lunes, 7 de septiembre de 2026

Siete Estaciones para Hablar de Amor

Dramaturgia y Dirección de Victoria Hladilo.




Lunes 20 hs en Teatro del Pueblo ( Lavalle 3636 )

Una propuesta donde la pasión, el deseo y la traición se entrelazan a medida que avanza la historia son el punto de partida de Siete Estaciones para Hablar de Amor, la obra escrita y dirigida por Victoria Hladilo e inspirada en el cuento Del Amor, de Antón Chéjov. Ambientada en el interior campestre de la provincia de Buenos Aires, a comienzos del siglo XX, la historia nos presenta a tres personajes cuyos vínculos irán cambiando cuando aparecen sentimientos que ya no resulta tan sencillo ocultar. Desde el comienzo, la obra consigue atraparnos, construyendo un clima de tensión que irá creciendo a medida que la trama avanza.




La historia nos lleva hasta una estancia, donde conocemos a Gregorio ( Carlos Belloso )  y Ana ( Laura ) , un matrimonio de muy buena posición, y a Pablo ( Manuel Vignau ) , que llega para compartir unos días con ellos. Entre los tres se establece rápidamente un vínculo de amistad y confianza, pero algo empieza a cambiar. Una mirada, una conversación, una cercanía que quizás antes pasaba inadvertida. Lo que parecía una relación sencilla entre amigos empieza a complicarse cuando aparecen sentimientos que cada vez se volverán más fuertes.

Y ahí está uno de los mayores atractivos de la obra. La dramaturgia no necesita apurarse para plantear el conflicto. Lo va construyendo de a poco, dejando que los personajes se vayan metiendo casi sin darse cuenta en una situación cada vez más difícil. Los silencios dicen tanto como las palabras y las miradas empiezan a tener otro significado. La amistad, los celos, el deseo y las diferencias sociales se cruzan en una historia donde cada decisión y cada renunciamiento, pueden traer consecuencias.






Además, hay algo que funciona muy bien: nunca sabemos del todo hasta dónde pueden llegar los personajes. La tensión se mantiene y, cuando aparecen momentos de humor, sirven para aflojar un poco ese clima, pero enseguida la historia vuelve a ponerse seria. Es una obra que habla de amor, claro, pero también de esas situaciones en las que sabemos perfectamente qué deberíamos hacer y, sin embargo, terminamos haciendo otra cosa.



Las actuaciones son uno de los puntos más fuertes de la propuesta. Carlos Belloso, como Gregorio, tiene una presencia enorme y construye un personaje intenso, con momentos de humor pero también con una personalidad que se vuelve cada vez más fuerte a medida que avanza la historia. Resulta un verdadero privilegio ver a un actor de los quilates de Carlos, protagonizando en el teatro independiente. Laura Nevole está magnífica como Anna, transmitiendo muy bien sus deseos, sus dudas y todo aquello que muchas veces su personaje no puede decir. Laura es una actriz que nos encanta y aún recordamos su gran trabajo en Trópico del Plata, estupenda obra del off, que vimos hace varios años en Espacio Callejón. Tiene una enorme sensibilidad, que transmite de gran forma a sus personajes. Y Manuel Vignau aporta mucha frescura como Pablo, además de sorprender con sus habilidades con la guitarra. Es el tercero en discordia y se luce mucho en un personaje que genera mucha empatía. Los tres funcionan muy bien juntos y forman un triángulo que resulta fundamental para sostener el clima de la obra.

La puesta nos gustó mucho. La escenografía, con mucho verde, genera desde el primer momento ese ambiente campestre en el que transcurre la historia y tiene una presencia muy importante dentro del escenario. El vestuario acompaña muy bien la época y ayuda a darle identidad a cada personaje, mérito de Gabriella Gerdelics, a cargo del vestuario. Y la música aparece en los momentos justos, especialmente cuando Vignau toma la guitarra, aportando algo diferente y sumando mucho a la propuesta. Son detalles que agregan mucho valor a un puesta que atrapa al espectador.





Y hasta acá vamos a contar, solo nos queda recomendar Siete Estaciones para Hablar de Amor plantea algo que todos conocemos, aunque probablemente ninguno pueda explicar del todo: los sentimientos no siempre responden a la lógica. Podemos intentar controlarlos, podemos pensar qué está bien y qué está mal, pero no siempre alcanza. La obra también habla de la amistad, de las traiciones y de lo difícil que puede ser seguir aquello que nos dicta el corazón cuando sabemos que hacerlo puede lastimar a otras personas.

Nos gustó mucho la propuesta de Victoria Hladilo. Una historia que atrapa, que tiene buenos momentos de humor y otros de mucha tensión, que se potencia con un elenco de lujo para el teatro independiente. La obra invita a disfrutar y también a reflexionar sobre los misterios del amor, que tiene sus propios laberintos y no siempre sabemos hacia dónde nos llevan. A veces creemos conocer el final de una historia, pero nuestras decisiones se encargan de desmentirnos.


Pensador Teatral.


Siete Estaciones para Hablar de Amor | Victoria Hladilo | Carlos Belloso | Laura Nevole | Manuel Vignau | Teatro del Pueblo | crítica teatral



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