domingo, 17 de noviembre de 2019

La Monja Judía

Dramaturgia de Lázaro Droznes y Dirección de Eduardo Lamoglia.









Domingos 20 15 hs en El Tinglado ( Mario Bravo 948 )

Obra basada en la vida de la filósofa alemana Edith Stein, originaria de una familia judía con once hijos. Para saber de quien estamos hablando, daremos algunos datos interesantes de su biografía. Durante la Primera Guerra Mundial, se alistó en la Cruz Roja para servir como enfermera en un hospital austríaco, hasta que el mismo fue cerrado. Entrando en la adolescencia, Edith se alejó del judaísmo y comenzó a leer la biografía de Santa Teresa de Jesús.











Luego de atravesar una profunda crisis de fé, decidió convertirse al catolicismo, dentro de la orden de las monjas carmelitas, tomando el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz.  Estando alojada en el Convento de Echt, su situación, como la  de muchos judíos que vivían en Holanda ( nos viene a la mente el nombre de Ana Frank ) , comenzó a complicarse, por lo que solicitó una visa a Suiza con su hermana Rosa, para ser transferida al Convento de Carmelitas de La Paquier, que comunicó que podía aceptarla a ella, pero no a su hermana, siendo esto inadmisible Edith, decidiendo quedarse en Holanda con su hermana.

Sin saberlo esa decisión, fue la que finalmente terminaría costándole la vida, ya que la Gestapo irrumpió en el convento y desde allí fue llevada al campo de concentración de Westerbok. El 7 de Agosto de 1942, fue trasladada en tren con otros miles, hasta Auschwitz, el mayor campo de exterminio de la Alemania nazi, ya que se calcula que allí fueron asesinados más de un millón de judios.










Creemos que la introducción fue valiosa, para conocer quien fue Edith Stein. Yendo ya a la obra, contemos que las acciones arrancarán precisamente cuando la religiosa llega a Auschiwtz, allí la espera Hans, un oficial de la SS, que fue su antiguo compañero de Universidad, cuando ambos eran veinte años más jóvenes y vivían en Alemania. El encuentro entre ambos es tenso por las circunstancias en las que se produce y reina

Hans tiene una propuesta para hacerle a su vieja compañera. El nazismo quiera sentar las bases para la fundación de una nueva religión, alemana y popular que sirva al régimen y no tiene dudas que Edith sería la persona indicada, para escribir la doctrina de ese proyecto de religión. La situación de la monja no es sencilla, tiene claro que la propuesta del ahora oficial SS, puede ser su salvoconducto en ese lugar de muerte.










Pero también tiene la certeza que aceptar lo que le pide Hans, sería traicionar sus ideales, su causa y principalmente su compromiso con Dios. Servir al régimen nazista sería algo que su conciencia no le perdonaría aún sin tener dudas que si rechaza la oferta, sus horas estarían contadas.

La obra presenta estupendas actuaciones. Marta Bianchi, interpreta a Edith un papel complejo, que una actriz de sus quilates, puede resolver con mucho oficio y con una sensibilidad que emociona.

El malvado de la historia, será Gustavo Rey, otro actor con muchas experiencia, interpretando al oficial de las SS, que intentará mostrar un costado humano, que entrará en colapso en su interior, ya que la doctrina nazi, le exige una obediencia incondicional, no dando lugar a los sentimientos, ni a los razonamientos personales.








La dupla que forman los protagonistas, es muy lograda, dejando claro los estragos que causa la guerra y como el que no piensa igual puede convertirse en un enemigo. Se generan diálogos profundos entre ambos, que invitan a la reflexión del espectador.

La puesta es íntima y asfixiante, se huele a muerte en el ambiente, el uniforme del oficial con la esvástica como distintivo, genera escozor en el espectador, que piensa y trae a la mente el recuerdo de un pasado brutal, que parece lejano en el tiempo, pero no lo es tanto.

No queda mucho más para contar, cuando vean la obra, sabrán si finalmente Edith aceptó la posibilidad de salvación que le propuso su antiguo amigo o se quedó con lo que le dictaba su conciencia y su comunión con Dios.










Daremos un dato, que seguramente, dilucidará el misterio. Stein, fue canonizada por Juan Pablo II en 1998 y hoy se la conoce como Santa Teresa Benedicta de la Cruz, recibiendo el título de mártir por amor y declarada co-patrona de Europa.

Celebramos entonces, el texto de Droznes, que nos permite conocer la historia de esta gran mujer, contando con una puesta en escena tan atractiva, como dura de Eduardo Lamoglia y las magníficas actuaciones de Martha Bianchi y Gustavo Rey. Además de pasar una rica velada teatral, la obra sirve como un alerta, para tener memoria activa de un pasado monstruoso, teniendo presente, hasta donde puede llegar la maldad del hombre, cuando la misma es incentivada por regímenes basados en en fanatismo.



Pensador Teatral.


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