miércoles, 21 de junio de 2023

Muriel Desaparece

Dramaturgia de Francisco Lumerman. Dirección de Nina Spinetta.





Miércoles 20 30 hs en Espacio Callejón ( Humahuaca 3759 )

Se presenta por primera vez en la cartelera porteña, esta obra escrita por Francisco Lumerman, autor de El Amor es un Bien y El Rio en Mi, por mencionar solo dos de sus textos más reconocidos. Se estrenó en Lima en el 2015, con muy buen suceso y pasados ocho años, Francisco le ofrece la obra a su amiga Nina Spinetta, sabiendo que sería apropiada para ella.

Muriel Desaparece es una tragicomedia que nos hablará de amores y de culpas, mostrando como muchas veces podemos perder la cabeza por amor, sin tener en cuentas las consecuencias. Y al mismo tiempo grafica como la culpa puede aparecer en nuestra mente como una llama titilante, que siempre se las arregla para iluminar los rincones ocultos de nuestra conciencia, recordando nuestros errores y la necesidad de pagar por ellos.





La obra nos mostrará a Gala ( Nina Spinetta ), una famosa conductora de la TV, que no está atravesando un buen momento personal, luego del accidente automovilístico que protagonizó, cuando manejaba en una ruta solitaria y arrolló en una curva a una mujer que se le apareció de manera sorpresiva. Las circunstancias de la colisión fueron muy extrañas, en primer lugar porque la mujer estaba inmóvil en medio del camino, sin saber porque y Gala por su parte tiene el vago recuerdo, que en ese momento, en vez de frenar puso el pie en el acelerador.

En el accidente, falleció aquella chica que supo se llamaba Muriel, en el juicio que le estaba haciendo la familia. Con los que le contamos, seguro piensan que es normal que Gala no esté en su mejor momento. Pero nos les contamos algo revelador y el hilo central de la historia. A que nos referimos ?? Que el fantasma de Muriel ( Noe Antúnez ), aparecerá en la casa de Gala, pidiendo explicaciones de lo que sucedió aquella fatídica noche, siendo una presencia muy perturbadora.

Gala piensa que ha enloquecido y trata de evitar aquella aparición tomando pastillas y llamando a su psiquiatra, pero ninguna de esas acciones resulta exitosa, porque Muriel sigue apareciendo. Pero las cosas se complicarán más, cuando Hernán ( Francisco González Gil ) su actual pareja y Lili ( Coké Diaz Armas ) su abogada también verán a Muriel, confirmando que el fantasma efectivamente está allí y tiene muchas ganas de hablar.






Una de las virtudes que tiene el texto es como va cambiando de cambiando su carácter, arranca con un tono sobrenatural, tiene momentos muy graciosos y termina a pura emoción, pero no queremos adelantarles más, para que se sorprendan cuando vean la obra. Recomendamos que estén muy atentos, porque la obra parece que tomará una dirección, pero en medio del camino dará una giro y todo cambiará, pero cumplimos nuestra palabra y hasta allí contamos.

Momento de hablar de las actuaciones que presenta la obra, arrancando por Nina Spinetta, la protagonista de la historia, que está en crisis por el accidente que protagonizó, pero también por razones personales que tenía antes del mismo. Es la primera vez que vemos a Nina en escena y nos sorprendió muy gratamente por su frescura, belleza y desenfado, resolviendo muy bien el protagónico, con mucha presencia escénica.

Noe Antúnez como Muriel, es para nosotros la revelación de la noche. Nos gustó mucho su actuación, logrando un personaje tan querible, como divertido. Francisco González Gil, compone a un Hernán bastante calavera. A Francisco lo elogiamos varias veces ya en este sitio, y vuelve a confirmar  que tiene muchos recursos para la comedia. Cierra el elenco, Coké Díaz Armas, como Lili, amiga y abogada de Gala, llevando adelante personaje que guarda un secreto pesado. Muy buen trabajo de Coke.







Se reunió un elenco joven, con destacados trabajos individuales y con mucha química en el conjunto, algo que agrega valor a una historia que por momentos resulta algo desopilante, pero que consigue atrapar al público, en un comienzo por el toque sobrenatural que tiene el relato, pero luego por tener una temática que resulta cercana y renocible.

En definitiva, Muriel Desaparece resulta una propuesta muy fresca, que nos interrogará, sobre cuanto puede afectarnos un desengaño amoroso y como cada persona puede reaccionar ante esa situación. siendo negadores en algunos casos o quedando en trance en otros, con consecuencias tan graves, como difíciles de revertir.

Es una buena idea acercarnos al Espacio Callejón, para reencontrarnos con la dramaturgia de Lumerman, que siempre resulta interesante, presentando en este caso una entretenida historia de amores fallidos y personajes atravesados por el dolor y la culpa, que lucharán por seguir adelante, sin importar si están en la Tierra o en el más allá.


Pensador Teatral.


sábado, 17 de junio de 2023

Off Man

Dramaturgia de Iván Cerdán Bermudez. Direccion de Fernando García Valle.





