Dramaturgia Mariano Cossa y Santiago Ferrigno.
Sábados 21 hs en Centro Cultural de Cooperación ( Av. Corrientes 1543 )
Una inteligente y atractiva propuesta, llega de la mano de Mariano Cossa y Santiago Ferrigno, que a partir de la novela del escritor cubano Alejandro Carpentier sobre Cristóbal Colón, crearon una ficción histórica que cuenta la historia de un intento de canonización que el Vaticano impulsó a fines del siglo XIX, del célebre navegante genovés, que sin dudas fue una de las figuras más controvertidas de la historia universal.
La obra plantea un ingenioso juicio teatral en el que la posible santificación de Colón es sometida a examen. A medida que avanzan los testimonios, las acusaciones y las defensas, el espectáculo pone en tensión los relatos históricos tradicionales, abriendo espacio para la reflexión sobre la conquista, el poder, la religión y la forma en que se construyen las verdades que atraviesan generaciones. Uno de los mayores aciertos de la propuesta es hacerlo desde una mirada ágil y descontracturada. combinando información, humor, ironía y entretenimiento sin perder profundidad.
Un acierto importante de la puesta es la participación activa del público, que deja de ocupar un lugar pasivo para transformarse en jurado y emitir su propio veredicto. Este recurso no solo aporta dinamismo sino que convierte cada función en una experiencia singular, reforzando la idea de que la historia sigue siendo un territorio abierto a la discusión y a las distintas interpretaciones.
Pero si hay un punto que sobresale especialmente es el magnífico trabajo del trío protagónico conformado por Norberto Gonzalo, Alfredo Noberasco y Sandra Antman Los tres intérpretes ponen al servicio de la obra toda su experiencia, oficio y presencia escénica, construyendo personajes sólidos y sosteniendo con enorme solvencia un relato que exige precisión, ritmo y capacidad para dialogar permanentemente con el público.
Arranquemos por Norberto Gónzalo, la figura central de la historia, ya que representa a Cristóbal Colón y lo hace en gran forma, mostrando estar a la altura de un protagónico exigente. Estupendo lo de Norberto. Sigamos con Alfredo Noberasco, que representará a la figura del defensor de Colón en el juicio y también será Rodrigo de Triana, que fue el marinero de la expedición que desde la carabela La Pinta, avistó por primera vez la tierra americana. Soberbio trabajo de Alfredo, con gran carisma y presencia esçénica, será además quien establecerá el vínculo con los espectadores, durante la función.
Resta destacar la labor de Sandra Antman, que desdoblará varios personajes en la trama, entre ellos el de la fiscal acusadora en el proceso de canonización de Colón y el de la Reina Isabel, por mencionar solo dos de sus personajes. Sandra despliega una notable versatilidad interpretativa, asumiendo los distintos personajes a lo largo de la representación, aportando firmeza y humor de acuerdo a cada personaje. Nos gustaron mucho los tres trabajos y en lo personal celebramos especialmente que el teatro siga generando espacios para artistas de amplia trayectoria, permitiéndonos disfrutar en escena de todo el oficio y la experiencia interpretativa que solo brindan años de dedicación al arte teatral.
Y hasta allí vamos a contar, para no spoilear más de la cuenta, así ustedes descubren el resto cuando vean la obra. Uno de los mayores aciertos que presenta la propuesta, es abordar una figura histórica tan influyente como polémica desde una mirada abierta y con una buena dosis de humor, apareciendo temas sensibles como el sometimiento de los pueblos originarios, la violencia ejercida durante el proceso colonizador y las denuncias vinculadas al comercio de esclavos, pero dejando espacio también para hablar del hombre detrás del mito, explorando aspectos de su vida privada, sus vínculos sentimentales, sus contradicciones y sus ambiciones. De este modo, el espectáculo construye un retrato más humano de Colón, alejándose de las visiones simplificadoras y enriqueciendo el debate sobre su legado.
Por todo lo que comentamos, solo nos queda recomendarles Expediente 1492, La Última Confesión de Colón, una original propuesta, que presenta una dramaturgia inteligente, una puesta dinámica y magníficas actuaciones, que se unen para redondear una obra que aborda la historia desde una mirada crítica y profundamente humana, dejando al espectador el espacio adecuado para la reflexión y la certeza de que algunos personajes del pasado siguen interpelándonos en el presente.
Pensador Teatral.





















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