cotidianas. El resultado es un texto de enorme creatividad, que encuentra poesía en lo más simple y demuestra, una vez más, la capacidad del autor para convertir lo cotidiano en un hecho teatral cargado de sensibilidad.





Pero detrás de las referencias mitológicas, Las Traiciones habla de temas profundamente humanos y actuales: la soledad, los vínculos, los deseos postergados, las adicciones y el trabajo como una rutina que muchas veces nos impide detenernos a pensar en aquello que verdaderamente queremos. Todo ello se apoya en una dramaturgia brillante, llena de imágenes, hallazgos y reflexiones que permanecen resonando en el espectador mucho después del aplauso final.

Pero si hay algo, que queremos destacar  de manera especial, son las fenomenales actuaciones que presenta la obra y constituyen otro de los grandes pilares del espectáculo. Los tres intérpretes realizan trabajos superlstivos, construyendo personajes fascinantes y cargados de matices. Y con esta vara bien alta, queremos resaltar el trabajo de Ivan Moschner, como La Tora o Penélope, como ustedes prefieran. Su composición es sencillamente brillante, creando un personaje hipnótico, de enorme humanidad, muy querible y lleno de matices, que transita momentos desopilantes que harán reír 

mucho a la platea y otros de gran carga emotiva. No es nuestro estilo hacer este tipo de afirmaciones, pero creemos que este gran trabajo de Iván, está llamado a convertirse en una de las actuaciones más reconocidas de la temporada y su composición encontrará un lugar destacado entre los premios y el reconocimiento de la crítica especializada. 

Pero no seamos injustos con los otros dos intérpretes. Paula Fernández Mbarak, interpreta a Ulises, el chofer de larga distancia que con su nave recorre las rutas, nos regala un personaje que lucha por superar sus adicciones, inseguridades y la profunda soledad que lo envuelve. Y la Tora justamente aparecerá como una luz en el camino que puede sacarlo de la oscuridad en la que transita. Paula es una actriz que nos encanta y a la que ya elogiamos en varias oportunidades en este sitio, por su versatilidad y presencia escénica. Aquí su caracterización es tan lograda, que estuvimos un largo rato, hasta descubrir que erra ella quien daba vida a Ulises y si piensan que exagero, les pido que vean la obra y seguramente van a coincidir.






Y para completar el triángulo virtuoso,  cuando la obra ingresa en su tramo final, aparece Laura Silva, como Helena,  en un rol clave para el desenlace. Lejos de pasar desapercibida, logra hacer pie inmediatamente frente a dos personajes que pisan fuerte, con personalidad y carácter y dejando claro su odio por todo lo relacionado con el trabajo. Su interpretación tiene una impronta propia que completa la historia y a un trío actoral de altísimo nivel.

La puesta del propio Romanazzi, acompaña con inteligencia semejante material. El excelente diseño de luces contribuye de manera clara a la creación de los distintos climas, mientras que el cuidado vestuario aporta identidad y suma a la personificación de cada uno de los personajes. A esto se suma un notable aprovechamiento integral del largo espacio escénico que ofrece El Portón de Sánchez, mostrando como con creatividad e imaginación, se pueden construir universos ricos en recursos y plenamente funcionales a la historia.





Y hasta acá vamos a contar, Las Traiciones confirma el gran momento creativo de Juan Andrés Romanazzi y nos regala una de esas obras que entretienen, emocionan y dejan espacio para la reflexión. Una historia profundamente humana que nos enfrenta a la soledad, a los vínculos que elegimos construir y al trabajo como refugio, pero también como una rutina capaz de adormecer nuestros sueños y postergar las preguntas más importantes de la vida.

Por todo lo mencionado, solo nos queda recomendar enfáticamente esta extraordinaria propuesta, donde una dramaturgia brillante, tres actuaciones fenomenales y una puesta de gran creatividad se combinan para dar vida a un espectáculo de enorme calidad.  El prolongado y cálido aplauso del público al finalizar la función fue el mejor cierre, para una noche donde el teatro independiente brilló con intensidad.


Pensador Teatral.



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