Sábados 20 hs en Itaca Complejo Teatral ( Humahuaca 4027 ) 

La cartelera porteña tiene una riqueza en las propuestas, que nunca deja de sorprendernos, siendo Off Man, Los Últimos Días de Philip Seymour Hoffman una clara muestra de ello, ya que nos presenta un unipersonal muy logrado, que se centrará en las últimas horas del reconocido actor, llevándonos a aquellos momentos en que se acercaba al abismo, en la soledad de su hogar y sin que nadie pudiera tenderle una mano, para evitar la caída.





Por si algún lector no tiene claro a quien nos estamos refiriendo, les contamos que Philip Seymour Hoffman fue un destacado actor estadounidense, ganador del premio Oscar en el 2005, por su actuación en Capote. Se destacó por su versatilidad y talento en una gran gama de roles en el cine y el teatro. Hoffman fue ampliamente elogiado por su talento actoral y la dedicación a su oficio, siendo considerado uno de los mejores actores su generación. Su trágico final sucedió, cuando solo tenía 46 años y lo encontraron muerto en su apartamento de New York, por una sobredosis de heroína.

Yendo ya a la obra, la dramaturgia con mucha pericia, nos llevará a la intimidad del actor, tratando de descifrar que pensamientos habrán pasado por su mente en aquellos fatídicos últimos días, cuando sucedió la tragedia que su entorno familiar más cercano, ya había vaticinado, pero también repasando momentos felices de su vida.  Philip inició su historial con la adicción al alcohol y a las drogas cuando tenía solo 20 años. Con la ayuda profesional y su paso por Alcohólicos Anónimos estuvo 25 años sobrio, pero lamentablemente volvió a caer en las redes de las adicciones y ya no pudo escapar.






La dramaturgia de manera honesta y sin golpes bajos, muestra el enorme poder de daño que tienen las adicciones y como una persona exitosa en su profesión, con millones de dólares en el banco, tres hijos y todo para ser feliz, puedo no serlo, hasta el extremo de no encontrarle un sentido a la vida.  Se deja en claro que las adicciones afectan a personas de diferentes orígenes, incluyendo a quienes tienen éxito profesional, recursos económicos y niveles educativos altos, ejemplificando la complejidad del tema.

Momento de hablar de Yoska Lazaro, el protagonista de este unipersonal, que realiza una composición fantástica de Philip Seymour Hoffman, manejando con maestría los tiempos del relato, administrando sus emociones y silencios, metiéndose en la piel del personaje con seriedad y sin golpes bajos, con una enorme sensibilidad y humanidad. Impactando además de todo lo mencionado por su gran presencia escénica.





Yoska, es un actor y dramaturgo de una impresionante formación, nacido en España y viviendo en nuestro país hace más de veinte años. Para este papel, realizó un gran trabajo de investigación, estudiando la vida del actor y su personalidad, esto se nota en la manera en que refleja su gestualidad y movimientos, en la descomunal caracterización que realiza. Un verdadero lujo poder disfrutar de este trabajo de Yoska, con el plus que otorga la sala de Itaca, que nos permite estar bien cerca del protagonista y no perder ninguno de sus gestos, algo que resulta impagable, en trabajos tan minuciosos como este.

Queremos dejar un párrafo para Fernando Dominguez, que aparecerá en varias oportunidades en escena, asistiendo en vivo a Yoska, siendo muy acertadas sus intervenciones. La puesta de Fernando García Valle tiene varios aspectos para destacar, el principal es lograr darle al relato una atmósfera íntima y cercana, acorde con el texto. Para ello colaboran el diseño lumínico de Paula Fraga y el diseño de arte de Lula Rojo. Y nos gustó también, la manera en que se iban cortando las diferentes escenas, para transitar entre el pasado y el presente.






La propuesta realmente es valiosa, ya que muestra con crudeza los laberintos que tiene la mente humana y lo difícil que es poder superar las adicciones. En el caso de Philip, el luchó permanentemente para recuperarse y no caer, porque quería estar bien para sus hijos, pero lamentablemente no lo logró, pese a que era consciente del problema y tenía intenciones de superarlo. Además el relato grafica, como muchas veces solo conocemos una cara de las personas, la que muestra en público y parece de absoluta felicidad, pero no imaginamos que muchas veces hay una cara oculta, que solo se revela en la intimidad y en algunos casos esconden un infierno.

Solo queda invitarlos a Itaca, para emprender este viaje, que nos permitirá adentrarnos en la humanidad de este gran actor, de la mano de un texto honesto y sensible, una puesta íntima y una actuación fenomenal de Yoska Lázaro, ya que además de disfrutar de un momento teatral exquisito, podremos reflexionar, acerca de lo peligroso que puede ser caer en las adicciones, ya que la mayoría de las veces se pierde el control de la propia vida y las consecuencias son nefastas.


Pensador Teatral.



viernes, 16 de junio de 2023

EXP El Expediente

Dramaturgia y Dirección de Emilse Diaz.





Viernes 20 hs en No Avestruz Espacio de Cultura ( Humboldt 1857 )

Una propuesta original que nos interpela como sociedad es la que nos presenta EXP El Expediente, obra escrita por Emilse Diaz, que nos hablará del funcionamiento de la justicia, poniendo el foco en la burocracia y en el cumplimiento de procedimientos arcaicos, que se sostienen en el tiempo dentro del ámbito judicial, pese al avance de la tecnología, que acá parece tener prohibido su ingreso.






Es interesante conocer que la autora, tuvo siempre muy empapada en los temas de la cocina judicial, ya que sus padres eran abogados y de niña los acompañaba en algunas visitas al edificio de Tribunales y luego ya de grande se graduó en la Facultad de Derecho de la UBA. Indudablemente haber sido testigo en primera persona de muchas situaciones que no le cerraban la impulsó a escribir este texto, algo que decidió recién en 2019, cuando se distanció del mundo judicial y puso su foco en el teatro.

Fue así como Emilse solicitó una beca Creación del Fondo Nacional de las Artes, iniciando una investigación a partir de la estructura de un expediente real, sobre tentativa de homicidio. Partiendo desde allí, la autora trabajó con una dramaturgia que no se enfocaría solamente en la palabra, sino también mostrando el espacio físico donde se construye el expediente y en las relaciones que se gestan entre los actores que intervienen, que la mayoría de las veces se convierten en autómatas, a los que solo les interesa, seguir un procedimiento lleno de pasos burocráticos, sin reparar en que detrás de cada proceso hay personas y mucho menos en que su objetivo final, es hacer justicia.





Vayamos finalmente a la trama, donde tendremos a dos personajes que serán los encargados de llevar adelante el expediente judicial, por un lado tenemos al escribiente que es quien conduce el proceso, siendo el burócrata de turno, además de ser el nexo con la jueza. Lo acompaña una mujer, que cumple la función ujier, una especie de auxiliar multifunción, que realiza diversas tareas varias en el juzgado, la mayoria de ellas secundarias, pero que no pueden dejar de realizarse.

El espacio escénico estará lleno de caja con carpetas y papeles que se desparramarán por el escritorios, ávidos de recibir los sellos de los funcionarios.  En el caso que nos convoca, tendremos a un ciudadano que tuvo un incidente vial con un policía, siendo acusado falsamente por este de haberle disparado cuando intentaba huir, siendo detenido con la grave acusación de tentativa de homicido, pese a que el acusado gritaba a los cuatro vientos que no tenia ningún arma y la acusación era absolutamente falsa.

A lo largo del relato, veremos muchas situaciones de un proceso real, la instrucción, la recolección de pruebas, la intervención del fiscal, del abogado defensor, la declaración del acusado y la aparición de los testigos, todo esto tratado con seriedad, pero envuelto en un aire del absurdo y la ironía, que envuelve todo el proceso, algo que puede entenderse en este caso al ser ficción, pero que por las risas nerviosas del público, queda claro que tienen muchísimas coincidencias con la realidad diaria que se vive en los despachos judiciales.






Las actuaciones que presenta la obra son muy destacables. Arranquemos por Julián Vilar, que estuvo involucrado desde el comienzo del proyecto, colaborando con la autora en el proceso de investigación previo. Aquí en la obra es compone a dos personajes, en primer lugar al escribiente judicial, el fiel servidor del proceso, que de manera casi robótica, irá cumpliendo cada paso del expediente. Un personaje tan reconocible, como desopilante. Además representará al acusado, que será exhibido como si fuera una cosa durante el proceso y se lo escuchará muy poco, mostrando la nula humanidad de la diligencia judicial. Muy bueno el trabajo de Julián.






Florencia Danza, es la ujier, la que transporta las cajas y distribuye el papelerío. Es una especie de reaseguro del funcionamiento de toda la maquinaria burocrática. Es muy destacable su gestualidad y la expresividad que muestra, ya que a su personaje le hace falta hablar muy poco, para cumplir su trabajo. Nos gustó mucho su composición, en un personaje que no era sencillo. Y es muy buena la interacción entre ambos protagonistas, que además de lucirse en lo individual, se potencian juntos, teniendo algunas momentos muy divertidos, como el brindis que no queremos adelantar, para no quitar sorpresa.

La puesta  tiene varios elementos interesantes que agregan valor a la trama. El principal tal vez sea, el aporte audovisual y sonoro que tiene la trama, que presenta algunas imágenes y varios testimonios en off, grabados por actores y actrices que son la voz de las diferentes partes qie intervienen a lo largo del proceso.  expediente. Otros ítems a destacar son el diseño de luces de David Seiras y el diseño del espacio escénico de Damián Ledesma Becerra, ambos colaboran con esa atmósfera de carácter aséptico que la trama pide.





No queda mucho mas para agregar, EXP El Expediente, es una original propuesta del teatro independiente, que bucea en el interior del mundo judicial, mostrando lo absurdo y lo arcaíco que resulta en la actualidad la instrucción de la justicia, con mecanismos y actores preocupados por cumplir al pie de la letra procesos engorrosos y burocráticos, que no reparan en las personas que sufren procesos largos, muchas veces son injustos y cargados de arbitrariedades.

Por todo lo mencionado, los invitamos a la sala del No Avestruz, para que sean testigos privilegiados de un proceso judicial, recorriendo todas sus instancias, desde la instrucción hasta la sentencia, de la mano de la aguda dramaturgia de Emilse Díaz, que gracias a una puesta atractiva y muy buenas actuaciones de la dupla protagónica, nos interpelará para que reflexionemos sobre una institución judicial que parece detenida en el tiempo, envuelta en los laberintos de una burocracia, que en vez de acercarnos a la justicia, nos aleja de ella, mientras nosotros como sociedad, hacemos poco y nada para cambiar esta realidad.


Pensador Teatral.


martes, 13 de junio de 2023

Proyecto Frankenstein

Adaptación de Luciano Mansur de la novela de Mary Shelley .  Dirección: Román Lamas.








Miércoles 20 hs en Centro Cultural de la Cooperación ( Av. Corrientes 1543 )

Existieron muchas versiones de Frankenstein, la célebre novela escrita en 1816 por la novelista y dramaturga inglesa Mary Shelley, donde narraba la historia de un joven estudiante de medicina, obsesionado por conocer los secretos del cielo y la tierra, que tuvo la idea de crear la vida en materia inanimada por técnicas artificiales, creando un cuerpo a partir de la unión de distintas parte de cadáveres diseccionados. 








La novela fue traducida a más de cincuenta idiomas y lógicamente tuvo muchas versiones, pero creemos que muy pocas, tuvieron la originalidad de la puesta que se presenta actualmente en el escenario del Centro Cultural de la Cooperación, ya que la misma es una adaptación para teatro de títeres de adultos, género desconocido para el gran público, pero que tiene una potencia y una creatividad que invita a que la conozcamos.

El autor e intérprete de la obra es Luciano Mansur, realizando una tarea titánica en este unipersonal, que en realidad no lo es tanto, ya que si bien técnicamente veremos en escena a uno solo actor de carne y hueso, el mismo dará vida a varios personajes más, ya que será quien manipule y le dé la voz a los títeres y objetos que presenta la historia, ya entraremos más en detalle con ello más adelante.











La historia nos mostrará como el Dr.Frankenstein se presenta ante San La Muerte, para pedir su ayuda. Necesita que le dé el aliento de vida, para la criatura que ha creado.. La tarea no será sencilla, pero el santo finalmente accederá a las plegarias de aquel hombre y le entregará un objeto con el que, siguiendo sis instrucciones, podrá dar vida a la criatura.

Y el milagro finalmente se producirá y el monstruo nacerá, pero impresionado por su espantosa apariencia lo abandonará en pleno campo dejándolo librado a su suerte. La criatura es rechazada por las personas, que huyen cuando lo ven, su dificultad para comprender un mundo que le resulta desconocido dificulta mucho su adaptación. La soledad lo abruma, tiene la necesidad de encontrar a su creador, para saber algo más de su identidad y conocer cuál es su propósito en este mundo.

Quienes conocen la historia, saben que sucederá cuando finalmente la criatura sin nombre encuentre a su creador, pero muchos pueden no recordarlo, no vamos a contar más. Además como dijimos esta adaptación es muy particular, ya que las acciones se sitúan en nuestro litoral, pudiendo dar fé de ello por un chamamé que se oíra en algún momento de un relato que tiene mucho de lúdico y se permite momentos logrados de humor. Pero no queremos adelantar más de la historia, para que ustedes se sorprendan como lo hicimos nosotros, ya que la obra tiene muchas sorpresas preparadas.









Pero volvamos a la composición de Luciano Mansur, porque es realmente descomunal y merece destacarse, ya que lleva adelante la doble interpretación simultanea de manera permanente , actuando por ejemplo en las escenas con el santo y con la criatura, siendo los dos personajes, dialogando y luchando con ellos, algo realmente complejo y que puede lograr gracias a su talento, la ventriluoquia y un manejo admirable de los títeres, que para quienes no conocemos de la materia, se ven como muñecos.

Es dífícil describir todo lo que hace Luciano en escena, tienen que verlo, ya que se van a sorprender muchísimo, por la calidad de su trabajo. Es importante mencionar que por este trabajo, recibió el Premio Nacional Javier Villafañe 2022, que reconoce lo mejor del teatro de títeres y objetos, en la categoría Mejor Intérprete. Y les podemos asegurar luego de ver su trabajo, que el galardón es totalmente merecido. A lo largo del relato las risas y exclamaciones del público que sigue de manera hipnótica su performance, ratificarán lo dicho.









La puesta es atrapante, los espectadores se enganchan desde al arranque con la propuesta que resulta tan original como fascinante. Párrafo muy especial para Román Lamas, el director de Proyecto Frankenstein, que nos deleitó hace un par de semanas, actuando en Cabecita de Papel Maché, como un artista de variedades junto a su muñeca Lucy. Aquí sin aparecer en escena, tendrá una participación clave, ya que Román, miembro del Grupo de Tiriteros del Teatro San Martín, es encargado del diseño y la realización de los títeres que aparen en la obra, que a nuestro entender son verdaderas obras de arte, una tarea artesanal para el aplauso.

Y párrafo especial en esta puesta, para el impecable diseño lumínico de Malena Miramontes Boim, que aporta belleza a la puesta y contribuye a esa atmósfera de oscuridad, que pide la historia. Remarcar que por este rubro, Malena obtuvo también el Premio Javier Villafañe.









Ya no queda más que agregar, nuestro reconocimiento al Centro Cultural de la Cooperación, por brindar su espacio, para dar difusión a un género como el de los títeres, que muchas asocian con los niños, pero que viendo obras como esta, vemos que esto no es así y que se puede adaptar un clásico con la célebre novela de Mary Shelley para teatro de títeres de adultos, con excelentes resultados.

Los invitamos a que descubran este mundo fascinante de los títeres y objetos, porque seguramente se van a enamorar del mismo. Además tendrán la posibilidad de observar el talento y la pasión de Luciano Mansur y Román Lamas, que muestran su dedicación y amor por el teatro independiente, trayendo a este Frankenstein con acento litoraleño, que lejos de parecer una criatura que asusta, resulta ser un monstruo tierno, al que nos gustaría abrazar.



Pensador Teatral.-


domingo, 11 de junio de 2023

La Suerte de la Fea

Dramaturgia de Mauricio Kartun. Dirección de Paula Ransenberg.






Domingos 18 hs en Timbre 4 ( México 3554 )

Una historia minuciosa y llena de detalles es la nos presenta el talentoso Mauricio Kartun, con La Suerte de la Fea, texto escrito en 2016 y que 7 años después se sigue presentando con excelente respuesta del público, que se siente atraído por un relato que atrapa y que nos lleva a un mundo que si bien de esa forma ya no existe, perdura en otras presentaciones y seguramente por ello es que mantiene tanta vigencia.






Kartun nos propone viajar hacia la Buenos Aires de 1920, donde era común que en los bares hubiera bellas mujeres que ejecutaban alguna pieza musical, para una platea integrada exclusivamente por hombres, que iban a beber y a disfrutar el espectáculo. En estas orquestas de señoritas, había un gran secreto. Las mujeres bellas y sensuales del escenario eran simuladoras, las que verdaderamente tocaban los instrumentos eran las que estaban el el foso, sin que nadie las viera.

Y lógicamente quienes iban al foso, recibían una paga mucho menor por el trabajo. Los hombres llegaban al bar, para ver a las bellas figurantes, ellas eran las caras bonitas por las que la clientela pagaba. La protagonista de nuestra historia como puedan imaginar forma parte del bando de las feas, de las que tienen que ir al foso, para hacer su trabajo, mientras eran otras quienes se lleven los laureles y las miradas.

Su monólogo dará cuenta del desprecio y del mal trato que sufrirá de parte de Ferrandiz, el empresario dueño del bar, que parece gozar su ubicación en las profundidades. No queda otra que resignarse y tocar la viola, el instrumento en el que se destaca, mientras mujeres sin otro mérito que su belleza, hagan mímicas torpes en el escenario, para regocijo de la platea masculina.






Pero toda cambiará con la llegada de Yolanda, una figurante diferente a las demás, dueña de una sensualidad irresistible, que revolucionará aquel lugar. Al poco tiempo el resto de las figurantes, se quedarán sin trabajo, Yolanda será el centro exclusivo de la atención, generando con sus movimientos una suerte de ceremonia orgásmica colectiva que se repitiría todas las noches. 

Nuestra heroína formará una dupla increíble con Yolanda, el rumor se empezó a correr por la ciudad y todas las noches el bar se llenaba de hombres jadeantes, que iban a ver a Yolanda y a escucharla a ella, porque era su música la que provocaba el terremoto, es cierto que inspirada en los corcoveos de aquella figuranta, pero eran sus melodías. Cuando la salud de la figuranta comenzó a decaer, se le ocurrió un  plan que podía cambiar su triste presente. Era una idea tan ambiciosa, como arriesgada. Para saber si el plan finalmente funcionó o no, deberán ver la obra.





Momento de hablar de Luciana Dulitzky, la gran protagonista de la noche, que ofrece una composición estupenda. Transitará el exigente unipersonal, con intensidad y generando los diferentes matices que tendrá el relato. Seremos testigos de su catarsis y la bronca acumulada por tanto desprecio del empresario, esperando el momento adecuado para la venganza. Luciana maneja los tiempos del relato con maestría y juega mucho con lo corporal, siendo esto importante porque el relato tiene algunos pasajes eróticos, en los que se luce.

Pero Luciana, no está sola en escena, la acompaña Federico Berthet, músico en vivo, que aportará bellas melodías con su violín, complementando el relato de Luciana, siendo un eco de la viola que la protagonista toca en su historia, dándose una muy buena combinación entre la música y el cuerpo de la artista. Un aporte importante el de Federico, dotando de belleza a la puesta y colaborando para enaltecer la interpretación de Luciana.







La puesta de Paula Ransenberg es minimalista y efectiva, con un dispositivo escénico muy interesante a cargo de Alejandro Mateo que cobija a la protagonista en una especie de palco, con cortinados rojos, una silla  y un bello gramófono. El diseño lumínico de Fernanda Balcells colabora con el clima confesional que tiene el relato y lo dicho en cuanto a la música, presente en el texto y también en la puesta.

En definitiva, creemos que la Suerte de la Fea, es un formidable cuento de Kartun, que relata una ficción totalmente verosímil que pudo haber ocurrido hace 100 años en Buenos Aires, pero que mantiene vigencia hoy, ya que pese a que los derechos de las mujeres crecieron mucho desde esa época, aún la sociedad impone cánones de belleza inalcanzables para muchas mujeres, que ven por televisión, cuerpos esculturales ganados en base a horas de gimnasio en algunos casos y en otros a constantes cirugías.





Por ello la obra invita a reflexionar, sobre como muchas veces la sociedad, en vez de premiar el talento o conocimiento de una persona, pone el foco en lo físico, en las apariencias, siendo más beneficioso tener una cara bonita o un cuerpo escultural que estudiar, teniendo esto como consecuencia, que la persona que no es reconocida por sus méritos, llevará por dentro una frustración que la perseguirá por largo tiempo.

Solo queda recomendar este melodrama, escrito por Kartun, que a estas alturas, ya se ha convertido en un clásico del teatro independiente, por las virtudes del texto, la dirección de Paula y principalmente de la gran composición de Luciana, que pone el alma y el cuerpo al servicio de su personaje. Por eso, solo restan que vayan al Timbre 4, para comprobar si es verdad, aquel ese mito que reza, que la suerte de las feas, las bonitas la desea.


Pensador Teatral.


viernes, 9 de junio de 2023

Simplemente Me Acuerdo.

Dramaturgia de Roberto Cappella. Dirección de Emiliano Marino y Roberto Cappella.





Viernes 20 hs en Teatro El Grito ( Costa Rica 5459 )

Una de las virtudes que más valoramos del teatro independiente, es su capacidad para no dejar de sorprendernos nunca. Vemos muchas obras al mes, pero cada tanto aparece alguna con un algo particular que nos desarma y nos lleva a aquellos años en los que empezábamos a ver teatro y salíamos embobados de la sala. Y esto es precisamente, lo que sucedió como Simplemente me acuerdo, una obra de la que no teníamos muchas referencias y fue todo un descubrimiento, tanto que nos atrevemos a decir que estará sin dudas en nuestro top five, de las mejores estrenos del año.






Se estarán preguntando cual era es toque especial que tiene la obra, para que nos haya gustado tanto. Trataremos de darles algunas pistas, pero sin spoilear demasiado, porque uno de los puntos altos que tiene la trama es su suspenso y como de poco, el relató irá dejando al descubierto las diferentes capas que la recubren, siendo esto algo que como espectador se disfruta, por eso seremos precavidos.

Podemos decirles que Simplemente me acuerdo, nos propone viajar al mundo de los recuerdos de Rose ( Alejandra Oteiza ), la protagonista de esta historia, que aparecerá frente a nosotros algo perdida, sin saber muy bien donde está y que tiene que hacer. En cuanto toma un poco de confianza, nos contará que de adulta comenzó a tener un problema, por el cual le costaba recordar algunas cosas importantes de su vida. Por ahí recordaba alguna cosa banal, pero no se acordaba de un hecho trascendente.






Nunca se trató esta patología, pero encontró una manera para resolver los problemas que esto podría ocasionarle. Cuál fue esa solución ?? Se compró un cuaderno y allí empezó a anotar las cosas que le sucedían en el día, para asegurarse que no las olvidaría. Fue de esa manera que en cualquier momento que leyera las anotaciones, los recuerdos aparecían y había un hilo conductor que le permitía poder recordar todo al detalle.

De alguna manera mágica, ese cuaderno llegará a sus manos en estos momentos y allí comenzarán a aflorar algunos recuerdos fundamentales de su vida, momentos felices de su infancia, como cuando conoció a su mejor amiga o cuando el tío que le regaló un cassette VHS con su película favorita, la manera en que conoció a su esposo, el nacimiento de su hijo Ricardito, hasta ahí todos lindos recuerdos, pero como sabemos la vida, no solo son buenos momentos, por lo que también aparecerán recuerdos de los momentos más tristes que experimentó.






El formato del relato es muy atractivo, ya que por momentos Rose hará las veces de presentadora de los recuerdos, pero a medida que este avanza se incorporará al mismo. La obra es una montaña de rusa de emociones, arrancando como una comedia, pero a medida que la trama avanza, irá ganando en intensidad y sensibilidad, llegando al corazón del espectador, no quedando dudas de esto, por los sollozos que se escuchan en la sala, de un público que desde al arranque se enganchó con la propuesta. Y hasta alli vamos a contar, porque no queremos adelantar más, esta es una de esas obras en las que hay que sentarse en la butaca y dejarse llevar, por eso cuanto menos sepamos mejor.

Momento de hablar de las actuaciones que presenta la obra y que decir de la composición de Alejandra Oteiza, que está realmente fantástica, logrando darle a su personaje toda la sensibilidad y emotividad que el mismo pide. A Alejandra la elogiamos el año pasado por su trabajo en Hotel Chernobyl, pero aquí desde un protagónico, el reconocimiento debe multiplicarse.

Entre muchas virtudes de su interpretación, debemos resaltar la manera en que rompe la cuarta pared con los espectadores, logrando una complicidad y una conexión que muy pocas veces se consigue y acá podemos asegurarle que el público sigue cada uno de sus movimientos sin perder detalle, con total empatia. Por otro lado, logra pasar de los momentos divertidos, a los dramáticos, en segundos, con gran fluidez. Superlativo trabajo el de Alejandra, que la rompe en escena.






Pero no seamos injustos con Greta Guthauser, que desde un rol secundario, resultará la acompañante ideal para Alejandra, desdoblando gran cantidad de personajes y participando en todos los recuerdos de Rose.  A nosotros nos encantó el de Stefy, la amiguita de Rose, pero cada espectador elegirá que personaje les gustó más y adrede para no spoliear, evitamos mencionar un personaje clave que lleva adelante, con mucha dulzura.. Buenísmo lo de Greta, permitiendo con generosidad el lucimiento de la protagonista y logrando conformar una dupla amorosa, cuando están juntas en escena.

La puesta que consiguen  Emiliano Marino y Roberto Cappella tiene muchos puntos altos, que la hacen muy atractiva y potencian tanto la dramaturgia como las actuaciones. Debemos mencionar la música original y los efectos sonoros de Laura Vázquez, que le aportan un tinte sobrenatural al relato. El diseño lumínico de Diego Bellone colabora con ese ambiente místico que la trama tiene en algunas momentos  y por último mencionar el diseño audiovisual de Leopoldo Minotti, con esa pantalla en el fondo del escenario, que no habíamos mencionado hasta aquí y que ofrecerá imágenes claves para el desarrollo de la historia.





En definitiva, una propuesta altamente recomendable la de Simplemente me acuerdo, una obra original, que con un argumento tan simple, como efectivo, logrará atraparnos desde el comienzo y movilizarnos mucho, ya que sabe como llegar al corazón de los espectadores. Es una pieza que nos hablará de los recuerdos, pero también de lo importante que es seguir nuestros sueños, buscarlos siempre y nunca bajar los brazos, porque muchas veces pensamos que es imposible, pero hasta el último instante, tenemos que luchar por nuestros sueños, porque hasta que la campana del final suene, podremos alcanzarlos.

Nada más para agregar, nuestro consejo es que no se pierdan esta joyita del teatro independiente, que los hará reír y emocionar, de la mano de una dramaturgia sensible, una puesta muy atractiva y actuaciones amorosas, factores que se van a unir para este gran producto final, Como broche de oro, comentarles que los aplausos emocionados y prolongados al final de la función, fueron de las mayores ovaciones que vivimos este año y resultaron un justo premio para la hermosa noche de teatro vivida.


Pensador Teatral.

jueves, 8 de junio de 2023

Los Empeños de una Casa

Autoría: Sor Juana Inés de la Cruz. Dirección de Santiago Doria.









Jueves 20 hs en Centro Cultural de la Cooperación ( Av. Corrientes 1543 )

Una cita de honor con el teatro clásico llega bajo la dirección de Santiago Doria y la elección de Los Empeños de una Casa, obra escrita en 1683 por Sor Juana Inés de la Cruz, religiosa, poetisa y escritora mexicana, que reivindicaba los derechos de la mujer, en una época no existía el feminismo y el patriarcado era una ley casi inquebrantable.








Y será la Compañia de Teatro Clásico, creada en 2016, la que llevará adelante la obra, siendo ya la cuarta que presentan, luego del suceso que tuvieron con La Discreta Enamorada de Lope de Vega, con la que ganaron el ACE de Oro y luego con El Lindo de Don Diego y La Celosa de si misma de Tirso Molina. En esta su cuarta presentación, demostrando la madurez de la compañía, se eligió el texto de una mujer exponente del Siglo de Oro, algo que no era muy habitual, porque por aquellos años,donde las mujeres no tenían palabra y mucho menos se las dejaba escribir.

Y por donde viene la trama de Los Empeños de una Casa. ??  Una buena presentación es decirles que se trata de una comedia de enredos y amores entrecruzados, donde los malos entendidos serán moneda corriente. Todo sucederá en la casa de Doña Ana, que por la noche recibirá la visita de la bella Leonor, ahí ya tenemos un problema porque ambas están enamoradas del mismo hombre Don Carlos, que escapando de la justicia, esa noche llegará a esa casa, al igual que Don Juan que corteja a la dueña de casa. Las mañas y la astucia de Celia, el ama de llaves de Doña Ana, harán que de momento los visitantes no se encuentren, pero eso no va a durar mucho.

Para colmo, entrarán en escena el apuesto Don Pedro, el hermano de la dueña de casa, que cuida con celo el decoro de su hermana y además está enamorado de Leonor. Completarán el cuadro, Don Rodrigo, el padre de Leonor, que llegará a aquella casa, alertado por la huida de la casa de su hija y exigiendo que el responsable de ello, salve el honor de la familia y se case con su hija. Las situaciones divertidas y los equívocos, estarán presentes, mostrando que un humor sano e inocente, es suficiente para hacer reír al público, no siendo necesario el doble sentido o caer en la vulgaridad. Y hasta allí vamos a contar, para no quitar sorpresa y que cuando vean la obra, puedan enterarse, como se resuelven los dilemas amorosos y de honor que presenta la historia.









Es momento de hablar de las actuaciones que presenta Los Empeños de una Casa, siendo realmente este un punto muy alto, ya que el texto presenta una dificultad adicional a la que tiene el teatro clásico en sí y es que los actores respetando la letra original, deberán hablar en verso, algo que requiere mucha concentración, ya que hay que hacer exacto con cada palabra, siendo algo que logran con creces, demostrando cuanto ensayo hay para poder llegar a estrenar una obra como esta.

Y otro punto a destacar, es que son nueve los actores en escena, algo que en lo personal disfrutamos mucho, ya que en épocas donde por razones presupuestarias y de organización, abundan los unipersonales dentro del circuito del teatro independiente, poder encontrarnos con una obra que tiene semejante despliegue actoral, es algo que debemos valorar mucho.

Arranquemos con Maia Francia, una actriz estupenda, que nos gusta mucho y que elogiamos más fe una vez en este sitio, recordamos aún su fenomenal trabajo en Anita o la tragedia de las partes. Aquí en su primera aparición en la Compañia de Teatro Clásico, muestra su versatilidad y su carisma para una composición impecable de Doña Ana, la dueña de casa.










Mónica D´Agostino es Leonor, la otra gran protagonista femenina de la obra, la que levanta los suspiros de los caballeros,  con una presencia escénica muy fuerte, se destaca mucho aportando belleza a la obra y luciéndose por demás en las partes cantadas.  Estuvo en las anteriores obras de la compañia y aquí con otro protagónico, muestra ser una pieza clave del grupo. 

Sigamos con el elenco femenino y llega el turno la encantadora Irene Almus, otra figura central de la compañia, recordamos mucho su composición en La Discreta Enamorada. Aquí desde un rol secundario, nos regalará a un ama de llaves bastante villana y muy divertida. Con una expresividad admirable y muy propia,  siempre invita a la sonrisa. Un verdadero placer verla a Irene en escena.
Y mención para Jazmín Ríos, como Hernando, que desde un papel menor , cumple muy bien su rol.

Momento del elenco masculino, aquí también tenemos actuaciones muy parejas y en lo personal nos gustó especialmente el trabajo de Francisco Pesqueira como Don Diego, por su presencia escénica y por el destaque en las partes cantadas, gracias a su voz privilegiada. Francisco estuvo en las anteriores tres obras de la compañia, al igual Andrés D´Adamo, otra figura central, aquí como Don Carlos, el caballero pretendido por las bellas damas de la historia y centro de los equívocos. Una grata sorpresa verlo aquí a Mateo Chiarino, un actor al que elogiamos en muchas obras del off, que también muestra su versatilidad aquí, como Don Juan, dando la talla, en un registro tan diferente como el del teatro clásico.










Jorge García Marino, como Don Rodrigo, es el padre de Leonor y el que reclamará por salvaguardar el honor de su hija. Con mucho oficio cumple muy bien su personaje. Cierra el elenco, Fabián Pandolfi, como Castaño, el asistente de Don Carlos, siendo el personaje más gracioso de la historia, especialmente por una escena divertida que no vamos adelantar y que genera risas generalizadas.

Se hizo algo larga la descripción, porque eran nueve los actores en escena, pero entendemos que es un acto de justicia, dedicarles al menos unas lineas a las interpretaciones, por la calidad de las misma, ya que al ser una obra de época, que tiene un lenguaje particular y la dificultad adicional de tener que hablar en verso. Por eso vale el reconocimiento, ya que se reúne un elenco de mucha jerarquía y eso es algo que se nota.

La puesta de Santiago Doria, tiene muchos puntos altos, el principal tal vez, poder respetar la esencia de la obra original y que resulte interesante en estos tiempos, algo que consigue en muy buena forma. Para destacar la música de Martín Bianchedi, factor importante en la trama y el impactante vestuario de época que lucen todos los protagonistas, rubro fundamental en toda obra clásica que se precie y aquí se luce mucho.









Ya no queda mucho que agregar, en lo personal valorar, que se siga apostando al teatro clásico, un género algo olvidado en estos tiempos y que celebramos se mantenga vivo. Por eso el espacio importante que ocupa La Compañia de Teatro Clásico que en su cuarta presentación vuelve a mostrar la seriedad con la que se toma el género y todo el trabajo que hay atrás, para poder llevar a escena, una obra que requiere tanto despliegue escénico.

Una acertada elección de la Santiago Doria, de elegir a una autora como Sor Juana Inés de la Cruz y su primer obra Los Empeños de una Casa, que nunca se había representando en nuestro país. texto escrito hace más de 300 años, cuando el feminismo estaba lejos de aparecer, pero que se atrevía a cuestionar al patriarcado, los mandatos sociales y el rol secundario que la mujer tenía en la sociedad en aquellos años. Por todo lo mencionado, les recomendamos vestir de gala para la ocasión y que se acerquen a la Cooperación, ya que los espera una cita de honor con el teatro clásico.



Pensador Teatral-